Policías en peligro

Desde el 2018 Guanajuato es primer lugar en policías asesinados en el País.

En 18 municipios, encabezando Irapuato y León, han matado agentes.

En Irapuato Lorena y Simental ante el reto de frenar los abusos policiacos.

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Por: León Jacobo Robespierre

Guanajuato, en otro ranking de vergüenza

 

Desde el 2018, Guanajuato encabeza otro penoso ranking: policías asesinados.

Este año el conteo propio que elabora el periódico AM/Al Día suma 40 agentes asesinados. La lista está encabezada por Irapuato con nueve y León con siete.

El registro de estos crímenes incluye a 18 diferentes municipios: Irapuato (9), León (7), Guanajuato (3), Salamanca, Silao, Pénjamo, San Luis de la Paz, Celaya, Acámbaro, con dos cada uno; y con uno Villagrán, Comonfort, Romita, Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Uriangato, Salvatierra, Cortazar y Abasolo.

De acuerdo al “Registro de Policías Asesinados” que publica la organización nacional Causa en Común, en este 2021, Guanajuato tiene 44 (aunque hay hechos que falta depurar en la clasificación), Estado de México tiene 40, Zacatecas 31, Chihuahua 24, Veracruz 23, Guerrero 21 y Michoacán 19, principalmente.

Sea cual sea la cifra precisa Guanajuato es un territorio de terror para los agentes municipales, estatales y federales responsables de velar por nuestra seguridad.

En 2020, los estados con más asesinatos registrados fueron: Guanajuato 84, Estado de México 39, Veracruz 39, Guerrero 37 y Chihuahua 35. En el 2019 también Guanajuato encabezó con 73, y lejos le siguieron Michoacán con 41, Chihuahua 32 y Jalisco 29.

En 2018 también Guanajuato registró 66, luego Estado de México 47 y Guerrero 44.

De los ataques del miércoles en León bastaron 48 horas para que la Fiscalía General del Estado (FGE) presentara a 16 presuntos criminales involucrados en ese hecho, en posesión de drogas, vehículos, armas de fuego, dinero en efectivo. 

Entre los detenidos presumen a un presunto líder de plaza del cártel que se adjudicó el ataque y a quien resulta que ya en octubre del 2020 había sido detenido con armas y drogas en un operativo de la Guardia Nacional. No explicaron por qué salió.

No obstante, del total de los casos no se tiene un informe (ni sabemos que nuestros legisladores lo hayan pedido), de cuántos de los responsables han sido detenidos y están sentenciados. No hace falta ser adivino para advertir que gana la impunidad.

Aunque este año la tendencia de asesinatos contra agentes va a la baja en relación a los más recientes, por el número de casos, la cantidad de regiones en las que se cometen, y el tipo de ataques como el registrado el pasado miércoles en León, reflejan un rostro más de la crisis de violencia que aquí está lejos de resolverse.

La interrogante es una: Si los policías no están seguros ¿quién cuida al ciudadano?

La violencia contra agentes policiacos es sólo un reflejo más de la crisis general. Aun y con la disminución de homicidios dolosos que las autoridades presumen se registra este año, las cifras oficiales de enero a septiembre mantienen a Guanajuato (como desde el 2018) a la cabeza en el número total de víctimas de este delito.

La suma es de 2,655 víctimas los primeros nueve meses del año, le siguen Baja California con 2,368, Michoacán con 1,982, Estado de México 1,946, Chihuahua 1,884 y Jalisco también 1,884, según los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública publicados el pasado miércoles 20.

En la tasa de víctimas de homicidio doloso por cada 100,000 habitantes Guanajuato es sexto, por debajo de Zacatecas, Baja California, Colima, Chihuahua y Sonora.

Los partidos políticos reparten culpas de lo que pasa en Guanajuato. El PAN acusa que el Gobierno federal no combate el crimen organizado en el País, tampoco en Guanajuato; mientras que Morena no quita el dedo del renglón en la remoción del fiscal Carlos Zamarripa y el secretario de Seguridad Pública, Álvar Cabeza de Vaca.

