Con los dados cargados

Los gobiernos de Acción Nacional pretenden que somos un poco o un mucho idiotas. El 15 de septiembre se anunció en un periódico de escasa circulación el concurso estatal para comprar 100 mil computadoras laptops. El de más cuantía en lo que va del sexenio.

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Por: Enrique Gómez Orozco

Los gobiernos de Acción Nacional pretenden que somos un poco o un mucho idiotas. El 15 de septiembre se anunció en un periódico de escasa circulación el concurso estatal para comprar 100 mil computadoras laptops. El de más cuantía en lo que va del sexenio.

La predicción fue precisa y la marcamos el pasado viernes 9 de octubre: la empresa Ditecma sería la preferida. Casi 900 millones de pesos o 42 millones de dólares en una licitación premeditada, en un concurso público escondido. Todo hecho a medida, como en el sexenio corrupto de Miguel Márquez Márquez.

Ni siquiera estuvieron invitados Hewlett & Packard, Dell, Lenovo o Huawei, los principales fabricantes de computadoras. Un gris coyote que había surtido tabletas chinas al Gobierno de Guanajuato en el sexenio pasado viene a quedarse con el contrato. Todo estaba arreglado. Eso lo sabemos.

Lo pronosticamos con exactitud. Las prácticas de asignación directa volvieron. Primero fue la publicación en El Correo. Un pequeño anuncio de un cuarto de página en un periódico de escasa circulación. La más grande licitación del gobierno de Guanajuato, cercana a los 900 millones de pesos, escondida en un pequeño anuncio marca el destino de los fondos públicos del Estado.

Ditecma no fabrica laptops o computadoras de escritorio. Si lo analizamos con calma es una empresa “coyote”. Sirve a los intereses de los gobernantes más que a las necesidades del estado. La misma participó en los negocios de Miguel Márquez. Importó tabletas para los educandos de nivel medio superior. Cientos de millones de pesos se perdieron porque su utilidad quedó en casas de empeño y transacciones en internet.

La historia de los últimos años en Acción Nacional ha sido de dispendios. Tirar dinero es su deporte favorito. Los panistas se callan. Saben que en los últimos años los fondos públicos son utilizados para campañas políticas, enriquecimiento de sus líderes o puro derroche.

Preguntamos: ¿Dónde está la decencia de Juan Carlos Romero Hicks?, ¿la pretendida honestidad de Éctor Jaime Ramírez o la pulcritud de Carlos Medina Plascencia? Dan pena. 

Ante nuestros ojos y los de ellos, desfilan un tropel de corruptelas y dispendio. Podríamos hacer una larga lista: la Expo Bicentenario, los terrenos de la fallida refinería; el gasto en el tren fantasma; el gasto inútil de Juan Manuel Oliva en terrenos y edificaciones sin provecho alguno para Guanajuato.

Además podemos mencionar el fracaso  en la seguridad pública. Un tema que siempre esquivan los gobernantes. La prioridad en Guanajuato es su pacificación. A final de año llegaremos a 4 mil homicidios dolosos. Una tragedia que nunca imaginamos bajo ningún gobierno. ¿Dónde ponemos los recursos? ¿En cien mil laptops que serán obsoletas pronto y sólo se utilizarán a partir de 2021 o en la procuración de seguridad y justicia? La brújula de la política está en dirección de negocios oscuros, en concursos amañados y en la secuela de corrupción que prevaleció en el sexenio Márquez.

Diego Sinhue Rodríguez no cambia de rumbo ni da un verdadero golpe de timón. Permanece anclado al pasado, con los mismos actores de ayer, esos que tienen a Guanajuato en el peor nivel de criminalidad de nuestra historia. ¿Cuántos deben morir?, ¿cuántos tienen que padecer para que el Gobierno del Estado entienda? Cien mil laptops no solucionan la desgracia que vivimos. 

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