Marko es un perdedor

“Se los digo en casa, la única gubernatura que tenemos posibilidades de ganar, reales, auténticas y bien ganada es esta. No hay más. Está muy complicado Durango, Tamaulipas, Quintana Roo, Hidalgo y Oaxaca, qué les cuento”.

Marko Cortés 

 

“Si crees que puedes, tienes razón

si crees que no puedes, también tienes razón”. 

 

Henry Ford

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Por: Enrique Gómez Orozco

Vicente Fox creyó que podía ser presidente de México en contra de todas las apuestas y pudo. Logró derrotar al PRI y a toda su maquinaria. Contó con la clase media y el voto urbano del país. También ayudó el respeto de Ernesto Zedillo, el mejor mandatario que hemos tenido en medio siglo. 

Marko Cortés, presidente del PAN nacional, cree que no podrán ganar las elecciones estatales de 5 entidades de las 6 que están en juego en 2022. En una frase, Cortés marca el espíritu derrotista del partido opositor más grande de México y el de sus aliados el PRI y el PRD. Algo que no merecen sus millones de seguidores. El problema es que no tiene la imaginación para ver un partido distinto, abierto a la sociedad civil y comprometido con México. Un partido democrático con elecciones universales entre su militancia. 

Deberían echar del partido a Marko Cortés, es la opinión generalizada. Un líder que no tiene fe, no es un líder. Uno con buena dimensión diría: “vamos a ganar todos los estados porque tendremos los mejores candidatos”. Ahí comienza a creer la militancia. Arrancar derrotado es suficiente para que lo releven. Aún cuando las encuestas dieran  preferencia a Morena (el nuevo PRI) en todos los estados, todavía queda mucho por hacer. El PAN sería la organización política más grande del país si no viviera en la endogamia, es decir, alimentándose siempre de los mismos cuadros, miedoso y medroso de hacer elecciones primarias, de tener vida propia fuera de su mediocre burocracia. 

Imagine qué dirán los precandidatos de los estados a los que da por perdidos el mini líder Cortés. ¿Quién en su sano juicio tendrá entusiasmo para contender cuando el PAN va de rodillas a  esas entidades?

En la política, como en el deporte, no hay un ganador cierto ni seguro. Ejemplos los tenemos por montones. Donald Trump salió de la nada para ganar, Emmanuel Macron conquistó Francia con sus propuestas. El propio Samuel García arrasó en Nuevo León por su juventud y frescura. Claro, con la ayuda inobjetable de su bella esposa, Mariana Rodríguez, la influencer de Monterrey. 

En ese mismo estado, Miguel Treviño logró una victoria con el 70% de la votación. Ya había triunfado contra el PAN como candidato independiente en 2018 contra la candidata del PAN, Rebeca  Clouthier en San Pedro Garza García. Treviño hizo tan buen papel en su primer periodo que derrotó al tres veces alcalde panista Mauricio Fernández en junio pasado y con la mano en la cintura. 

Si Marko Cortés tuviera sensibilidad política, buscaría a las  “Lily Tellez” o a los “Miguel Treviño”  de los estados con elección en el 2022. Mujeres y hombres con garra, con pasión política que quieran triunfar aún contra todos los pronósticos.

El PAN supo ganar dos elecciones presidenciales. Su desgracia, que es la del propio país, fue no construir un partido democratico desde la raíz, desde las bases. Las cúpulas siguieron la receta del PRI: el cómodo dedazo, la designación de candidatos de quienes dominan el consejo nacional, o peor aún, la rotación permanente de candidatos a funcionarios y viceversa. El resultado es Marko Cortés, un tipo sin carisma, garra o pasión suficiente para decir “vamos a ganar”.  

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