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Morena y la justicia española

La investigación en España que involucra a empresas proveedoras de Morena con un presunto desvío de recursos del partido Podemos está más viva que nunca.

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Por: Jorge Arturo Hidalgo

La investigación en España que involucra a empresas proveedoras de Morena con un presunto desvío de recursos del partido Podemos está más viva que nunca.

Este viernes comparecieron ante el juez de instrucción 42 de Madrid, Juan José Escalonilla, los principales imputados de Podemos: Juan Manuel del Olmo, secretario de comunicación y responsable de la campaña electoral el año pasado; Daniel de Frutos, quien funge como tesorero, y la gerente, Rocío Esther Val, dentro del proceso conocido popularmente como el “Caso Neurona”.

 Las pesquisas iniciadas hace cuatro meses tienen como foco principal a la empresa mexicana Neurona y su filial española a las que ligan con manejos ilegales de dinero por parte de Podemos, partido que lidera el vicepresidente segundo del gobierno ibérico Pablo Iglesias.

 Y esas investigaciones están enlodando a Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador. De lo que se revele en los siguientes días puede salir información que derive en un escándalo político o en un globo desinflado que no le quite “ni una pluma” al gallo morenista o que le haga “lo que el viento a Juárez”, por lo que no hay que perder de vista este tema.

El caso en España está así: el juez Escalonilla investiga si la transferencia en 2019 de unos 363 mil euros de la coalición electoral 

Podemos-Izquierda Unida a la consultora Neurona fue por contratos “simulados” y si ese dinero se desvió a “otros fines” y salió a países de Latinoamérica. Podemos y sus dirigentes están imputados por los cargos de financiación ilegal y delito electoral.

En los testimonios sobre el “Caso Neurona” han salido a relucir nombres como el del español Juan Carlos Monedero, y los mexicanos César Hernández Paredes, Eduardo López Hernández y Germán Cobos y Cobos.

La justicia española sigue la pista de triangulaciones de dinero de Podemos a Neurona y de ésta a otras dos empresas: Creative Advice Interactive, y recientemente se sumó el nombre de Corporativo Cobos y Cobos. 

En marzo de este año, según lo documentó AM, Germán Cobos a nombre de Corporativo Cobos y Cobos firmó  un contrato con Morena por un millón 800 mil pesos más IVA para que le dieran “servicios de consultoría estratégica y marketing político a través de diversos medios digitales”.

AM también reveló en exclusiva el pasado jueves que Neurona y Corporación Cobos y Cobos comparten el mismo despacho en la Ciudad de México. Una oficina en cuyo interior hay colgados en las paredes póster y cuadros de las campañas de Podemos, del boliviano Evo Morales, de los argentinos Alberto y Cristina Fernández, del propio López Obrador y fotos de Fidel Castro y Hugo Chávez.

Aquí vale aclarar que la afinidad política no es delito. ¡Faltaba más! Por supuesto que los dueños de las empresas son libres de trabajar para quien quieran siguiendo sus convicciones, intereses, ideologías y preferencias políticas.

Y externar en público o al interior de sus oficinas esas preferencias es válido, legítimo, legal y hasta deseable. Ese no es el problema.

El tema es cuando la justicia investiga financiamientos ilegales y desvíos de partidos a esas empresas.

Vale recordar que en Bolivia la consultora Neurona tiene otro frente abierto, pues el anterior gobierno, opositor a Evo Morales, abrió una investigación por el pago de 1.5 millones de euros.

De acuerdo con la anterior administración boliviana, se presumía la comisión de los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública, uso indebido de influencias y de conducta antieconómica.

Habrá que ver si con la llegada al poder de Luis Arce, ex ministro de Economía de Evo Morales, las investigaciones en Bolivia siguen su curso o se desestiman.

Por lo pronto en España, los abogados de Podemos han presentado ante el juez evidencia de trabajos atribuidos a Neurona para desestimar las acusaciones, una vez que Escalonilla había ordenado a la Brigada de Investigación de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción revisar los videos propagandísticos elaborados para las elecciones generales de abril de 2019.

La causa sigue abierta. Esperemos si hay sorpresas.

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