Física moderna y pensamiento pre-socrático

Literalmente “presocrático” significa antes de Sócrates, por tanto, la filosofía presocrática es, en principio, la que aborda el pensamiento filosófico anterior a Sócrates quien vivió entre 469 y 399 antes de nuestra era.

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Por: Vicente Aboites

Literalmente “presocrático” significa antes de Sócrates, por tanto, la filosofía presocrática es, en principio, la que aborda el pensamiento filosófico anterior a Sócrates quien vivió entre 469 y 399 antes de nuestra era. En la práctica el término presocrático se usa de un modo más amplio y flexible para distinguir a los antiguos filósofos griegos que tuvieron como principal preocupación la explicación del mundo y de la naturaleza de las cosas de un modo unificado. Esto explica por qué algunos de estos filósofos vivieron antes de Sócrates mientras que otros fueron sus contemporáneos. Por tanto, podemos decir que los filósofos presocráticos se distinguen de Sócrates (y Platón) esencialmente por los intereses de sus preocupaciones filosóficas y no por la época exacta en que vivieron.

Tales, nacido en Mileto (actualmente en Turquía), es tradicionalmente considerado como el padre de la filosofía, pues al preguntarse: ¿cuál es el principio de todas las cosas? es el primero en conjeturar una respuesta diferente de las respuestas míticas o mitológicas tradicionales frecuentemente encontradas en las obras de Homero o Hesíodo. Tales junto con Anaximandro y Anaxímenes son los más importantes filósofos jonios (así llamados pues vivieron en Jonia) cuya preocupación central fue la explicación del “cosmos”.  Con Heráclito culmina la especulación de los jonios, sus fragmentos causan perplejidad y proporcionan una fuente inagotable de reflexión, sin embargo, sus pronunciamientos “no son argumentos” sino sentencias breves y tajantes que le valieron el apodo de “Heráclito el oscuro”.  Parménides vivió en Elea, una ciudad griega al sur de Italia y fue contemporáneo de Heráclito, quien fue su más importante rival filosófico. Heráclito y Parménides no solo vivieron en los extremos del mundo griego antiguo sino también filosóficamente se encuentran en extremos opuestos. Con Parménides se abre un nuevo capítulo de la historia de la filosofía y él es sin duda el más importante filósofo presocrático. A diferencia de Heráclito, Parménides y sus discípulos -incluido Zenón de Elea- “argumentan”. Con ellos se inicia la racionalidad argumentativa característica del pensamiento occidental. Pitágoras vivió antes de Heráclito y Parménides, y nació después de Tales, sostuvo que el alma es inmortal y desarrolló una teoría sobre la armonía del universo basada en el estudio de los números. Otro importante grupo de filósofos presocráticos son los llamados pluralistas y atomistas que comprende a Empédocles y Anaxágoras dentro de los primeros y a Leucipo y Demócrito en los segundos. De acuerdo con Aristóteles, Empédocles fue el primero en proponer cuatro elementos, aire, fuego, tierra y agua, como los constituyentes de todo lo existente. Por su parte, los atomistas propusieron la teoría de que la materia está compuesta de partículas indivisibles llamadas átomos. Esta teoría resolvía algunas de las paradojas de Zenón y los problemas filosóficos de Parménides, sin embargo, durante siglos no fue tomada en serio.

Tales de Mileto es el primer pensador registrado en la historia del pensamiento humano que intentó responder a la pregunta ¿Cuál es el principio de todas las cosas? Ofreciendo una respuesta no mítica. Para el posterior desarrollo científico de la humanidad esto sería fundamental. Por ejemplo, en el libro “Teógonía” de Hesiodo se describe a partir del caos inicial del mundo el desarrollo de éste a partir de las relaciones entre innumerables divinidades. Los dioses del Olimpo que aparecen en escena son de un carácter profundamente antropomórfico.  Por ejemplo, si preguntamos ¿Por qué el dios A se enamora del dios B? Encontraremos que ¡la respuesta es tan inexistente u obscura como la naturaleza del mismo amor entre nosotros los humanos!

Mientras que esas son las respuestas o explicaciones que nos da la mitología, Tales de Mileto responde que el origen de todas las cosas es el agua. La respuesta nos parecerá ingenua o por lo menos desconcertante, pero al reflexionar sobre ésta quizá resulte útil pensar en lo que Tales, o cualquiera de sus contemporáneos, veía en el mundo que le rodeaba.  Debemos de hacer este ejercicio olvidándonos de todas las teorías y conceptos científicos modernos. Tales y sus contemporáneos veían agua en el mar y humedad en la tierra y en el aire. Basta escarbar un poco en la tierra para encontrar humedad o incluso agua; por otra parte, en un día con lluvia podemos ver las gotas de agua que caen de lo más alto del aire que nos rodea.  De estas observaciones a la conclusión de que el elemento esencial que compone todo lo existente en el mundo es el agua, hay solo un paso.  Hasta donde sabemos Tales de Mileto fue quien primero dio este paso en la historia de la humanidad. Esto es; explicar el universo a partir de observaciones y reflexiones sobre esas observaciones.  Si pensamos en la física moderna veremos que, dejando a un lado las evidentes diferencias en desarrollo tecnológico, el razonamiento de un científico moderno no es diferente. Por ejemplo J.J. Thompson descubrió el electrón en 1897 a partir de las observaciones experimentales que realizó con tubos de rayos catódicos.  Thomson hizo esto evitando explicaciones mágicas o divinas de modo similar a Tales de Mileto. 

Toda la ciencia moderna ha seguido el mismo patrón de racionalidad basado en la observación de la naturaleza y proponiendo modelos que expliquen lo observado.  Vale subrayar que algunas veces las explicaciones propuestas han resultado inadecuadas, como ocurrió con la propuesta del éter, del flogisto y del calórico, sin embargo la misma lógica racional de la ciencia se encarga de rectificar.

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