Bien por el Ayuntamiento

Por fin el Ayuntamiento de León toma la decisión de incrementar el predial a los terrenos de más de una hectárea.

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Por: Enrique Gómez Orozco

Por fin el Ayuntamiento de León toma la decisión de incrementar el predial a los terrenos de más de una hectárea. Serán por lo menos 1,500 lotes que tendrán que pagar más. Una medida que sólo afecta a los latifundistas urbanos que hasta ahora pagan cacahuates por la inmensa plusvalía que reciben del crecimiento de la ciudad. Pronto sabremos cuánto aumentará el ingreso del municipio. 

Agua, luz, vigilancia y limpieza tienen los predios baldíos de la ciudad a cambio de unos cuantos pesos o centavos por metro al año. Conocemos la filosofía de la especulación urbana. Decía uno de los empresarios y terratenientes más importantes de la ciudad que cuando compraba un terreno grande a un precio que parecía elevado, sus amigos le decían que había pagado caro y creían que no era muy inteligente. En pocos años la plusvalía validaba su buen juicio y talento para comprar.  

“A los terrenos no les entran ni las balas”, decía el visionario gobernador Juan José Torres Landa. Pocas inversiones son tan seguras como un buen lote por desarrollar, pero pocas cosas cuestan tanto a la comunidad como la especulación urbana. Al final el alto precio de la tierra lo pagan los consumidores (ciudadanos). El acaparamiento daña porque manda lejos de sus empleos a los trabajadores. Nuestros sesudos planeadores enviaron a Villas de San Juan (al oriente de la ciudad) y a Las Joyas (al poniente) a quienes trabajan en la Ciudad Industrial (al sur de León). Hasta dos horas de trayecto.

Podemos seguir el desarrollo de la mancha urbana y encontrar el hilo de los intereses entrelazados de gobernantes y empresarios o gobernantes convertidos en empresarios. La ciudad no se planeó con el interés público ni en consideración a la movilidad o la reserva real de zonas ecológicas. El tráfico de influencias fue tal, que hay hospitales construídos donde había parques y zonas de donación urbana. Al norte, rumbo a La Patiña había terrenos considerados reserva ecológica que en forma mágica cambiaron de uso de suelo a desarrollos urbanos. Imposible borrar las huellas de los negocios. No hay quien explique por qué mandamos la basura y la confinamos en un predio que está al poniente en “El Verde”, muy por encima de la altura promedio de León. Subimos la basura al techo. 

En Querétaro abrieron la ciudad al desarrollo y la abundancia de fraccionamientos y vivienda hacen que los precios sean menores que en León. Ahí lograron que los municipios recibieran el doble o el triple de los impuestos que pagamos en Guanajuato y eso no detuvo el desarrollo ni el crecimiento porque invirtieron en infraestructura. 

El presupuesto de ingresos por predial será de 1,092 millones de pesos. Una sexta parte del total. Si en el Ayuntamiento hacen los ajustes necesarios para desalentar la especulación y la corrupción que hemos visto en el pago del predial, contaremos con más recursos para seguridad e infraestructura. 

Hay otros rubros donde los municipios de Guanajuato podrían recaudar más como lo hace San Luis Potosí con los parquímetros. Lo hemos propuesto una y otra vez: tanto el latifundista urbano como el ciudadano que se estaciona por horas en una calle, siente que tiene un derecho adquirido por gracia divina. No es así. Ocupar una avenida o una calle con un auto cuesta a la ciudad en movilidad y mantenimiento. Se puede hacer el cálculo. Además estimula el uso del coche porque estacionarse es “gratis”. Con parquímetros podríamos recaudar otros 100 millones de pesos. Nada mal para ayudar en proyectos de movilidad. 

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