Hacia el 2024

Con el victorioso informe-celebración de sus tres primeros años de gobierno, nuestro presidente AMLO llega al segundo tramo de su sexenio, fuerte y con niveles de aprobación ciudadana que rondan el 65% en promedio.

sábado, 4 de diciembre de 2021 · 00:00

Con el victorioso informe-celebración de sus tres primeros años de gobierno, nuestro presidente AMLO llega al segundo tramo de su sexenio, fuerte y con niveles de aprobación ciudadana que rondan el 65% en promedio. No se había visto algo así desde la aprobación a López Mateos y a Lázaro Cárdenas. Ya se ha hablado y escrito mucho sobre este fenómeno social que es AMLO y cómo él creó un partido político para llevarlo al poder gracias al desencanto y hartazgo con los gobiernos del PRI y del PAN.

AMLO, lo he comentado por años, es un reflejo del mexicano promedio que se dirige campechanamente a las mayorías, a su pueblo, con quienes ha convivido siempre y que tienen décadas de resentimiento y olvido. Algo muy distinto a los estilos que tenían los demás gobernantes, donde el presidente acudía a eventos y presidiums preparados con los de siempre: empresarios, líderes de opinión, rectores, dueños de medios de comunicación. AMLO entendió que ese mundo reflejaba la exclusión de las mayorías y que no "sentían" con ellos. De allí los símbolos como abandonar Los Pinos, el avión presidencial y los "guaruras". La frivolidad de las "primeras damas" de antes con sus "casas blancas", fue un buen ejemplo de ese alejamiento del sufrimiento de los de abajo.

En su auto celebración, esa que tanto le gusta, donde le llenan de aplausos y de vítores, AMLO llenó la plaza de cifras que son poco reales, hablando del mundo de "sus datos". Cierto que mostró que su enfoque y prioridad han sido los pobres, los que siempre estuvieron lejos de ser los primeros en el corazón de sus antecesores. Pudo por eso, hablar de los millones de apoyos a las mayorías y de sus mega obras en el sur del País, aunque evadió como siempre hablar de crecimiento económico, de desmilitarización y de sus cien mil muertos. Fue un discurso sin autocrítica que ensalza la bondad del gran Tlatoani, del hombre generoso y austero que desparrama apoyos sociales por doquier.

Vi a un Andrés Manuel, alegre, pleno, con la fuerza que le da tener de su lado al leal Ejército mexicano -a quien ganó más con multimillonarios contratos- y manteniendo su potente base electoral que permitirá con toda seguridad, sostener otros 6 años a su movimiento político y a su elegida, Claudia, quien será la próxima Presidenta de México. En el mundo de los modelos sociales y de la probabilidad, planteando la ausencia de liderazgos en la oposición y las enormes preferencias electorales que tiene hoy AMLO y Morena la probabilidad de su victoria es mayor que el 80%, por lo que la 4ª Transformación durará al menos hasta el lejano 2030.

Anaya, quien fuera candidato del PAN, chico brillante pero distante de las realidades sociales y cercano al mundo empresarial-político, pasó de ser un meme paseante por un País extraño, a ser ahora un perseguido de la fuerza del Estado. Los tres partidos tradicionales, minimizados y con pérdida de gubernaturas, llegarán al 2024 sin fuerza ni tiempo para construir una candidatura de oposición. Tendría que ser una candidata ciudadana con enorme arrastre y consenso, distanciada de las "marcas" de los 3 partidos tradicionales y con enorme cercanía con las causas de las clases medias y de los jóvenes, fuera del discurso de la derecha radical. Movimiento Ciudadano crecerá y quizá lo que haga al no aliarse con ellos, terminará haciendo el favor a Morena al dividir votos.

El País no se ha destruido como se hubiera imaginado. Las bases macroeconómicas se han dañado poco. Con inflación, sí. Sin crecimiento económico, también. Sin transferencias a los estados para obra pública, también. Pero si algo ha hecho AMLO, es amortiguar socialmente a las mayorías, para que no explote el México de los olvidados, el de los 55 millones de pobres. De haber continuado con políticas que privilegiaban el crecimiento olvidando el desarrollo, las inequidades nos harían todo más complicado. Estamos ahora militarizados y consintiendo a los malosos del narco, es cierto, por lo que la oposición tendrá que ser creativa para pasar del discurso de ser los "contra" a ser los propositivos de un modelo alterno a lo que AMLO tiene y ha enamorado hoy a las grandes mayorías hasta más allá del 2024. 

Más de