Opinión

La vida que se da la Unión Tepito

La noche de junio de 2018 en que asesinaron dentro de una camioneta Amarok a Juan Iván Arenas Reyes, alias “La Pulga”, integrante de la cúpula de la Unión Tepito, viajaba en el asiento trasero un joven de 26 años que solo resultó con heridas leves: Alexis Martínez Martínez.

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Por: Héctor de Mauleón

La noche de junio de 2018 en que asesinaron dentro de una camioneta Amarok a Juan Iván Arenas Reyes, alias “La Pulga”, integrante de la cúpula de la Unión Tepito, viajaba en el asiento trasero un joven de 26 años que solo resultó con heridas leves: Alexis Martínez Martínez.

Fue trasladado a la Cruz Roja. Pero al poco tiempo de su ingreso se fugó. Se abrió una incógnita. ¿Quién era Alexis? ¿Qué papel jugaba en la organización?

Nada volvió a saberse de este fugitivo hasta el 3 de febrero de 2019. Esa madrugada, al salir de un bar ubicado en Ciudad Nezahualcóyotl, la División de Investigación de la Policía Federal detuvo a otro miembro de la Unión Tepito, Brayan Mauricio Miranda, “La Pozoles”.

Entre otras cosas, “La Pozoles” había sido involucrado en el asesinato de la escort venezolana Kenni Finol, cuyo cuerpo apareció en Ecatepec con el rostro quemado con ácido y huellas brutales de tortura.

Al ser detenido por agentes federales, “La Pozoles” reveló que en el organigrama de la Unión había, arriba de él, una persona a la que le consultaba, le informaba: “Le dicen ‘El Alexis’”, dijo.

La policía comenzó a entonces a investigar “quién sería ‘El Alexis’ en la Unión”. Brincó el nombre del herido que había huido de la Cruz Roja.

El 15 de diciembre pasado, en Tlalnepantla, desapareció la joven Karina Itzel Morales. La última vez que la vieron fue en el Storage Festival, un evento de música electrónica. Karina tenía una relación con “El Alexis”. Amigas de ella, y el propio “Pozoles”, confirmaron que la muchacha y el integrante de la Unión habían ido juntos al festival.

De ella no se volvió a saber desde entonces: aunque sus amigas circularon fotografías en redes sociales, no se sabe más de ella desde hace dos meses y medio.

“El Alexis” se convirtió en objetivo. La División de Investigación ubicó un conjunto de vehículos —BMW, Mercedes Benz, Tiguan—, y finalmente llegó a un domicilio en el octavo piso de una torre de lujo en San Jerónimo, al sur de la Ciudad de México.

Ahí vivía Alexis Martínez: vecinos de la zona refirieron la presencia de personas y vehículos extraños. En aquel departamento, dotado “de todos los lujos”, según se supo más tarde, habían estado Roberto Moyado Esparza, “El Betito”, y Juan Iván Arenas Reyes, “La Pulga”: las figuras más relevantes de la Unión.

El viernes pasado, diez agentes federales se apostaron frente al complejo Be Grand de San Jerónimo. Mientras tanto, otro grupo de agentes seguía los pasos de Martínez.

En compañía de dos mujeres y un amigo que hacía las veces de ayudante, recorrió bares de Gustavo Baz y Satélite, en Naucalpan.

A las 5:30 de la mañana los cuatro volvieron a la torre. Los federales los vieron entrar y les dieron un poco de tiempo. Cerca de las seis iniciaron el cateo. Alexis y sus amigas oían música, bebían cubas e inhalaban cocaína.

“Estaban tan desorientados que al principio no supieron qué estaba pasando, hasta que les dio ‘el bajón’”, relata un agente federal.

Los tendieron en el piso. Alexis se había iniciado como clonador de tarjetas bancarias. Pronto entró en tratos con miembros de la Unión. Al momento de su detención, afirman los federales, “había infectado Satélite, los antros y restaurantes de Gustavo Baz, la zona de Lomas Verdes y también Mundo E”. En todos esos sitios, dicen, se ven últimamente “mujeres con aspecto de escort” y jóvenes “vestidos a la usanza de Tepito”: gorras, tenis, bermudas y “mariconeras”.

En las redes sociales de “El Alexis” estaba el registro de viajes a España, Japón, Alemania, Francia, Italia... Había fotos de vuelos privados; de visitas a la Muralla China, la Torre Eiffel, el Santiago Bernabeu y el Nou Camp. Había tenis de 50 mil pesos, botellas de champagne, camisetas, chamarras, lentes de marca: la vida que se da la Unión Tepito.

Y había también imágenes de la muchacha desaparecida: fotos de ella en las fiestas, los antros, los viajes: las imágenes cotidianas de la Unión, que siempre anteceden al espanto.

@hdemauleon

demauleon@hotmail.com

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