Opinión

Autoritarismo o educación y responsabilidad

El número de fallecimientos en México al año es: Por diabetes ciento siete mil personas

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Por: Vicente Aboites

El número de fallecimientos en México al año es: Por diabetes ciento siete mil personas, por tabaquismo sesenta mil personas, por causas relacionadas con el alcoholismo veinticuatro mil personas, por malos hábitos alimenticios cien mil personas, por accidentes automovilísticos diecisiete mil personas. ¿Cómo podemos resolver este problema?

La solución más absurda y sencilla sería prohibir la venta de bebidas embotelladas (causantes en gran medida, de diabetes), prohibir la venta de tabaco, prohibir la venta de bebidas alcohólicas, prohibir la venta de hamburguesas, papas fritas, tacos, carnitas, chicharrón y toda la fritanguería imaginable, y finalmente prohibir la venta de automóviles. ¿Estas medidas resolverían la situación?

 Si se aplicaran estas medidas, ¿Se imagina usted, amable lector, el mercado negro que se daría en el país con la venta de refrescos, bebidas alcohólicas, cigarrillos y automóviles, así como la operación clandestina de torterías, taquerías, hamburgueserías y fritanguerías de toda clase? Recordemos que, por definición, los productos vendidos en el mercado negro, así como la operación de negocios clandestinos, ni pagan impuestos ni están sujetos a ninguna regulación sanitaria.

Me pregunto si las personas que proponen medidas radicales, como por ejemplo cerrar las compañías productoras de bebidas embotelladas, ¿Habrán realizado un análisis serio del impacto social, económico y de salud que esto implicaría?  ¿Cuántas personas se quedarían desempleadas y cuántas familias se quedarían sin ningún sustento? ¿Qué bebería la gente en regiones aisladas del país en donde no hay agua potable y en donde dejar de tomar agua embotellada causaría un problema de salud enorme?

Por ejemplo, la falta de agua potable, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, impacta con un incremento de las siguientes enfermedades: cólera, diarrea, helmintiasis intestinales, esquistosomiasis, dermatitis atópica, entre otras. ¿Quiénes proponen esas medidas radicales ya analizaron esto con toda seriedad?

Por otra parte, recordemos que desde hace muchos años se han diagnosticado los enormes problemas de salud que causan en la población los refrescos y el tabaco, así como el enorme costo que tiene para el sistema de salud nacional atender a estos pacientes.

Sin embargo, también desde hace muchos años se incrementaron considerablemente los impuestos para los refrescos y el tabaco en el entendido de que los recursos recaudados serían destinados al apoyo del sistema nacional de salud para atender a estos pacientes. ¿Esto se ha hecho? ¿A qué se han destinado los millones de pesos recaudados en impuestos a refrescos y tabaco? ¿Alguien lo sabe?

Creo que “expulsar a las refresqueras” como algunos solicitan… y posteriormente -por elemental consistencia lógica- a las tabacaleras, y después cerrar todas las famosas cadenas internacionales y nacionales de hamburguesas, pizzas y pollos fritos, terminando con cerrar todas las torterías, taquerías y fritanguerías que hay en México pues -se afirma en base a estudios serios- causan numerosas enfermedades y la malnutrición de la población del país entre muchos otros males  culminando -siguiendo esta lógica grotesca- con expulsar a la industria automotriz extranjera indirectamente causante -con la venta de sus automóviles- de miles de muertes en nuestro país.

Todo esto me parece ridículo. No tengo el gusto de conocer a nuestro Secretario de Salud sin embargo me atrevo a afirmar que él, como yo y muchas otras personas, no toma refrescos, no fuma, ni consume en la calle comida chatarra nacional o extranjera y además conduce su automóvil con precaución.

Tampoco tengo duda de que este comportamiento es simplemente resultado de que es una persona responsable, culta y educada. Es justo preguntar entonces: ¿Por qué no permitir que todos los demás habitantes de este país tengan derecho a ejercer el mismo comportamiento responsable, culto y educado?

En lugar de expulsar y cerrar empresas sería más sensato: i) incrementar el número de escuelas para educar a la población incluyendo el tema de “nutrición” en los programas de estudio y de este modo dejar que cada quien beba, coma o consuma de modo responsable y como persona culta y educada lo que guste o considere conveniente para su persona y su salud; así mismo: ii) Se debería invertir en infraestructura sanitaria para llevar agua potable a lugares en donde no la hay y así evitar que la gente compre bebidas embotelladas.

¿No serán estas propuestas -de invertir en educación e infraestructura- preferibles a la opción de tener un país autoritario y dictatorial en el que un grupo de personas se autoproclamen “protectores de la masa ignorante” y decidan a lo que los habitantes de esta nación podemos o no tener acceso? 

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