¡A Diego, déjenlo gobernar!

La impertinencia es letal en política. Sabiduría que los torpes ignoran.

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Por: Juan Aguilera Azpeitia

        Marko Cortés, dirigente nacional del PAN, a punto de ser reelecto, no es un personaje que se distinga por sus tinos, tanto que para la celebración del aniversario de su partido llevó como caudillo a Vicente Fox, ex miembro de ese organismo, ciertamente y ex presidente de la República, pero que había ponderado al máximo al nuevo PRI, de donde brotaron elementos de la peor calaña, de los que hoy no debemos ocuparnos.

         El líder albiazul habla a las volandas, sin una adecuada reflexión; es ocurrente y en eso se le borra del caletre que la política y sobre todo de alto nivel, reclama una si no  profunda reflexión al menos cifrada en la medianía.

      Marko,acaba de cometer una pifia más, que puede reflejarse en dañinas consecuencias para Guanajuato.En una lista que se sacó de la mente calenturienta y cargada de ocurrencias, eso es lo más seguro, mencionó a Diego, Gobernador actual de Guanajuato, como precandidato para la grande presidencial.

          O sea lo colocó no en el tentadero, sino en el golpeteo mayor que se advierte desde Palacio Nacional. De allí dimana la estrategia para colocar, ubicar, a "los @ buenos", que por supuesto pertenecen al partido del Presidente, quien presume de tener en sus manos el "destapador". 

           De allí fluye también la estrategia para disminuir los alcances y logros de los "no alineados", o sea de quienes no ven en el inquilino de la Casa de Cortés, al factotum, que lo entiende todo y decide todo.

           Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, quien seguramente jamás se imaginó lo complejo de su ejercicio gubernamental, ha tenido que ir palmo a palmo, en una especie de lucha por ser atendido y entendido por el Poder Central, que repetimos es sordo, se cierra, a lo que no es de su color.

          El Presidente recibe a triunfadores de su partido en campaña reciente, o a quienes no son morenos pero que pueden serlo, manda de embajadores@ a cuantos  le hacen los honores, aunque no cuenten para ello ni con la más mínima calificación, dejando de lado a diplomáticos de carrera quienes  para eso se especializaron. 

     O sea, como en el porfiriato que para los amigos la ley y la gracia en tanto que para los enemigos la ley a secas o la nueva praxis: sordera, indiferencia para los de oposición, con lo que se deja, de paso, la democracia en el aire.

     Diego Mandatario en Guanajuato, apenas, hace unos días, pudo ser recibido por el nuevo titular de Gobernación, quien entre otras cosas prometió la gestión para que lo atienda el Presidente.

      O sea, si hablamos claro y entendemos las cosas, la torpeza del líder panista, Marko Cortés, fue poner en la lista de presuntos a la candidatura presidencial a nuestro Gobernador, a efecto que le sigan cerrando la puerta de Palacio Nacional y continúen los empeños por disminuir el poder albiazul en Guanajuato para llevarse hacia Morena la joya de la corona política.

         Marko no es miope, pero sí torpe al no entender que la estrategia fue clara al mandar un alfil, por orden superior, sin protocolos de ninguna naturaleza,menos  estatutarios,  por la presidencia de León, como no se pudo, se le apretó a Diego y Guanajuato con el Zapotillo y los golpes hacia el Procurador Zamarripa quien, por cierto, demostró en los días últimos el genio de su capacidad.

             Marko Cortés, por su torpeza, menciona a Diego como una aparente deferencia, pero lo coloca frente al golpeteo que procede de Palacio Nacional, para que Guanajuato y su Gobernador padezcan las nada gratas consecuencias de la cerrazón política.

             ¿A quién le sirve tanta torpeza?.

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