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Perspectiva

Primeras impresiones del último debate

Xóchitl Gálvez volvió a lo mejor de sus instintos, esos que le llevaron a la candidatura en primer lugar. Tomó los temas del momento que son la inseguridad, la corrupción y el predominio del narcotráfico en la frontera sur como evidencia de fracasos evidentes de la 4T.

Escrito en Opinión el
Primeras impresiones del último debate

En política la forma es fondo”

Jesús Reyes Heroles


 

Las primeras impresiones del tercer y último debate tienen que ver con el tiempo y la forma. El encuentro se fue en instantes, el nuevo formato favoreció el intercambio de ideas, propuestas, ataques y contraataques.

Al redondearlo vimos a tres candidatos más hechos, más racionales y definidos. De la mente no nos pudimos quitar la idea de que Jorge Álvarez Máynez no sirvió de mucho, la oposición real lo considera un esquirol. Sus repetidos ataques a Xóchitl nos hizo sentir que la representante del Frente tenía dos contrincantes. Nunca lo vimos como a un hombre con talla de estadista.

Xóchitl Gálvez volvió a lo mejor de sus instintos, esos que le llevaron a la candidatura en primer lugar. Tomó los temas del momento que son la inseguridad, la corrupción y el predominio del narcotráfico en la frontera sur como evidencia de fracasos evidentes de la 4T.

La impresión más fuerte fue la denuncia de que el gobierno de Estados Unidos está investigando al líder de Morena, Mario Delgado. La razón: su relación con el huachicol fiscal, un monstruo que sería el mayor evento de corrupción en la historia del país. La segunda impresión fuerte fue cuando exhibió la vestimenta de Claudia con una imagen de la Virgen de Guadalupe en la pierna. Dijo que no importaba si ella no creía en Dios o en la Virgen. Que usaba la imagen por lucro político. Tal vez Claudia no lo esperaba y sólo respondió que sus colaboradores le contestarán hoy la pregunta.

Claudia estuvo más estructurada, menos tiesa y más sonriente que en los debates anteriores. Su vestido tenía suma formalidad y su técnica discursiva era la explicación casi magisterial de lo que piensa hacer. Siempre, quien representa al partido gobernante, tiene los flancos abiertos de todos los errores  y fracasos del presente. Eso lo entendió Xóchitl, quien volvió a ser quien mejor administró el tiempo con aseveraciones cortas y fulminantes. ¿Cómo criticar al pasado y al prian si tienen a los gobernadores corruptos como embajadores lastimando el Servicio Exterior? ¿Cómo tener a Bartlett en la CFE cuando fue el responsable del robo de la elección en 1988 a Cuauhtémoc Cárdenas?

Claudia dijo que construiría un millón de casas; Xóchitl dijo que cinco millones. Siguió la feria de promesas sin decir los cómos. Al menos Xóchitl dijo que parte de sus proyectos los pagaría con lo que hoy se roban con el huachicol fiscal, es decir el contrabando de combustibles.

Cuando se habló de la democracia, la separación de poderes y la pluralidad, salió la idea de quitar a los plurinominales, ese proyecto de apertura que realizó Jesús Reyes Heróles hace cuatro décadas para dar voz y presencia a la oposición en la Cámara. Un gesto de apertura que abrió el camino a la democracia que hoy vivimos. Por más que nos cueste, la representación proporcional de los plurinominales garantiza que no regrese el PRI (disfrazado de Morena) de los setentas y mantengamos los equilibrios de poder necesarios para no convertirnos en Nicaragua, Cuba o Venezuela. Sin oposición no hay democracia.

El debate dará para muchos post debates de seguimiento. En eso estaremos los días que faltan antes de la elección. 

 

**La coincidencia de los candidatos es el llamado al voto en masa**

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