Del Tren Maya

Uno de los cinco proyectos clave del presidente AMLO, es el Tren Maya.

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Por: José Luis Palacios Blanco

Uno de los cinco proyectos clave del presidente AMLO, es el Tren Maya. Sabiendo que los gobernantes dejan huella en obras monumentales y de alto impacto social al aplicar recursos públicos, AMLO ha insistido hasta la necedad en acabar este proyecto que tendrá un impacto enorme en la mente de los ciudadanos votantes que forman el pueblo de México.

He tenido la oportunidad de participar en la formación de especialistas en la metodología del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, aplicando metodologías integrales de evaluación de proyectos de inversión y que se complementan incluso con los enfoques de la CEPAL y que consideran enfoques multidisciplinarios para medir la bondad de un proyecto de este tipo. Por eso, me considero con expertis en la evaluación de proyectos de potente inversión pública.

Con mis alumnos de la Maestría en Contabilidad Gubernamental hicimos un ejercicio de revisión de la rentabilidad del proyecto del Tren Maya. Partimos de los documentos oficiales para plantear un esquema de evaluación que considere los aspectos financieros, económicos, sociales, tecnológicos y ambientales. Esto es, una mirada ciudadana a esta mega inversión que sacrifica recursos que la pandemia requiere en el corto plazo, es la “campaña de vacunación sin vacunas”.

México ha estado lleno de experiencias de proyectos que no tuvieron uso. De inversiones públicas que terminaron siendo “elefantes blancos” por partir solo de la voluntad del gobernante, pensando éste en incrementar su popularidad solamente. Por eso, el Tren Maya es un proyecto polémico que tiene al igual que nuestro País, divididos a quienes están en pro y en contra de él.

Considero que primero hay que considerar que la política pública del presidente AMLO es neo-keynesiana y, por tanto, la inversión será pública y considerando al Estado Mexicano como el gestor. Y aunque la experiencia ha mostrado que el gobierno no sabe administrar, no tendríamos razones para pensar que ahora será diferente. Digamos que el “gen” emprendedor y empresarial simplemente no se les da a los políticos y si no roban, acaban con la rentabilidad de los proyectos al administrarlos mal.

El sur del País tiene enormes rezagos por cuestiones estructurales históricas como su alta proporción de población indígena y también por una cultura ancestral que limita la mentalidad emprendedora. Por ello, su limitado desarrollo económico se refleja en amplia pobreza. El Tren Maya nace con esta posibilidad: disminuir los desequilibrios, generando oportunidades a lo largo de su recorrido a través del turismo, la comercialización e incluso del ecoturismo. Por eso, la idea de AMLO es buena y pertinente. El problema está en los altos costos de construcción y en la alta probabilidad de que sea mal administrado.

La resistencia de los grupos ambientalistas y de poblaciones indígenas es alta y se ha traducido en amparos contra el desarrollo del trayecto, pero el hecho de haber tenido como antecedente el aprovechamiento de un tren y el que recorre áreas sin pendiente, son oportunidades que hacen atractivo al proyecto. No dejo de ver el enorme impacto ambiental que tendrá por cortar la continuidad de ecosistemas, pero en mi opinión son mayores las ventajas de detonar el crecimiento económico, que las desventajas.

Siendo el presidente AMLO tan terco, el Tren Maya se hará, aun teniendo al País sumido en la recesión y con escasez de recursos públicos necesarios para la pandemia COVID 19. Podrá contribuir en la medida en que involucre a todos los actores de la región y que se reactiven los flujos de turistas. Lo que considero es el mayor atractivo del presidente AMLO, visto como lo hace él, es atraer la atención del País al inaugurar pequeños tramos del tren, pues como “encantador de serpientes”, ha logrado vender un avión sin avión y un aeropuerto sin aeropuerto.

La enseñanza es que los proyectos públicos requieren no solo pertinencia, sino que, aún no teniendo la rentabilidad financiera esperada, con un buen vendedor, pueden tener alto impacto social. Aún no teniendo beneficios ambientales, el desarrollo regional puede hacerlo atractivo. Pero la verdadera clave, es el vendedor de sueños y en esto, el Presidente es un mago que saca conejos de los sombreros. 

*Consejero local del INE.

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