Opinión

A la búsqueda de la paz perdida

El domingo 2 de agosto despertamos con la noticia de la detención de “El Marro”. La información más detallada surgió de la capital del país. El Ejército y la Fiscalía de Guanajuato habían madrugado al líder del cártel de Santa Rosa de Lima en un poblado cercano a Celaya. 

Avatar del

Por: Enrique Gómez Orozco

El domingo 2 de agosto despertamos con la noticia de la detención de “El Marro”. La información más detallada surgió de la capital del país. El Ejército y la Fiscalía de Guanajuato habían madrugado al líder del cártel de Santa Rosa de Lima en un poblado cercano a Celaya. 

El general Crescencio Sandoval dijo -en una de las mañaneras de la semana pasada- que el Ejército desplegó a mil soldados en Guanajuato para reforzar la acción coordinada.

La estrategia militar incluyó drones y helicópteros. José Antonio Yepez, ya localizado, no tuvo oportunidad de huir ni sus seguidores de incendiar autos, quemar negocios o aventar granadas en Celaya como lo hicieron cuando detuvieron a la mamá.

Por primera ocasión en años tuvimos la sensación de que había una fuerza pública suficiente para regresar la paz. El secretario de Seguridad Pública federal, Alfonso Durazo, festejó la detención y predijo una reducción en la criminalidad. Es muy pronto para declarar el tema resuelto cuando el número de homicidios no baja en estos primeros días del mes. 

El operativo fue planeado con servicios de inteligencia pero también con una fuerza pública abrumadora, además de los expertos de GERI, (Grupo Especial de Reacción Inmediata) de la Fiscalía de Guanajuato. 

Nuestro estado necesitaba desde hace tiempo el apoyo federal pero también un cambio radical en la estructura policiaca. Si comparamos lo que invierte la CDMX en seguridad pública por habitante, comparada con Guanajuato, nos damos cuenta que hay un abismo. 

En la CDMX hay 83 mil policías. Sí, leyó bien: casi 10 policías por cada mil habitantes. En Guanajuato si reunimos a todas las policías, ministeriales de seguridad pública estatal y municipales, apenas llegan a 10 mil. La capital tiene 9 millones de habitantes* y Guanajuato seis. 

Guanajuato tiene un presupuesto total de 83 mil millones y la CDMX de 236 mil. Casi el triple. En seguridad pública invierte 36 mil millones, más de tres veces por habitante que nuestra entidad. En la mayoría de sus calles cuenta con cámaras de vigilancia, por eso vemos que casi todos los delitos en la vía pública tienen registro digital. Los estados tienen que defenderse con mucho menos presupuesto pero algunos obtienen mejores resultados que otros. 

Nuevo León pudo librar la crisis hace 9 años porque invirtieron en una policía estatal llamada “Fuerza Civil”. Coahuila pudo reducir en La Laguna la violencia con un mando único. 

Tamaulipas acaba de adquirir tres helicópteros y 20 vehículos blindados para equipar a sus GOPES o Grupo de Operaciones Especiales, conformado por 150 policías de Élite. El gobernador Javier Cabeza de Vaca no sólo ha enfrentado a los cárteles, también inició una investigación de saqueo a su entidad por ex funcionarios amafiados con empresas factureras. 

Querétaro, nuestro vecino, tuvo en junio 0.3 asesinatos dolosos por cada 100 mil habitantes, una veinteava parte de Guanajuato que registró 6.1. Tenemos noticias de celayenses que ahora radican allá. 

La buena noticia es que la discordia entre estado y federación cedió paso a la colaboración. El Ejército y la Guardia Nacional pueden y deben ayudar a Guanajuato. Diego Sinhue Rodríguez puede y debe escuchar a la federación. Por el bien de todos, primero la seguridad.

*La CDMX está rodeada por una zona conurbada que supera los 20 millones de habitantes y su territorio sólo tiene 8.9 millones.

Opinión

Opinión en tu buzón

Deja tu correo y recibe gratis las columnas editoriales de AM, de lunes a domingo

8am
En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?