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Dos Bocas, Tren Maya o 36 millones de bocas

El Presidente encabeza una caravana por tierra para abanderar el inicio de dos proyectos elefante blanco: la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya.

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Por: Enrique Gómez Orozco

La noticia llega a números que nunca habíamos visto: 12.5 millones de mexicanos perdieron su ingreso. La información proviene del Inegi, institución autónoma del Estado. Entre ellos hay independientes y desempleados de empresas que dejaron de tener ingresos o disminuyeron a una fracción.

El mismo día que se publica la noticia, el Presidente encabeza una caravana por tierra para abanderar el inicio de dos proyectos elefante blanco: la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya. Los constructores internacionales, expertos en refinerías, calcularon el precio de Dos Bocas en 12 mil millones de dólares.

López Obrador tenía otros datos y comenzó la obra con un presupuesto de 8 mil millones de dólares. Supongamos que Pemex pudiera construirla en 10 mil millones de dólares, unos 220 mil millones de pesos. Imaginemos también que la obra fuera terminada en 2024, justo cuando comienza la gran migración a vehículos eléctricos. La administración no verá ningún retorno a su inversión al menos en seis años.

Lo mismo pasará con el Tren Maya. Si son 150 mil millones de pesos o 200 mil, su utilidad no se verá en 10 años y seguro nunca llegará a redituar lo que se gastó. Tan sólo el mantenimiento costará más que los ingresos, como sucede en la mayor parte de los trenes de pasajeros. Si a eso sumamos los compromisos pagados por 4 mil millones de dólares para destruir Texcoco y los 5 mil millones pendientes, tenemos un dispendio nunca visto.

El problema viene grave, porque desde la Gran Depresión de los 30 no habíamos tenido una contracción económica como la presente. El remedio temporal ya lo plantearon todos los partidos de oposición. Los 12 millones de “parados” deberían contar con un ingreso mínimo de subsistencia. No es un tema de ideología ni de liberales o conservadores, se trata de lógica pura y de humanismo básico.

Si Morena, partido supuestamente de izquierda, y el Presidente no atienden el problema, México se puede descomponer más. La renta básica para esos 12 millones de personas puede ser de 5 mil pesos mensuales equivalentes a unos 60 mil millones de pesos al mes. Si el apoyo durara 6 meses, tendríamos un puente humanitario construido con 360 mil millones, apenas el 1.6% del PIB. Si cada apoyo representa la seguridad alimentaria de 3 personas, evitaremos que 36 millones de compatriotas pasen hambre.

Sin embargo, la prioridad del Presidente es gastar en obras inútiles y el “fortalecimiento” de una empresa quebrada llamada Pemex, cuyas pérdidas de operación son de casi mil millones de pesos diarios. La mala administración no puede darse sin repercusiones sociales y políticas. El costo de los errores tendremos que pagarlos más pronto que tarde. Ninguna dádiva a los ninis, a los adultos mayores o a la clientela de Morena compensará el desastre económico de una caída del PIB del 8%.

Bien dice Enrique Quintana, director de el periódico El Financiero, no hay gobierno o partido que pueda soportar una caída de ese tamaño de la producción nacional sin sufrir las consecuencias. Los funcionarios y economistas que rodean a López Obrador debieron decírselo ya: alimentamos sus sueños (pesadillas) o a la población la pasará muy mal. Dos Bocas, Pemex, el Tren Maya, Santa Lucía o 36 millones de bocas.

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