Festividades religiosas, pirotecnia y animales

Una de las funciones más importantes de la Iglesia es sin duda alguna contribuir a tener una sociedad con valores humanistas y de profundo amor, respeto y protección para toda la creación, en particular para nuestro planeta y todos los seres vivos, vegetales y animales, que en él habitan.  

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Por: Vicente Aboites

Una de las funciones más importantes de la Iglesia es sin duda alguna contribuir a tener una sociedad con valores humanistas y de profundo amor, respeto y protección para toda la creación, en particular para nuestro planeta y todos los seres vivos, vegetales y animales, que en él habitan.  

En este sentido contribuir a evitar la destrucción y contaminación de nuestro planeta es vital.  Por ejemplo, inculcando en la gente hábitos de limpieza; debemos de reconocer que es una vergüenza visitar playas, ríos y bosques llenos de contaminación, basura, suciedad y destrucción humana.

Transmitir este mensaje de respeto y cuidado a nuestro medio ambiente, a la población desde los púlpitos creo que es de fundamental importancia por el profundo respeto que éstos tienen en la mayoría de la gente.

Igualmente importante es transmitir un mensaje de amor y cuidado por los animales.  Es vergonzoso ver a gente que agrede a los animales, esos seres que son parte de la creación y que merecen el mismo respeto que todo ser vivo debe de tener.

Recuerdo excursiones campestres en las que personas apedreaban tortugas, conejos, peces, aves y perros, simplemente por el placer de hacerlo, un placer tóxico y enfermizo que refleja a seres humanos sin valores espirituales ni educación.

Lamentable e imperdonablemente existe también un trato carente de respeto y protección para nuestras mascotas.  A pesar de que está perfectamente documentado el daño que las explosiones y pirotecnia causan en humanos, perros y gatos, estos cohetes y tronidos se siguen dando sin ninguna consideración en toda festividad religiosa a todas horas desde la madrugada hasta la media noche. Me pregunto ¿Por qué las autoridades religiosas no prohíben cohetes, pirotecnia y explosiones? ¿No sería lógico que así fuera para una institución que tiene tan nobles fines? ¿Cuál es la política y postura oficial de la Iglesia sobre este asunto? Y si existe alguna política oficial, ¿Qué medidas toman para implementar esta política?

De visita en una ciudad recuerdo que las explosiones y cohetes con motivo de un evento religioso no me dejaron descansar desde las tres o cuatro de la madrugada.  Sin sueño y sin tener nada más que hacer salí a esa hora a caminar al jardín central frente a la Iglesia.  Repentinamente una enorme camioneta cuatro por cuatro, con toda determinación montó por los escalones de acceso deteniéndose con estruendo en el atrio de la Iglesia, allí descendió el conductor de su vehículo, dirigiéndose a grito pelado a quienes estaban lanzando cohetes, del modo siguiente: “Hijos de su ***, o dejan de tirar cohetes, o les parto su madre”.  Y se acabaron los cohetes. Me pregunto ¿Qué necesidad hay de llegar a estas vergonzosas y riesgosas escenas de violencia?

Sería hermoso que instituciones laicas -como son las escuelas- y religiosas -como son las Iglesias- se preocuparan por inculcar en la sociedad el más íntimo y profundo respeto por todos los seres animados y entes inanimados que forman parte de la creación.  Sobre todo, por esos que con infinita lealtad nos dan cotidiana protección y compañía como son los perros. Desde luego, esto se debe de hacer partiendo del ejemplo. ¿Qué mejores ejemplos puede la Iglesia encontrar que la vida de innumerables Santos?  Por ejemplo:

a) San Francisco de Asís, el santo patrón de todos los animales, quien trataba a los animales como hermanos porque los consideraba criaturas de Dios como las personas. Se le atribuye haber predicado que no hacer daño a los animales es nuestro primer deber, y que tenemos una misión superior de estar al servicio de ellos.

b) San Blas, el santo patrón de los animales salvajes quien se dedicó a atender a los animales enfermos y heridos que buscaban refugio con él.

c) San Roque, el santo patrón de los perros. Es un santo medieval que fue salvado por un perro, convirtiéndose en el santo patrón de los perros.

d) Santa Gertrudis de Nivelles, la santa patrona de los gatos. Esta santa medieval se dedicó a construir iglesias y hospitales y se encargaba de atender a viajeros, animales y población local.

e) San Marcos el evangelista, santo patrón de los leones. San Marcos escribió uno de los evangelios de la Biblia y se le atribuyen muchos milagros. Es el patrón de los leones porque caminando con su padre cerca del río Jordán, se encontró con unos leones hambrientos que milagrosamente no les hicieron daño.

f) San Martín Caballero, santo patrón de los caballos. San Martín de Tours, conocido en el mundo hispano como San Martín Caballero por su asociación con los caballos, es el santo patrón de estas criaturas. Sin embargo, es también el patrón de los caballos, jinetes, soldados de caballería, mendigos, gansos, los pobres y los que los ayudan, alcohólicos y los que los ayudan, las personas que dirigen albergues, y las personas que hacen vino.

Nota: Antes de enviar este artículo llamé a la oficina de Bomberos preguntando: ¿Quién autoriza la quema de cohetes durante los festivales religiosos? Ellos me dijeron que eso es una “quema controlada” y que debía de llamar al 911. Así lo hice, pero ellos tampoco pudieron responder a mi pregunta y pensando que yo era quien quería lanzar cohetes, me sugirieron que simplemente quemara los cohetes. ¿Sin permiso de ninguna autoridad? Sí, así hágalo.

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