El mexicano universal

En el 45 aniversario del Centro de Investigación y Docencia Económicas  (CIDE) el Dr. Gustavo del Ángel, director del área de Economía, muestra su orgullo de haber “sembrado la semilla de la curiosidad” en sus alumnos y, a través de una formación rigurosa, haberlos ayudado a florecer.

Avatar del

Por: Enrique Gómez Orozco

En el 45 aniversario del Centro de Investigación y Docencia Económicas  (CIDE) el Dr. Gustavo del Ángel, director del área de Economía, muestra su orgullo de haber “sembrado la semilla de la curiosidad” en sus alumnos y, a través de una formación rigurosa, haberlos ayudado a florecer.

Para el Dr. del Ángel el éxito de su trabajo está en el destino de sus estudiantes. En una entrevista hace mención de varios casos: Sergio Montero que está en Rochester y publica con un destacado Premio Nobel; Jorge Luis García que es profesor en Clemenson University; Paulina Oliva que es maestra en la Universidad del Sur de California (USC); Pablo Guerrón está en Boston College; Juan Flores en la Universidad de Ginebra; Nelly Mejía es investigadora en el CDC (Center for Disease Control) y John Goddard trabaja en el Banco Mundial. 

El orgullo del maestro son sus alumnos destacados. Una medida natural del éxito de un buen estudiante es poder trabajar, investigar o desarrollarse en instituciones educativas de calidad mundial. También en puestos de alta responsabilidad en el servicio público. 

En su sitio de internet, el CIDE presume que el nuevo subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda, Juan Pablo de Botton, es su egresado especialista en Big Data y estudiante también en la Universidad de California en Los Ángeles. Aunque es una universidad pequeña, el CIDE tiene el rigor académico que garantiza buen destino a sus mejores estudiantes. 

La semilla del CIDE la sembró la economista Trinidad Martínez Tarragó, hija de exiliados españoles quien estudió en la UNAM, se doctoró en Escocia y regresó a México. Ella convenció al equipo de Luis Echeverría en 1973 de la necesidad de enseñar economía a nivel de maestría. Tal vez lo logró porque deslizó la idea de que en el “Tercer Mundo” no había esa formación. 

La hibridación del conocimiento científico y económico que puede darse en un mundo globalizado aceleró como nunca la eliminación de la pobreza. Asia envió a sus mejores estudiantes a Estados Unidos y Europa, donde las universidades, abiertas y generosas, los convirtieron en agentes de cambio de regreso a sus países. Singapur, Corea del Sur, China e India son ejemplos de absorción del conocimiento de Occidente. 

En lo individual, para un estudiante sediento de conocimiento, no hay como estudiar en el extranjero en las mejores universidades. Su plenitud de vida crece y su horizonte se expande, pero si no regresa, el país pierde lo que se invirtió en su educación. Lo importante es que haya un imán para el retorno, que tengamos en México las condiciones para valorar a quienes destacan como a Mario Molina, químico egresado de la UNAM, la Universidad de Friburgo  y la Universidad de California en Berkeley, quien obtuviera el Premio Nobel de Química por sus estudios de la capa de ozono.

Qué decir de Octavio Paz, nuestro Premio Nobel de Literatura quien también estudió en la UNAM y la Universidad de Berkeley. Paz abreva su conocimiento del mundo entero. Estados Unidos, España, Francia; la India y Japón lo convirtieron en un hombre de una erudición excepcional. Su poesía y las reflexiones sobre nuestra naturaleza criolla vivirán por siempre en nuestra cultura. Qué decir de Carlos Fuentes, quien hablaba el inglés y el francés como si fuera oriundo de esos países, además, claro, de escribir novelas y ensayos como ningún contemporáneo. Fuentes fue maestro en las Universidades de Brown, Princeton, Harvard, Columbia y Pennsylvania. Además llegó a la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias. Poco le faltó para ser Nobel. 

El cosmopolitismo renueva a las naciones, amplía el futuro y nos abre la mente al mundo del conocimiento; el provincianismo autóctono es señal de miedo y de complejos ancestrales que siempre hemos querido desterrar. Hoy regresa para nuestra desgracia.

Opinión

Opinión en tu buzón

Deja tu correo y recibe gratis las columnas editoriales de AM, de lunes a domingo

8am
En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?