Después de la Guerra hay que resistir

La misión que nunca quiso cumplir  la 4T fue extender la mano a cientos de miles de negocios, a millones de personas que vieron disminuido su ingreso.

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Por: Enrique Gómez Orozco

La misión que nunca quiso cumplir  la 4T fue extender la mano a cientos de miles de negocios, a millones de personas que vieron disminuido su ingreso. Sobre todo en el sector servicios. Tomemos el ejemplo de San Miguel de Allende, nuestro centro turístico más importante. 

La pérdida de empleo al principio de la pandemia creó emigración y disminuyó la plantilla laboral de hoteles y restaurantes. Resorts recién inaugurados con cientos de millones de inversión pudieron tener alguna recuperación en los últimos meses del año. Con la segunda ola, enero tiene vacías las habitaciones con menos del 15 por ciento de ocupación. 

Los mejores hoteles, para atraer clientela, bajan las tarifas a la mitad o menos. Pregunta el gerente de uno de los más famosos: ¿qué pasará?, ¿tendremos que mantener precios a la baja durante mucho tiempo? No sabemos a ciencia cierta pero esperamos una leve recuperación en Semana Santa. Las fiestas de la Candelaria para el 2 de febrero, tiempo de flores maravillosas en el parque Juárez, podrían cancelarse.

Guanajuato capital tiene meses o años sufriendo baja ocupación. Deberá esperar aún más. Hay un segundo golpe sobre la economía local con la Universidad cerrada. Celaya se desplomó y varios hoteles desaparecieron por dos razones: el Covid y la violencia. Salamanca qué decir. Hay un toque de queda implícito en la actividad económica. 

A pesar de todo hay quienes insisten en invertir, en ver siempre con optimismo el futuro. En San Miguel de Allende esperan un hotel de 5 estrellas, en Celaya la renovación del Ayuntamiento traerá la ilusión de un verdadero cambio en la seguridad pública. Las elecciones, por sí mismas, tienen la virtud de hacernos mover e imaginar que la democracia puede remendar los errores que dentro de ella se cometen. 

Aunque parezca lejano y extraño, el cambio de presidente en Estados Unidos hará que las cosas se muevan más rápido. En este momento Joe Biden está más preocupado por combatir la pandemia que por echar a Trump de la Casa Blanca. En las próximas semanas la producción de vacunas se parecerá a la construcción de aviones durante la Segunda Guerra cuando multiplicaron por cincuenta la salida de bombarderos a Europa. Todos los países que pueden fabricar vacunas, echarán a andar nuevos laboratorios, plantas de congelación y métodos de distribución. 

Incluso en México el Gobierno tendrá que despabilarse y encender la marcha de la economía y la vacunación. Cualquier falla o retraso significa una derrota segura el 6 de junio para Morena. Ese partido puede estar lleno de contradicciones, de agresores sexuales, de incompetentes en la gobernanza, pero su instinto de conservación los hará moverse también. 

Un trimestre difícil. 

Comentaba con mi amigo empresario de San Miguel de Allende: hoy quien quiera vender su empresa en medio de la desesperación, comete un grave error. Lo mejor es aguantar 90 días al final de esta guerra. Quienes perdieron la calma hace 10 meses y vendieron o remataron sus pesos para comprar dólares, perdieron; quienes vendieron sus acciones en caliente, deben estar muy arrepentidos. 

Hay que resistir un poco, un poquito más. 

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