Opinión

¡Alerta! Sarampión

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Por: Éctor Jaime Ramírez Barba

Hoy es sábado de Gloria y si algún despistado lector está leyendo esta columna me alegro, pues el mensaje central que quiero transmitirle es de Alerta sobre el Sarampión. 

Alerta con significado de aviso o llamada para ejercer vigilancia, primordialmente de su familia, verifique que estén vacunados para prevenir el sarampión, rubeola y paperas. 

De no ser así, vigile que sus bisnietos, nietos, hijos o hijos de sus vecinos o empleados acudan a vacunarse a los servicios de salud para hacerlo a la brevedad.

Sustento mi alerta en tres evidencias contundentes que cito a continuación. En primer lugar, la amenaza que representa para la región la crisis económica de Venezuela, que ha erosionado la infraestructura de salud del país y ha amenazado la salud pública. 

La escasez de medicamentos, suministros de salud, interrupciones de los servicios públicos básicos -electricidad, red de frío- en los centros de atención de salud y la emigración de trabajadores de la salud han llevado a una disminución progresiva de la capacidad operativa de la atención de salud. 

En Venezuela el efecto ha sido devastador, de 2012 a 2016, las muertes infantiles aumentaron en un 63% (21.1 muertes por mil nacidos vivos) y la mortalidad materna aumentó más del doble. 

De 2016 a 2017, Venezuela tuvo la mayor tasa de aumento de la malaria en el mundo, y en 2015, las tasas de tuberculosis fueron las más altas del país en 40 años. 

Entre 2017 y 2018, la mayoría de los pacientes infectados con VIH interrumpieron la terapia debido a la falta de medicamentos. 

Por último, apenas la Organización Panamericana de la Salud había declarado la erradicación del sarampión en el continente americano, se presentaron brotes en Venezuela desde 2016, enfermedad prevenible por vacunación.

El brote venezolano de sarampión se ha expandido a Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos de América y, ahora en México se notificó un caso importado de sarampión confirmado por laboratorio. 

Se trató de una mujer de 54 años, residente del estado de Nuevo León, con antecedente de viaje a París (Francia) y a Houston (EUA), por fortuna no pasó a mayores y las 71 personas que fueron estudiadas como contactos estuvieron sin síntomas.

Además de la circulación del virus por un mundo cada vez más globalizado, piense estimado lector, la cantidad de pasajeros que viajan a los países antes citados, que llegan al Aeropuerto del Bajío entre otros, el riesgo está latente. 

En segundo lugar, hay un fenómeno mundial llamado “Vacunación vacilante”, definida como un retraso en la aceptación o rechazo de las vacunas a pesar de la disponibilidad de servicios de vacunación”. 

Dicho fenómeno se ha informado en más del 90% de los países del mundo. 

La cobertura de vacunación ha disminuido de cerca del 100%  a cifras del 90%, y en algunas comunidades, como en los judíos ultra ortodoxos en el estado de Nueva York, bajó al 60%, y actualmente ellos tienen un brote de sarampión.

En tercer lugar, en nuestro país, la cobertura de vacunación “oficial” es alrededor del 90%. Sin embargo, un análisis difundido en octubre de 2018 por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad encabezado por el Dr. Mauricio Hernández Ávila, ex director del Instituto Nacional de Salud Pública, estimaba que la cobertura en los niños menos de un año apenas alcanzaba el 60%, situación que de ser cierta, es muy preocupante por lo que en salud pública se conoce como “efecto rebaño”. 

La posibilidad de enfermar es mucho menor si la mayoría de las personas están vacunadas, con una tasa del 60% el riesgo de contagiarse es mucho mayor.

Déjeme ahora recordarle que la infección causada por el virus del sarampión produce una enfermedad aguda caracterizada por fiebre, enrojecimiento de ojos, congestión nasal, tos, manchas pequeñas dentro de la boca y exantema (ronchitas) que inicia en cara y cuello y después se extienden a todo el cuerpo.

Se transmite por contacto directo con gotitas provenientes de la nariz, de la boca o la garganta de una persona infectada. Es una enfermedad muy contagiosa y puede provocar la muerte. 

Si sale de viaje o lo presenta un familiar la recomendación emitida por la autoridad sanitaria es sencilla: No se automedique, busque atención médica de inmediato y evite el contacto con otras personas, para reducir la propagación a otras personas o familiares que no estén vacunados.

Para concluir les tengo una buena noticia, en Guanajuato la Secretaría de Salud tiene suficiente dotación de vacuna para prevenir esta enfermedad. La vacunación es segura, eficaz y económica. 

El esquema para la vacuna triple viral (SRP) que protege contra sarampión, rubeola y parotiditis, se indica la aplicación dos dosis: la primera a los 12 meses cumplidos y un refuerzo a los seis años. 

Los adolescentes y adultos que no cuentan con las dos dosis de la vacuna SRP pueden recibir la vacuna contra sarampión y rubeola (SR).

¿Usted qué espera? Haga su parte, revise hoy mismo las cartillas de vacunación, si no han sido vacunados sus seres queridos o usted, acuda de inmediato. Créame, es una verdadera ¡Alerta!

Fuentes para consulta:

1. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(19)30344-7

2. https://doi.org/10.1016/S2214-109X(18)30479-0

3. https://saluddeteriorada.contralacorrupcion.mx

4. https://www.gob.mx/salud/articulos/que-sabes-del-sarampion?idiom=es

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