Opinión

La congruencia y el lucro de las causas políticas

Hay dos causas que deberían ser ciudadanas pero que ahora son abanderadas, desde mi punto de vista correcta e incorrectamente, por políticos en Guanajuato: la de género y la ecologista.

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Por: Guillermo Cruz

Hay dos causas que deberían ser ciudadanas pero que ahora son abanderadas, desde mi punto de vista correcta e incorrectamente, por políticos en Guanajuato: la de género y la ecologista.

La de género, considero, la impulsa Malú Micher, quien lo hace desde que militó en el PRD  y estuvo a cargo del equivalente al Instituto de la Mujer en la CDMX durante la gestión de Marcelo Ebrard.

A contracorriente de lo que hizo buena parte de los integrantes de la Cuarta Transformación morenista, se manifestó indignada por los comentarios misóginos de José Luis Mireles, delegado federal en Michoacán, quien se refirió a las mujeres como “pirujas” y “nalguitas”. ¿Se imagina que a su mamá, hermana, esposa, hija o alguna conocida se refirieran de esa manera? Peor aún, ¿que lo haga un funcionario público pagado con nuestros impuestos? Micher impulsó desde el Senado que se le exija la renuncia.

Es lo menos que debería de ocurrir. Y si no pasa, al menos la legisladora, ahora de Morena, ha sido congruente con la bandera que ha enarbolado. No me parece suficiente, pero al menos levantó la voz.

Muy distinto es el caso de la causa ecologista, que pretenden enarbolar la senadora Antares Vázquez y el presunto ecologista Gustavo Lozano, cobijado por Vázquez. Digo presunto, porque las referencias que tengo de él son negativas en diversos sentidos.

Lo que puedo comprobar, es que su “lucha” por el medio ambiente se concentra en el supuesto humedal de “Los Cárcamos”, que todos sabemos es un cárcamo artificial armado para cubrir un basurero, pero que oportunamente para Morena, bajo el cobijo de la senadora Vázquez, es una oportunidad para llamar la atención en León, como lo hizo la oposición con el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAIM). La diferencia es que en Los Cárcamos no hay fauna, salvo ratas. Lo vi en la última ocasión que fui a León. La fauna que más abunda en el supuesto humedal no son patos o aves migratorias. Le recomiendo que vaya y lo vea con sus propios ojos.

Luego está el caso de Gustavo Lozano, quien según he recopilado no tengo aún un expediente completo para compartirle, aunque ya trabajo en ello, con la ayuda de ustedes, lectores, a quienes agradezco sus comentarios , se ostenta como presunto ambientalista pero tiene mucha cola que le pisen: a pesar de decir que tiene un refugio para perros Animare , existen versiones de que usa los recursos que recibe para dormir a los canes; pesan sobre él comentarios de acoso durante su actividad como académico en la Universidad Iberoamericana donde dejó de dar clases hace dos años, y contrario a lo que dice en público, está a favor del aborto no está mal que lo esté, ¡faltaba más!, pero sí lo está que en privado diga una cosa y en público diga otra. ¡Congruencia!

Lozano estuvo en la Ciudad de México la semana pasada para presentar supuesta información que establece que el presunto humedal es el cuerpo de agua sin el que León no podrá abastecer de agua a sus habitantes. Palabras más, palabras menos, dijo, pues, que habrá un apocalipsis hidráulico.  

Falso de toda falsedad. Lozano sesga la información y pretende, manipular con toda la intencionalidad de mal informar y dirigir el pensamiento de quien lo escucha (muy pocos, por cierto).

Es el típico caso de un supuesto ecologista que ve una oportunidad de llamar la atención y se monta a ella para atraer reflectores e intentar ganar raja política.

La coyuntura política, siempre flotando como la porquería. ¿Por qué? Porque Lozano y quienes lo patrocinan no quieren que se cristalice la obra de un centro comercial que le cambiaría el rostro a la zona norte de la ciudad, donde tienen propiedades los Zermeño, García, Villanueva y vaya usted a saber quiénes más, que por cierto ven con buenos ojos que haya un nuevo polo de desarrollo en la ciudad.

Gran diferencia entre la coherencia de Malú y la incongruencia de Antares y del que me parece, es su peón “ambientalista”.

Como dice AMLO: “fuera máscaras”, señor Lozano. Y estimado lector, una vez más le digo: lea lo más posible, hay muchos charlatanes con mucho tiempo libre que quieren convertir una oportunidad en una causa falsa. Y engañarlo a usted. No se deje.

Director Editorial de Prowell Media y colaborador de am en la Ciudad de México.

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