“Planeta Juventud”, proyecto de dos décadas

El gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez, entra de lleno a la lucha contra las adicciones, contra las drogas y al rescate de la vida de jóvenes atrapados en ese infierno.

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Por: Enrique Gómez Orozco

El gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez, entra de lleno a la lucha contra las adicciones, contra las drogas y al rescate de la vida de jóvenes atrapados en ese infierno. Pocas cosas son tan trascendentes como cambiar la cultura de una población joven. 

El estado salió al mundo para encontrar respuestas a la complejidad del reto. Encontró en Islandia un modelo que puede replicarse pero requiere la participación de todos. Liderar ese proyecto que apenas nace, tomará los tres años que quedan al sexenio y muchos más. Dos décadas al menos para cambiar de rumbo. 

Hace 30 años Islandia tenía un problema serio de adicciones en sus jóvenes. Los fines de semana el deporte favorito para los adolescentes era beber alcohol hasta la madrugada y consumir todo tipo de drogas. El pequeño país con 366 mil habitantes es una isla en el mar del norte con alto nivel de vida y educación. En su cultura de sociedad abierta, no había límites para el desenfrenado consumo de tabaco y alcohol.

Todo comenzó a cambiar cuando las autoridades decidieron que eso no podía continuar y tomaron la decisión de no perder a toda una generación. Después de muchos estudios de la conducta y la psicología social de los adolescentes descubrieron el uso de alcohol en más del 42%. Más del 25% fumaban tabaco y también bebían. Muchos recurrían a pequeños robos para comprar drogas. 

El tratamiento del problema comenzó con recetas conocidas: promover el deporte, las artes y el acercamiento familiar. Hubo también medidas extremas como hacer un toque de queda para los adolescentes de entre 13 y 16 años. Después de las 10 de la noche no podían estar en las calles. Para hacer cumplir esa norma cualquier adulto podría reportar a quienes rompen esa ley.

La atención al problema comenzó a fructificar. Después de dos décadas se redujo el consumo de alcohol, de tabaco y de drogas. La cultura en las escuelas cambió y también en el seno familiar con el aumento en la convivencia entre padres e hijos. Sucedió que todo lo midieron, todo lo monitorean. También prohibieron los anuncios de tabaco y alcohol.

Las adicciones vienen por el estrés, la soledad social y la depresión. También por la presión de grupo y la falta de actividades que suplan a las adicciones. El futbol, el bádminton y tareas culturales ayudaron al proyecto. En un país pequeño, aislado y homogéneo funcionó la iniciativa. Guanajuato tiene 18 veces más población que Islandia y es frontera con 5 estados. La tarea es monumental. 

La felicidad de iniciar Planeta Juventud en Guanajuato está en ver de nuevo a los jóvenes como el único futuro posible, de tomarlos en cuenta y tenderles los brazos para que no entren al infierno llamado adicciones. 

En Guanajuato el problema es mayor al que tenía Islandia por la falta de un estado de derecho, por el enorme negocio de la venta y distribución de drogas que tiene sumido al terruño en la peor crisis de criminalidad de nuestra historia. El Gobierno lo sabe bien, para combatir el problema se requiere enfrentarlo en el consumo pero también en la oferta, y ese es un tema aún más complicado. Lo bueno es voltear a ver los ojos de nuestros adolescentes y hacerles sentir que hay una salida, que no están solos. 

(Con información de The Atlantic, “Cómo Islandia logró que los jóvenes dijeran no a las drogas”, edición de Enero de 2017).

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