AMLO VS LORET (Lucha a 3 caídas sin límite de tiempo)

La ira no es buena consejera y menos cuando el iracundo tiene mucho poder, o mejor dicho, todo el poder. Vimos en la mañanera un espectáculo inédito por su duración y profundidad: el ataque directo y sin filtros del Presidente a un ciudadano.

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Por: Enrique Gómez Orozco

Hablen de mí, aunque sea bien”. -Refrán popular.

La ira no es buena consejera y menos cuando el iracundo tiene mucho poder, o mejor dicho, todo el poder. Vimos en la mañanera un espectáculo inédito por su duración y profundidad: el ataque directo y sin filtros del Presidente a un ciudadano. Que se llame Carlos Loret y sea la voz más crítica de Andrés Manuel López Obrador no justifica la andanada. 

Fue un recalentado, una escena que ya habíamos visto desde hace 15 años donde el periodista armó un show con Televisa en la detención de la francesa Florence Casses, acusada de secuestro, posteriormente liberada. Loret ha pedido perdón mil veces por el hecho. Jura que no sabía de la puesta en escena y en todo caso el tiempo lavó la ofensa al público de la televisora. 

Contra todo lo que imaginan los consejeros del Presidente, dedicarle una mañanera a Loret lo beneficia y catapulta como el más importante periodista del sexenio. Más que una explicación de un hecho pasado, el público enterado asume que es una riña, un enfrentamiento de dimes y diretes donde no cabe la figura de un presidente de la República. 

Antes, los presidentes obligaban a los grandes medios y a los poderosos a retirar de sus estaciones o periódicos a los periodistas incómodos. Recordamos la presión que tuvo Joaquín Vargas para despedir de sus estaciones de MVS a Carmen Aristegui después del reportaje de la “Casa Blanca” de Peña Nieto. La amenaza fue sencilla: si no la quitas, tendrás dificultades en la legalización del espectro de telecomunicaciones que vale más de 2 mil millones de dólares. 

El reportaje de Carmen Aristegui, las publicaciones de la revista Proceso y el periódico Reforma habían dinamitado el sexenio. Fue un antes y un después. Peña Nieto se derritió y su administración nunca volvió a tener el lustre de los primeros meses cuando cambió al país con las reformas más ambiciosas de una generación. 

Hace poco Ángel Verdugo fue censurado en el periódico Excélsior y en el Grupo Imagen. Sus comentarios claros y críticos sobre López Obrador, la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el aeropuerto de Santa Lucía no podían seguir. Verdugo encontró refugio en YouTube y con Carlos Alazraki en una nueva producción llamada “Atypical TEVE”. Antes, sin redes sociales, el gobernante podía censurar. Ya no.

En las propias redes sociales los comentarios son casi unánimes: a Loret le viene bien la publicidad gratuita. Jesús Ramírez y Genaro Villamil, los voceros de López Obrador deben comprenderlo porque son periodistas veteranos y dominan el arte del “spin”; la habilidad para distraer la atención del público cuando las cosas van mal. Otro con mayor colmillo, no expondría a su jefe, no lo llevarían por los callejones de la injuria y el insulto fácil. 

Hoy la audiencia de Brozo y Loret subirán. El programa de los jueves tendrá más audiencia porque surge la incógnita o el morbo: ¿qué guantazos políticos le recetará el pugilista Loret al peso completo López Obrador? ¿Cuáles son las investigaciones o la presencia de nuevos adversarios de la 4T como lo fue “Kid Fernández de Cevallos” y su lenguaje rudo y florido?

Llama la atención que personajes como Arturo Herrera, secretario de Hacienda; Ricardo Monreal, líder del Senado o Santiago Nieto de la Unidad de Inteligencia Financiera, colaboradores directos de López Obrador, acudan a entrevistas del programa de LatinUS. Su presencia le da prestigio y relevancia al ejercicio periodístico de la nueva empresa de comunicación. 

Todo un espectáculo. 

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