Nuestra CFE

En esta columna por décadas he defendido el papel que tiene la Comisión Federal de Electricidad en el desarrollo nacional.

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Por: José Luis Palacios Blanco *

En esta columna por décadas he defendido el papel que tiene la Comisión Federal de Electricidad en el desarrollo nacional. También he señalado cómo se ha descapitalizado con el paso de los años, por tener, -al igual que Pemex, IMSS y universidades autónomas-, contratos colectivos con sus trabajadores que superan con mucho las obligaciones patronales de la Ley Federal del Trabajo y con ello, han provocado la pérdida de su sustentabilidad financiera. CFE fue una empresa próspera y con rentabilidad, hasta que en los años noventa, sus pasivos laborales y la estructura de costos la comenzaron a estrangular. Conozco bien a la empresa y los cambios en la ley que permitieron precisamente al inicio de este siglo, la competencia en el sector al entrar al sector las inversiones privadas y extranjeras.

La demanda de electricidad es un reflejo directo del crecimiento económico. Así, que, si el PIB crece, requeriremos mayor capacidad de generación eléctrica, la cual siempre ha estado en función de nuestra realidad geográfica; por ello el petróleo ha sido el mayor insumo de producción, así como el gas y el carbón y en menor, proporción, el agua para las hidroeléctricas. Así, CFE dejó de ser rentable y las inversiones para nuevas centrales, se detuvieron, lo que llevó al gobierno federal a proponer leyes para permitir la inversión privada y complementar la capacidad instalada.

Si bien CFE se considera un patrimonio nacional, en realidad, la renta ha sido consumida por sus costos de producción, pues alrededor del 75% de sus ingresos, se canalizan a pago de sueldos, prestaciones y pensiones, por lo que el Estado mexicano (y con ello, los contribuyentes) ha debido absorber en varias ocasiones, sus pasivos laborales. El caso más notorio, fue el del Sindicato Mexicano de Electricistas, cuyo contrato colectivo fue abusivo con la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y terminó quebrándola.

Frente a esta realidad, la idea de nuestro presidente AMLO es en principio buena: fortalecer financieramente a la CFE, solo que quiere hacerlo regresando a que sea un monopolio estatal eliminando la inversión privada, también con la eliminación de la regulación autónoma como es la Comisión Reguladora de Energía y que el Cenace (Centro Nacional de Control de Energía) regrese a ser parte de la CFE. Considero negativo que la propuesta del Presidente incluya el evitar la actual producción independiente de las empresas y la comercialización de excedentes. Más que prohibirlo, lo que se debería legislar, es que CFE les cobre más por el uso de las líneas de transmisión y de distribución. De aprobarse la nueva ley, los productores independientes, ciudadanos como usted y yo, no podríamos generar para autoconsumo la energía ni comercializarla a los vecinos, dejando todo en manos de un monopolio estatal.

Es cierto lo que afirma AMLO en cuanto que las energías “limpias” como la solar y la eólica, están en manos de los extranjeros, pero esto también se ha debido a que CFE no ha tenido ni la cultura ni la inversión en estas energías que son el futuro. El enorme dispendio que por décadas han hecho los trabajadores de CFE al recibir energía gratuita como prestación laboral, ha creado una cultura organizacional donde lamentablemente no se considera el ahorro y uso eficiente, ni las energías renovables.

Considero que el sector energético de un País sí debe estar regido por el Estado, pero siempre y cuando sea más eficiente y competitivo que si lo hiciera un particular. El siglo XXI es de los ciudadanos y si tenemos la cultura de ahorro y uso eficiente de la energía y decidimos invertir en plantas solares y eólicas en nuestras casas, aún con una nueva ley eléctrica que lo impida, aun así, deberemos hacerlo y llegar, de ser el caso, a ampararnos para producir con energías renovables y paulatinamente, desconectarnos de la CFE, que hoy produce con energías “sucias” provenientes del subsuelo. Habrá un debate álgido en el Congreso de la Unión sobre la propuesta del Presidente. Ojalá que se logren acuerdos para fortalecer a la CFE sin prohibir la producción independiente a la que tenemos derechos los ciudadanos. 

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