Opinión

El siglo de Asia

México ha entrado, técnicamente, a recesión. Nuestro PIB Producto Interno Bruto dejó de crecer. Nuestro Presidente centra su discurso en ahorrar y en combatir la corrupción.

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Por: José Luis Palacios Blanco*

México ha entrado, técnicamente, a recesión. Nuestro PIB Producto Interno Bruto dejó de crecer. Nuestro Presidente centra su discurso en ahorrar y en combatir la corrupción. ¿Qué han hecho los países orientales para crecer por arriba del promedio mundial? ¿Qué hicieron los gobernantes de estos países que su visión de futuro está centrada en la generación de la riqueza? El Gobernador de Guanajuato apuesta el crecimiento estatal a adoptar las mejores prácticas de los países orientales. Veamos: Asia Oriental tiene el récord de crecimiento económico, alto y sostenido, en las últimas décadas. Esto se debe al desarrollo industrial de nueve países: China, Japón; los cuatro dragones o tigres: Hong Kong, Singapur, Taiwán y República de Corea, denominados así por su rápido desarrollo económico, y tres países de reciente industrialización: Malasia, Tailandia e Indonesia.

Por esto, Trump se ha concentrado en la guerra comercial contra el oriente. Es cierto que quien domine la región asiática domina el mundo, pues los países asiáticos constituyen hoy un reto para México. Su idiosincrasia, su espíritu de trabajo, su filosofía de la vida, hacen de estos países, un referente, un aprendizaje de “mejores prácticas” para generar riqueza.

Asia es el continente más extenso del planeta. Abarca una tercera parte de la superficie terrestre. Sus habitantes representan las tres quintas partes de la población total del mundo. El mineral de exportación más importante de Asia es el petróleo; el Sureste asiático y, en especial, el Oriente Próximo contienen las mayores reservas petrolíferas del mundo, por arriba de Venezuela.

He podido conocer de cerca esta experiencia industrial y tiene numerosos aprendizajes para nuestro amado México. Asia posee un gran dinamismo y crecimiento económico por las siguientes razones: basaron su desarrollo industrial en las inversiones de capital extranjero; hicieron sobre explotación de la mano de obra barata, abundante pero organizada en sindicatos; aprovecharon su localización geográfica (por el fácil acceso a las vías marítimas para la exportación de sus productos y la relativa cercanía entre ellos, que favoreció las corrientes de capital); el modelo económico del crecimiento fue liderado por sus exportaciones; la estabilidad económica, que atrajo la llegada de capitales extranjeros; el otorgamiento de créditos  para industrias estratégicas; el aprovechamiento de las tecnologías provenientes del exterior (ingeniería en reversa); el aumento de la capacidad de la fuerza laboral, estableciéndose niveles educativos de calidad priorizándose las carreras de ciencia y tecnología; la eficiente sincronización entre el sector público y privado, donde el Estado jugó un papel fundamental.

La región Asia-Pacífico, se está convirtiendo en el núcleo de las relaciones internacionales. El Milagro Asiático ha llevado a algunos economistas a pensar que la próxima década puede significar el nacimiento del “Siglo de Asia”.

¿Cuáles fueron los motores fundamentales del crecimiento de los países de Asia Oriental y que debemos hacer en México? Estos países basaron su cambio en el modelo económico del crecimiento liderado por las exportaciones. Atrajeron capitales extranjeros. Protegieron los mercados internos a las empresas que competían con sus exportaciones en los mercados internacionales. El otorgamiento de créditos orientados específicamente a los tipos de industrias que se necesitaban para el desarrollo del país. Crearon organismos de comercialización de las exportaciones; establecieron mejoras en los niveles educativos mediante la competencia entre alumnos y profesores. Enviaron profesores al exterior y becaron a sus alumnos para que se perfeccionaran afuera; se abrieron a ideas y tecnologías provenientes del exterior; quitaron los subsidios a las industrias en decadencia; hicieron inversiones públicas en investigaciones aplicadas a la actividad industrial y a la exportación; hicieron proyectos de riesgo entre los sectores público y privado.

Lo que es innegable es que estos países han alcanzado un enorme crecimiento y desarrollo económico (sus indicadores del Índice de Desarrollo Humano son los mejores del mundo) lo cual nos diferencia de los que sucede en América Latina, ha estado acompañado por un enorme enfoque gubernamental por el desarrollo social. Allí, la presencia del Estado es intensa y sutil. En Singapur, por ejemplo, el Estado es el propietario de la gran mayoría de las viviendas, mientras que el alto precio de los automóviles, obliga a los ciudadanos a usar el transporte público.

México parece ir en el sentido contrario; contiene la inversión pública para proyectos de tecnología; controla y regula cuando debe desregular. Guanajuato tiene a diferencia del gobierno federal-, una enorme oportunidad al seguir el modelo de Singapur, para seguir creciendo. La alianza con la oficina de inversión internacional de Singapur nos llevará al camino de cambiar leyes estatales que liberalicen la economía y faciliten inversión extranjera, que hagamos ingeniería en reversa para crear núcleos tecnológicos y para que formemos un fondo guanajuatense de inversión inteligente, como lo hacen los asiáticos.

* Director de la Universidad Meridiano
director@universidadmeridiano.edu.mx

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