Recuerdan su dedicación

José de Jesús Villanueva Vela se queda en los corazones de familiares, amigos y socios como alguien alegre, trabajador, que siempre tenía las palabras ideales

Por: Marcela Aguiñaga Rodríguez

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Rodeado de familiares el día de su 70 cumpleaños.

Rodeado de familiares el día de su 70 cumpleaños.

José de Jesús Villanueva Vela.

José de Jesús Villanueva Vela.

Yolanda Muñoz Romo y José de Jesús Villanueva Vela, el día de su boda.

Yolanda Muñoz Romo y José de Jesús Villanueva Vela, el día de su boda.

Con su esposa, hijos, nueras, yerno y nietos.

Con su esposa, hijos, nueras, yerno y nietos.

Edgar Villanueva Muñoz, Luis Villanueva Muñoz, Omar Villanueva Muñoz, Yolanda Muñoz Romo, José de Jesús Villanueva Vela y Yolanda Villanueva Muñoz.

Edgar Villanueva Muñoz, Luis Villanueva Muñoz, Omar Villanueva Muñoz, Yolanda Muñoz Romo, José de Jesús Villanueva Vela y Yolanda Villanueva Muñoz.

Catalina Vela Martín del Campo y Gregorio Villanueva Alaña.

Catalina Vela Martín del Campo y Gregorio Villanueva Alaña.

José de Jesús Villanueva Vela.

José de Jesús Villanueva Vela.

León, Guanajuato.- José de Jesús Villanueva Vela, quien dedicó 38 años de su vida al Club Deportivo Punto Verde, primero como socio y después como Presidente del Consejo de Administración, en donde estuvo durante 14 años al servicio de los socios, será recordado por familiares y amigos como una persona alegre, bromista, de carácter fuerte, trabajador, culto y como alguien que siempre tenía las palabras adecuadas para el momento adecuado.

Su esposa Yolanda Muñoz Romo recordó que fue en 1983 cuando José de Jesús Villanueva  ingresó como socio del club, en donde le gustaba practicar tenis, después fue invitado a participar como Presidente del Consejo de Administración en donde estuvo 14 años haciendo una labor impecable.

“En ese puesto puso toda su voluntad y entendimiento para mejorar de manera constante las instalaciones para comodidad y seguridad de los usuarios del club”.

Agregó que su esposo nació en la ciudad de León, Guanajuato el 30 de julio de 1949 y falleció el 30 de septiembre del 2021 debido a un infarto cerebral.

“Fue el décimo hijo del matrimonio formado por Gregorio Villanueva Alaña, de nacionalidad española y de Catalina Vela Martín del Campo, mexicana, quienes procrearon 13 hijos: Catalina (+), Gregorio(+), Lucrecia, Héctor(+), Hortensia, Samuel, Víctor, Yolanda, Alfonso(+), Jesús(+), Francisco, Sebastián(+) y Eugenio”.

Se casó un 10 de mayo de 1975 con Yolanda Muñoz Romo en el Templo de Fátima y tuvieron 4 hijos: Luis Enrique,  Edgar, Omar y Yolanda.

Fue una persona muy preparada, estudió la Licenciatura y Maestría en Administración de Empresas y un Doctorado en Comportamiento Organizacional, le encantaba el futbol, el tenis y leer.

Durante su vida fue comerciante en el ramo mueblero, Oficial Mayor en el Ayuntamiento 1980-1982, fue Presidente de los transportes Julián de Obregón, catedrático de la Licenciatura y Maestría de Administración de Empresas en la Universidad De La Salle, Consejero Estatal del INE, de la Cruz Roja, de la COMUDE y de la UTL así como Presidente del Club Deportivo Punto Verde.

Como Director de la empresa Julián de Obregón contribuyó a su organización ya que no contaba con una estructura de administración, como fabricante dio empleo a varias familias leonesas durante años y como Presidente del club deportivo logró reorganizar, transformar e implementar estrategias en beneficio de los socios, la cuales hoy en día se pueden ver.

Sus pasiones

Fue un apasionado de la aviación lo que lo llevó a ser piloto aviador privado, también le apasionaba la lectura y el aprendizaje lo cual demostró a través de los grados de estudio que alcanzó; otras cosas que le encantaban era conocer nuevas culturas, degustar un buen platillo y un café con los amigos.

Su familia lo define como un hombre trabajador, responsable y con valores que siempre vio por la sociedad sin un fin de lucro.

“Como esposo fue responsable y de carácter firme pero amoroso, como padre con su trabajo puso el ejemplo y como amigo siempre tenía las palabras adecuadas en el momento adecuado. Siempre trató de ayudar cuando podía, y nos enseñó que siempre es mejor dar que recibir sin buscar el interés personal”, comentó su esposa Yolanda. 

A sus hijos le deja el legado que nunca es tarde para estudiar y aprender algo nuevo, que siempre se puede volver a empezar desde la experiencia y que un problema se puede transformar en solución ya que él siempre puso toda su voluntad y entendimiento en mejorar continuamente, no solo de su casa, sino su entorno social.

Como hombre discreto pidió a sus familiares que para despedirlo le hicieran una misa de cuerpo presente con su familia más allegada y así se hizo, la misa de cenizas tuvo lugar en el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, del cuál fue devoto, lo acompañaron su familia y amigos más cercanos. 

A José de Jesús Villanueva le sobreviven su esposa Yolanda Muñoz Romo, sus cuatro hijos, sus nueras y yerno: Verónica Zendejas, Araceli Guerrero, Graciela Zamora y Genaro Flores así como sus siete nietos: Emiliano, María José, Daniela, Santiago, Iñaki, Emilio y Diego.

FRASE

Como esposo fue responsable y de carácter firme pero amoroso, como padre con su trabajo puso el ejemplo y como amigo siempre tenía las palabras adecuadas en el momento adecuado. 

Yolanda Muñoz Romo

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