Newton y las grandes calamidades

Durante la década de 1330, tuvo lugar en China un brote de la mortal Peste Bubónica. Esta enfermedad ataca sobre todo a los roedores, pero las pulgas la transmiten a las personas. Una vez infectadas, contagian rápidamente a otras.

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Por: Vicente Aboites

Durante la década de 1330, tuvo lugar en China un brote de la mortal Peste Bubónica. Esta enfermedad ataca sobre todo a los roedores, pero las pulgas la transmiten a las personas. Una vez infectadas, contagian rápidamente a otras.

Esta enfermedad conocida también como Plaga, causa fiebre e inflamación de los ganglios linfáticos, llamados bubones, de donde viene el nombre de la enfermedad, así como manchas en la piel inicialmente rojas y luego negras. Debido al comercio, pronto la enfermedad se extendió a toda Asia y Europa. El escritor italiano Boccaccio, escribió que; “las víctimas a menudo almorzaban con sus amigos y cenaban con sus antepasados en el paraíso”.

En cinco años la “Peste Negra” mató en Europa a veinticinco millones de personas, un tercio de la población total. La medicina de ésa época no sabía cómo combatirla.

Como resultado la enfermedad no desapareció, sino que continuamente se registraban brotes pequeños hasta el año de mil seiscientos. Las consecuencias de la falta de mano de obra causaron innumerables revueltas campesinas lo cual produjo un periodo de agitación política e intriga filosófica y teológica.

Unos años más tarde, en el año 1665 Londres sufrió otra plaga devastadora: La “Gran Plaga”. A pesar de que este brote no fue tan letal como el de la Peste Negra que azotó a toda Europa en 1347, mató a aproximadamente 100,000 personas en Inglaterra. En Londres murió la quinta parte de la población de la ciudad. Muchos, incluidos el rey y su corte, salieron de Londres y los que se quedaron decidieron encerrarse de manera literal en sus casas, tapando rendijas y esperando a que este “castigo divino” terminara pasando sin afectarles. Sin embargo el nivel de muertos aumento sin control.

En pocos meses se pasaron de 1,000 víctimas por semana a unas 7,000, pero a finales de febrero de 1666, los casos de enfermedad disminuyeron. Para colmo y por si lo anterior no hubiese sido suficiente, en septiembre de ese mismo año en 1666, ocurre el Gran Incendio de Londres, arrasando con la ciudad.

Dentro de todas estas calamidades y posiblemente a consecuencia de ellas, se tuvo uno de los más importantes progresos científicos de la humanidad. Isaac Newton se graduó en la Universidad de Cambridge en Agosto de 1665, sin embargo debido a la Gran Plaga, la Universidad cerró durante dos años y aunque Newton no fue de ningún modo un alumno sobresaliente, durante esos dos años de confinamiento voluntario en su casa en Woolsthorpe desarrolló el Cálculo, la Óptica, y la Ley de la Gravitación Universal. Transformando de modo radical la ciencia de su época.

En abril de 1667 Newton regresó a Cambridge y su colega Isaac Barrow quedó profundamente impresionado por sus resultados, dos años más tarde, en 1669, Newton fue nombrado Lucasian profesor de la Universidad de Cambridge.

No dejo de preguntarme cuáles serán las grandes contribuciones científicas que tendremos debido al actual confinamiento de la población ocasionado por el Coronavirus COVID-19. Esperemos que estas contribuciones también revolucionen al mundo.

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