Opinión

Plan gran impulso Guanajuato

Llámele como quiera, póngale a un extraordinario líder como gestor directo del gobernador Diego Sinhue Rodríguez y dele armas suficientes con un ejército de ciudadanos.

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Por: Enrique Gómez Orozco

Llámele como quiera, póngale a un extraordinario líder como gestor directo del gobernador Diego Sinhue Rodríguez y dele armas suficientes con un ejército de ciudadanos. Esto puede ser el triunfo de la guerra contra la pandemia en Guanajuato. 

Tenemos todo. Buen crédito, hombres capaces y la determinación inquebrantable de salir adelante. Nadie vendrá a resolvernos la vida ni la Federación, ni el clima ni la suerte. Estamos en guerra y la única forma de ganar es con la participación ciudadana.

Unos desde casa, encerrados pero no inmóviles; otros en el campo de batalla, en la obra comunitaria y muchos más atendiendo las actividades primarias de atención a quienes no tendrán ingresos ni para comer. 

Sin darle vueltas, es un asunto de vida o muerte, donde el silencio de las horas no puede engañarnos ni decirnos que todo pasará para bien de la Nación, como lo afirma un alienado desde Palacio. 

En Guanajuato podemos vencer la adversidad si tenemos ese sentido de urgencia indispensable. Ayer, durante el día, hablé con economistas, empresarios, banqueros, dirigentes sociales y diputados. Todos coinciden.

No hay de otra”

dice Miguel Salim, diputado local.

Que nos llamen y participamos”

dijo Arturo Sánchez Castellanos. Un hombre sabio me dijo que el dinero no era problema, se podría conseguir en tres días, sí, 15 mil millones en tres días gracias al buen nombre y crédito de Guanajuato. 

Coincidimos que hay esfuerzos pero son aislados e insuficientes. Hay que alinear un ejército. Lo que hagan municipios, instituciones privadas o cualquier empresa, siempre será bueno pero nunca suficiente. La casa se incendia y requerimos todas las bombas, toda el agua, todo lo que podamos reunir para apagar el fuego. 

Nunca nadie dirá que los bomberos se excedieron con el agua para apagar un incendio. Todo lo que se tiene a mano cuenta, pero la mejor forma de usarlo es con una gran manguera de agua, en este caso de dinero. 

Es la labor de Diego conjuntar a un puñado de líderes, de generales que sepan decidir rápido. Seguro que puede convencer a los legisladores para que actúen de inmediato y firmen todas las autorizaciones legales.

También organizar una gran campaña de información y orientación para que el apoyo de empleo temporal se dé antes de que termine la Semana Santa. Así de rápido, así de eficaz tiene que ser el equipo de apoyo. 

En esta guerra necesitamos los mejores hombres: honestos, apasionados y sabedores que van a dar todo sin pedir nada a cambio. Héroes entre nosotros hay muchos. Sobran, lo único es delegar ya, sin temor. 

Cuando la epidemia pase, cuando hayamos triunfado sobre la adversidad, podremos leer a Shakespeare y su Enrique V. Podremos contar a nuestros descendientes... 

Nosotros banda de hermanos, porque quien vierta su sangre conmigo será mi hermano…”. 

Ganaremos la batalla y aquellos que se ausentaron lamentarán el resto de sus días no haber estado aquí y ahora presentes por Guanajuato. 

Este no es “un anillo al dedo”, es la peor epidemia en un siglo y el reto más grande de nuestra generación. Hoy tenemos que luchar contra la naturaleza y la insoportable ineptitud de quien gobierna desde Palacio. 

(En memoria de la invencible voluntad y gran vitalidad de Ernesto Gómez Hernández, a los 90 años del día de su nacimiento).

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