Religión

Lecturas de hoy Domingo 15º del Tiempo Ordinario - Ciclo C.

Libro del Deuteronomio (30, 10-14).

Salmo Responsorial (68, 14. 17. 30-31. 33-34. 36ab. 37).

Salmo Responsorial (18, 8. 9. 10. 11 (R/.: 9ab).

Carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses (1, 15-20).

Santo Evangelio según San Lucas (10, 25-37).

Avatar del

Por: Redacción AM

Lecturas de hoy Domingo 15º del Tiempo Ordinario - Ciclo C.

Lecturas de hoy Domingo 15º del Tiempo Ordinario - Ciclo C.

Primera lectura

Moisés habló al pueblo, diciendo:
«Escucha la voz del Señor, tu Dios, observando sus preceptos y mandatos, lo que está escrito en el libro de esta ley, y vuelve al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma. Porque este precepto que yo te mando hoy no excede tus fuerzas, ni es inalcanzable. No está en el cielo, para poder decir:
“¿Quién de nosotros subirá al cielo y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?”. Ni está más allá del mar, para poder decir: “¿Quién de nosotros cruzará el mar y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?”.
El mandamiento está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca, para que lo cumplas».
Palabra de Dios.

Salmo

R/. Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.

  • V/. Mi oración se dirige a ti,
    Señor, el día de tu favor;
    que me escuche tu gran bondad,
    que tu fidelidad me ayude.
    Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia;
    por tu gran compasión, vuélvete hacia mi. R/.
     
  • V/. Yo soy un pobre malherido;
    Dios mío, tu salvación me levante.
    Alabaré el nombre de Dios con cantos,
    proclamaré su grandeza con acción de gracias. R/.
     
  • V/. Miradlo, los humildes, y alegraos;
    buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
    Que el Señor escucha a sus pobres,
    no desprecia a sus cautivos. R/.
     
  • V/. Dios salvará a Sión,
    reconstruirá las ciudades de Judá.
    La estirpe de sus siervos la heredará,
    los que aman su nombre vivirán en ella. R/.


(Opción 2)

R/. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. 

  • V/. La ley del Señor es perfecta
    y es descanso del alma;
    el precepto del Señor es fiel
    e instruye a los ignorantes. R/.
     
  • V/. Los mandatos del Señor son rectos
    y alegran el corazón;
    la norma del Señor es límpida
    y da luz a los ojos. R/.

    V/. El temor del Señor es puro
    y eternamente estable;
    los mandamientos del Señor son verdaderos
    y enteramente justos. R/.

    V/. Más preciosos que el oro,
    más que el oro fino;
    más dulces que la miel
    de un panal que destila. R/.

Segunda lectura

Cristo Jesús es imagen del Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque en él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles.
Tronos y Dominaciones, Principados y Potestades; todo fue creado por él y para él. Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él y para él quiso reconciliar todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.
Palabra de Dios.

Evangelio

En aquel tiempo, se levantó un maestro de la ley y preguntó a Jesús para ponerlo a prueba:
«Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?».
Él le dijo:
«¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?».
El respondió:
«“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza” y con toda tu mente. Y “a tu prójimo como a ti mismo”».
Él le dijo:
«Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida».
Pero el maestro de la ley, queriendo justificarse, dijo a Jesús:
«¿Y quién es mi prójimo?».
Respondió Jesús diciendo:
«Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba él y, al verlo, se compadeció, y acercándose, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: “Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”. ¿Cuál de estos tres te parece que ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos?».
Él dijo:
«El que practicó la misericordia con él».
Jesús le dijo:
«Anda y haz tú lo mismo».
Palabra del Señor.

En esta nota:
  • 14 Julio 2019

Y tú, ¿qué opinas?