La buena noticia

LA BUENA NOTICIA es que el gobierno por fin consiguió los medicamentos para las niñas y niños con cáncer. La mala noticia es que ahora urge resolver la falta de medicinas para diabetes, hipertensión, enfermedades reumatológicas y, por supuesto, las vacunas del esquema básico que les faltan a millones de infantes.

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Por: F. Bartolomé

LA BUENA NOTICIA es que el gobierno por fin consiguió los medicamentos para las niñas y niños con cáncer. La mala noticia es que ahora urge resolver la falta de medicinas para diabetes, hipertensión, enfermedades reumatológicas y, por supuesto, las vacunas del esquema básico que les faltan a millones de infantes.

¿YA PODEMOS admitir que el Insabi fracasó rotundamente? No sólo ha incumplido en ampliar la cobertura que tenía el Seguro Popular, tampoco pudo con el paquete de las compras consolidadas de medicinas para todo el Sector Salud.

TANTO PRESUMIR la participación de la ONU y al final sólo pudieron comprar el 55% de las medicinas y materiales que se requerían (y eso sin mencionar la calidad y confiabilidad de algunos productos que fueron a buscar hasta en la India).

EL RESULTADO de esta ocurrencia presidencial está a la vista: desabasto generalizado de medicamentos; gastos excesivos de los más pobres para conseguir esas medicinas; y ahora las instituciones públicas, como el Seguro Social y el ISSSTE, corriendo a comprar suministros sin licitación y, muy probablemente, con sobreprecio.

CUALQUIER buen médico diría que el Insabi y la política de salud del gobierno están desahuciados.

POR CIERTO que ojalá Hugo López-Gatell haya visto las movilizaciones de los padres de familia, pues había dicho que quienes protestaban por la falta de oncológicos eran apenas una veintena de personas. Sin embargo, con el paro nacional de ayer, que se replicó desde Baja California hasta Yucatán, quedó claro que son muchos, pero muchísimos más. Pero, bueno, ya se sabe que eso de los números no es el fuerte del subsecretario.

MÁS DE UNO se pregunta de cuál fumó Arturo Zaldívar al festejar como un gran logro judicial el fallo sobre la marihuana. Y es que, en realidad, la resolución sobre el uso lúdico no quedó bien ni con sus promotores ni con sus detractores.

LOS PRIMEROS se quejan de que en lugar de legalizar el consumo y abrir el mercado, le pasó la bolita burocrática a la Cofepris que tendrá que otorgar permisos ¡individuales! Por otra parte, el ministro presidente debe estar preocupado porque entre quienes se oponen al cannábico está el propio Andrés Manuel López Obrador, quien ya amenazó con una reforma para contrarrestar el fallo de la Suprema Corte. ¡Qué pasón!

UNA DUDA para este jueves: ¿el informe presidencial de hoy es parte de la competencia de "quién es quién en las mentiras"? Nomás pa' saber y llevar la cuenta.

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