Consideraciones antes de compra o rentar casa

El estilo de vida de cada persona, su estatus social, económico, sus valores culturales, la edad y su proyecto de vida, son elementos de mucho peso para decidir sobre comprar o rentar casa, sobre todo porque las prioridades son aspectos muy personales.

Avatar del

Por: Alejandro Pohls Hernández

El estilo de vida de cada persona, su estatus social, económico, sus valores culturales, la edad y su proyecto de vida, son elementos de mucho peso para decidir sobre comprar o rentar casa, sobre todo porque las prioridades son aspectos muy personales. Especialmente, para la mujer, el tener casa propia le brinda una sensación de seguridad; pero, cuidado, no se puede sustentar una decisión tan trascendente, que moldeará tus hábitos, tu vida a largo plazo, solamente con el argumento de certeza económica para la familia. Invertir en una casa, no necesariamente brindará un futuro más halagüeño, que poner ese mismo dinero en una inversión alternativa. 

De hecho, manejado de manera adecuada, una persona que renta puede generar un mayor patrimonio que una persona que opta por comprar casa; pero, esto dependerá de factores como el precio de renta del inmueble, del porcentaje de enganche que la persona pudiera destinar a la compra del mismo, los intereses a pagar y el costo de oportunidad, entre otros. 

Recordemos que la existencia es inherente a la carencia, que a la vez está íntimamente relacionada con el deseo de la propiedad; y, el deseo es probablemente el motor de la economía que mueve al mundo. Tener una casa propia en México es algo cultural, inclusive algunos consideran que tener casa brinda estatus.

Muchas personas se inclinan por rentar casa en lugar de comprarla, debido a varios factores y circunstancias. Según datos del Inegi, del 2020, una quinta parte de las casas son rentadas. Entre otros, los principales motivos, son: no tienen acceso a un crédito; otros, por la facilidad de mudarse; luego, también hay quienes no les interesa la pesada responsabilidad de la hipoteca y estar pagando religiosamente al banco, prefieren invertir en su persona, viajes, negocios, carros, o quizá porque quieren gozar de mayor libertad económica…

La decisión, siempre estará compartida entre una parte financiera y otra emocional; por lo tanto, deberás estar consciente de cuál de ellas está influyendo más sobre tu deseo de adquirir una casa. Entonces, es condición sine qua non, tener una visión preclara de tu situación y tus circunstancias, lo que te obliga a hacerte las siguientes reflexiones: ¿el enganche, te dejará sin ningún ahorro? ¿La compra, te privará de otros satisfactores como salir a comer, cambiar el auto, comprar ropa, o disfrutar unas vacaciones? 

Si puedes cómodamente pagar estos gastos y seguir conservando un ahorro de reserva para la amortización del préstamo y tienes tus ingresos estables, entonces es factible la opción de comprar tu casa. Pero, si necesitas tu flujo de efectivo actual para cubrir otros requerimientos presentes o futuros, entonces la vivienda no es factible en este momento. En pocas palabras, si adquirir tu vivienda significa sacrificar tu estilo de vida, una serie de privaciones y frena tus aspiraciones para el futuro, entonces aplaza la adquisición. 

Dicho lo anterior, es importante subrayar algunos conceptos económicos sobre la vivienda, un bien raíz: el precio de una propiedad nunca debería de ser mayor al alcanzado en el mercado por propiedades similares que se encuentren en la misma zona, mismas circunstancias y que permitan obtener iguales beneficios en el mismo tiempo y con riesgos iguales. 

Una condición al adquirir una casa, es el futuro de la misma, para que usufructúes la plusvalía de la zona; porque, al terminar de pagar el crédito, el valor de la casa deberá ser igual a todo lo que pagaste, capital e intereses, a valor presente, más una ganancia. Es decir, debes recuperar tu inversión y una utilidad razonable. Si pagas renta, ésta deberá ser menor al cargo por intereses; así, tienes la posibilidad de invertir la diferencia, de manera que te genere rendimientos mayores a la inflación.

Por lo tanto, no pierdas de vista que la zona donde adquieras tu casa, te dé una plusvalía siempre mayor a la inflación; para decidir lo que más te conviene, desde el punto de vista económico, se recomienda utilizar una útil herramienta financiera, muy usada en Estados Unidos, que te ayudará a decidir si conviene comprar o rentar: “Price to Rent.”  El indicador, es igual al: Valor de la casa/ Renta anual, también llamado PER (Price Earning Ratio). Además, sirve para conocer si las viviendas están a buen precio o en una burbuja. 

Éste muestra el número de años de rentas que necesita un inversionista para recuperar el dinero invertido en la compra de la propiedad, si la renta fuese constante. La teoría del “Price to Rent,” nos dice que si, al dividir el Valor de casa/ Renta anual, el resultado es mayor a 10, entonces es mucho más conveniente rentar que comprar; y, si es menor que 10, debes de comprar. 

Veamos un ejemplo: Una casa vale 2,5 millones de pesos y cobra de renta 300 mil pesos anuales: Valor de la casa 2,500,000/ Renta anual 300,000 = PER = 8.33, el resultado es menor a 10; por lo tanto, conviene comprar. Pero, si la casa vale 2,5 millones/ Renta anual es de 150,000 = PER = 16.66, el resultado es mayor a 10; por lo tanto, no es momento de comprar.

Reflexione antes de compra o rentar: “El deseo nunca tiene lo que quiere, porque quiere lo que no tiene,” Henri Barbusse.

Opinión

Opinión en tu buzón

Deja tu correo y recibe gratis las columnas editoriales de AM, de lunes a domingo

8am
En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?