Opinión

¿No les da vergüenza...?

¿Por qué sonríe AMLO en las “mañaneras”, en lugar de guardar luto por los 34,582 mexicanos asesinados en 2019?

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Por: Francisco Martín Moreno

¿A AMLO y a Morena no les da vergüenza que la primera evaluación internacional sobre corrupción del primer año de la 4T, México haya empatado con Mali, Laos y Togo? ¿No les avergüenza haber impuesto desaseadamente a la señora Rosario Piedra al frente de la CNDH -un auténtico oprobio para la democracia mexicana- al tratarse de una comisionada sometida al ejecutivo, además de ignorante e incapaz de defender los más elementales derechos humanos, cuando se construye una dictadura ante la apatía o cobardía de los ciudadanos, quienes podríamos ser privados arbitrariamente de nuestra libertad personal y de nuestro patrimonio, como acontecía en los años siniestros de la inquisición en el siglo XVI?

¿Por qué sonríe AMLO en las “mañaneras”, en lugar de guardar luto por los 34,582 mexicanos asesinados en 2019? ¿Sonríe ante la desesperación de los padres de niños con cáncer, quienes bloquean calles con tal de conseguir medicamentos para salvar la vida de sus hijos? ¿Sonríe por el aumento de los infantes desnutridos o por la aparición de niños asesinos o por la existencia de 4 millones de menores abusados sexualmente cada año, cuando se sabe que el 80% de los perpetradores son familiares y aun así eliminaron las estancias infantiles? ¿Sonríe por haber derogado la reforma educativa para continuar siendo un país de reprobados o por la cancelación del subsidio a los albergues para mujeres golpeadas, a pesar de que 2,819 fueron asesinadas en 2019? ¿Sonríe por haber incumplido con su más elemental responsabilidad pública al no proveer los servicios de salud o por haber impuesto a un fiscal a modo para impedir la construcción de un Estado de Derecho? ¿Sonríe por la inutilidad de la oposición o por los pseudoperiodistas que le aplauden en las mañanas?

A AMLO no le da vergüenza ni coraje que Trump insulte a México ni que en la Casa Blanca sea conocido como “Juan Trump”, por ser el encargado de reprimir a los migrantes centroamericanos a golpes y con gases lacrimógenos, con tal de que el Presidente de Estados Unidos no aplique gravosos aranceles a nuestras exportaciones a EU. ¿Respuesta de AMLO?: “en la frontera sur se aplica la ley sin violar derechos humanos...”. ¿Qué tal cuando en su campaña enfrentó a Trump?: “su muro nos agrede y deja a la Estatua de la Libertad como leyenda. Iremos a tribunales internacionales”.

AMLO no se apena al disponer de fondos como el de pensiones del Seguro Social o el de contingencias, acumulado durante una década, o el de las Afores para financiar la compra de votos en el 2021. No le preocupa que México carezca de representación en Davos ni en Osaka ni en los foros internacionales, en donde se decide la suerte del mundo.
AMLO y su gabinete insisten en dar un salto de un siglo y medio para atrás. Perseveran en la destrucción de nuestra democracia al avanzar en la extinción de los organismos autónomos y en la fusión de los 3 poderes de la Unión en una sola persona. No temen la expansión de la pobreza, ni la escandalosa caída del empleo ni el alarmante incremento de los despidos ni la parálisis económica ni les preocupan las consecuencias de equiparar los castigos a los empresarios con los aplicables a los narcos. No, no se alarman ante el desplome de la inversión pública y privada en infraestructura, ni por el amenazante descenso de la recaudación ni por el disparo de la deuda pública ni por el frustrante daño a la marca México, severamente lastimada por las decisiones presidenciales, complicadas con la sanguinaria expansión del crimen organizado que a diario se adueña de más territorio nacional...

¿Las cámaras empresariales, el Consejo de Personas de Negocios y el CCE no se avergüenzan al abandonar a la Coparmex en su lucha por impedir el naufragio de México? Ahí están inmovilizadas, junto con la ciudadanía igualmente acobardada, por temor a las represalias, mientras AMLO y Morena dañan nuestra economía y nuestras fuentes de bienestar al estilo de los peores enemigos de la dolorida historia de México.

No les da vergüenza porque no la tienen, como también carecen de respeto y de amor por México. La 4T, como el caballo de Atila, destruye perversamente la herencia de nuestros ancestros al grito de “váyanse al diablo con sus instituciones...”.
 

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