Es complicado

Maestros del SNTE toman las vías del tren en Veracruz, paran el tráfico en uno de los estados que reciben y mandan más carga por su puerto.

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Por: Enrique Gómez Orozco

Maestros del SNTE toman las vías del tren en Veracruz, paran el tráfico en uno de los estados que reciben y mandan más carga por su puerto. Quieren prerrogativas por la fuerza y someten al Gobierno y al país a su capricho de temporada. 

Mientras eso sucede, en México en el hospital materno los doctores se cansan de no poder trabajar por falta de todo, desde jeringas hasta antibióticos o guantes de protección. Las salas lucen vacías porque regresan a quienes darán a luz. Los mandan a otros hospitales.  

En Puebla los estudiantes de medicina reclaman seguridad después del asesinato de sus compañeros y en el Ajusco fallece un ex diputado del PAN, víctima de un presunto asalto. 

El domingo pasado cientos de paisanos del Presidente se alborotan y reclaman en Macuspana la falta de atención del Gobernador de Tabasco y del Presidente municipal. Andrés Manuel López Obrador, molesto, les reclama y pide silencio. El mitin, que debiera ser uno de agradecimiento a su líder, se convierte en una pequeña rebelión que luego transmiten los medios y vuela por las redes sociales. 

El mismo fin de semana la revista Proceso publica los primeros indicios de corrupción de la nueva Administración. Quinto Elemento Lab, un grupo de periodistas de investigación, dan cuenta de la creación de empresas nuevas cercanas a funcionarios del Gobierno que obtienen contratos directos por cientos de millones.

Sergio Sarmiento ya había dado cuenta de contratos extraños por más de 80 millones en Chiapas donde en un periodo de tiempo mínimo se dotaría de gas a hospitales de la región. 

Pero lo más grave es la saturación de los servicios de salud pública. El IMSS rebasado en urgencias, lo mismo que el ISSSTE y hasta los hospitales de Pemex con muertos por la aplicación de medicinas caducas o contaminadas en la diálisis de los enfermos. 

El mismo Pemex reporta una pérdida de mil millones de pesos diarios. Sí, así como usted lo leyó, 350 mil millones de pérdidas o más sólo el año pasado. 

El país es complicado y requiere de verdaderos profesionales y expertos para su operación y administración. No se trata de asuntos de ideología ni de herencias perversas de gobiernos anteriores, es un asunto de competencia y capacidad técnica. No se trata de conservadores y neoliberales sino de líderes capaces y experimentados. 

Hay gente muy competente en la nueva Administración. Marcelo Ebrard da buenas cuentas en política exterior, pero tiene a Juan Ramón de la Fuente como representante en la ONU cuando podría deshacer todo el problema generado en la Salud Pública. 

Casi en ambulancia aérea lo deberían traer de Nueva York para dejar que su capacidad ya probada en otros sexenios componga las cosas. El sistema de salud está enfermo y necesita un médico de verdad, con carácter y honestidad a toda prueba. Juan Ramón de la Fuente es la persona. 

En la Secretaría de Gobernación necesita el Presidente a alguien que le quite broncas de verdad. Olga Sánchez Cordero tiene experiencia pero los problemas se acumulan en todas partes. En otros tiempos la Secretaría de Gobernación era el parachoques del Presidente.

Hoy todos los golpes llegan a López Obrador y tiene que enfrentarse a diario con una mañanera que cada día parece más un circo de gladiadores. 

Quien siempre dice que el país debe serenarse, pierde por momentos la calma. Esa es una señal de que el mandato resultó más complicado de lo que parecía.  
 

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