Lecciones de las elecciones

Por fin, acabaron las elecciones y en la dinámica política, inician las sucesiones del poder, pero en la sociedad, en el mundo ciudadano, sigue el proceso de conseguir empleos y de sobrevivir en este maltratado País que busca la recuperación económica en el segundo semestre del año.

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Por: José Luis Palacios Blanco

Por fin, acabaron las elecciones y en la dinámica política, inician las sucesiones del poder, pero en la sociedad, en el mundo ciudadano, sigue el proceso de conseguir empleos y de sobrevivir en este maltratado País que busca la recuperación económica en el segundo semestre del año. Son muchas las lecciones aprendidas en el proceso electoral del domingo. Me animo a enumerar las principales:

1. El INE, el Instituto Nacional Electoral se alzó, -a pesar del sistemático ataque del presidente AMLO-, como un ganador de la contienda, pues la elección fue exitosa y superó el 50% de participación con respecto al padrón electoral. En mediciones nacionales, el INE es valorado muy bien, incluso por arriba del Presidente de la República. Millones salieron a votar y a ser funcionarios de casilla; esta certeza era indispensable por el bien de todos y en mi opinión, seguirá haciendo indispensable el voto en papel y postergando el electrónico.

2. Morena tiene un avance considerable en el electorado. Si descontamos el bajo porcentaje de votación de las elecciones intermedias y la imposibilidad de la “sobre representación” que tuvo en el 2018, Morena sigue teniendo la misma fuerza electoral. El haber obtenido gubernaturas en estados pobres del sur que requieren millones de “apoyos sociales” y en aquellos del Pacífico productores de drogas que desean que los “dejen trabajar”, refleja que Morena tiene un poderoso dominio electoral y que contrasta con los estados motores de la economía y del emprendimiento como la Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco y el Bajío, donde AMLO tiene los más bajos niveles de aprobación.

3. La Ciudad de México, el estado con la mayor escolaridad y cultura política, claramente votó en contra del gobierno de Morena, pues gobierna ahora, todo el poniente de la capital del País. A pesar de los esfuerzos del Presidente por afirmar que esto se debe a que fueron manipulados, hay un voto real de castigo contra la gestión morenista de la ciudad.

4. Los partidos chiquitos (PES, FUERZA Y RSP), los inventos del poder para poder contar con aliados, organismos políticos surgidos desde el confesionalismo evangélico, el pragmatismo político y el magisterio sindical, pierden su registro, pues el elector capta que en realidad son comparsas del poder y representan un gasto inútil y por eso fueron repudiados en las urnas. Perderán su registro.

5. La oposición a Morena, la alianza pragmática PRI-PAN-PD, obtuvo victorias en gubernaturas y en diputaciones federales y locales, pero está hoy a merced de sus acuerdos y de sus diferencias ideológicas. En realidad, el electorado -que ahora comienza a castigar a Morena en las urnas-, no se volcó masivamente a apoyar la alianza, pues el PAN no rebasó siquiera el 20% de la votación nacional. No pueden cantar victoria.

6. Movimiento Ciudadano se alza en mi opinión, como un potente partido emergente y que tiene ahora 2 estados claves, los motores del emprendimiento industrial: Jalisco y Nuevo León.  El electorado cansado de los tres partidos tradicionales y de MORENA, buscó en MC una opción viable, aunque tuviera –como en Nuevo León-, un candidato surgido de la cultura de la superficialidad de las redes sociales.

7. AMLO dependerá ahora del Partido Verde (el PT es un partido incondicional de cartón) para poder hacer aprobaciones. El Verde, partido vilipendiado con razón por AMLO en el pasado, por haberse vendido primero al PAN y después al PRI, es ahora de quien depende Morena para aprobar leyes.

8. Pero sin duda, el golpe más fuerte para el presidente AMLO, es que no tendrá mayoría calificada en el Congreso de la Unión para modificar la Constitución y por más que lo oculte, esto es en realidad un triunfo para la Nación, pues el electorado sabio, decidió no darle votos a Morena para eliminar al INE y a los organismos autónomos, tan indispensables en un régimen republicano de contrapesos.

Algunos diríamos y desearíamos, que el presidente AMLO reconociera en las elecciones, una señal del electorado, de que el camino de la división y el odio, no nos conducirá a la prosperidad. Necesitamos un llamado a la concordia, pero soy pesimista. A pesar de no haber declarado un fraude electoral y haber nombrado a un Secretario de Hacienda moderado, inician ya los 3 últimos años de su gobierno donde el poder presidencial languidece; por eso, su discurso diario será lamentablemente, el mismo, sin aprender lecciones de las elecciones. 

*Consejero local del INE.

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