AMLO y Diego dicen por su cuenta que van muy bien. La realidad los desmiente.
 

Los agentes se juegan la vida

En León nunca antes tantos policías habían perdido la vida de manera violenta.

En particular en octubre, mes en el que se da el cambio de Ayuntamiento ahora a la cabeza de Alejandra Gutiérrez, cuatro policías han sido asesinados. Al crimen le importa poco quién gobierne, quieren el control y van por todo.

El 1 de octubre el agente Luis Eduardo fue atacado mientras patrullaba en la colonia Santa María del Granjeno. El 5 de octubre el elemento Rosendo Castro, fue asesinado cuando permanecía custodiando la casa de una mujer que denunció amenazas, en la colonia San Isidro.

El 11 de octubre otro agente llegaba a su casa en la 10 de mayo y fue asesinado.

Y el pasado miércoles 20 el ataque simultáneo a tres estaciones de Policía que terminó con la vida de Pascual Espinal, de 55 años, a quien acribillaron al interior de una caseta móvil en el bulevar Vasco de Quiroga, en la colonia San Manuel. 

Otro agente fue herido en la estación San Pedro y una abogada de la Secretaría de Seguridad Pública también está grave al recibir disparos en la estación León II.

La lista del 2021 tan solo en León la completan un policía municipal encubierto asesinado el 18 de enero en Santa María del Granjeno; un oficial de la Fiscalía General de la República asesinado frente a su domicilio en la colonia La Moreña el 16 de abril; y otro agente de la Policía Municipal asesinado el 5 de mayo al acudir a atender un reporte de violencia intrafamiliar en la colonia Joyas de Castilla.

Los policías son, tristemente, otra víctima de la disputa criminal en las ciudades.

Despedida al policía municipal Pascual Espinal, con 21 años en la corporación, asesinado el miércoles cuando laboraba en la caseta de vigilancia ubicada en bulevar Vasco de Quiroga, colonia San Manuel.

La guerra 

 

En León se libra una guerra por el control del tráfico de drogas que no va a terminar pronto, al menos no mientras el consumo de sustancias prohibidas no se contenga.

Ese es seguramente uno de los argumentos que pondrá en la mesa el secretario de Seguridad Pública Municipal, Mario Bravo, este martes que comparezca ante la Comisión de Gobierno, Seguridad Pública, Academia Metropolitana, Tránsito y Prevención del Delito, que ahora encabeza la síndica panista Leticia Villegas.

Entre las acciones en materia de seguridad que ha planteado la alcaldesa Alejandra Gutiérrez está un ambicioso plan de prevención del delito que todavía no presenta, y que además, para ser efectivo, requerirá de la participación de todo el Gobierno y de los ciudadanos. Y de presupuesto, porque de saliva no funcionan los programas.

Diego Sinhue anunció al inicio de su mandato la ‘tropicalización’ del modelo islandés de combate a las adicciones, instrumentado por la Secretaría de Salud que comanda Daniel Díaz. La ausencia de estudiantes por la pandemia le puso pausa al programa, se han aplicado encuestas en varios municipios. Y hasta ahí sabemos.

La prueba de fuego

 

La alcaldesa Ale Gutiérrez enfrenta, apenas iniciado su Gobierno, la prueba más difícil en su carrera: hacer su chamba para pacificar León. Para eso pidió el voto.

En sus primeros días ha enviado señales de que quiere entrarle al tema, ojalá. Arrancó el primer minuto del 10 de octubre asumiendo el mando de la fuerza pública en la Velaria de la Feria acompañada del secretario estatal Álvar Cabeza de Vaca.

Ante los ataques a elementos de esta semana no tardó en dar la cara para fijar postura y un día después anunciar que emprenderá una ‘limpia’ de la Policía. Ese día del ataque se reunió con el gabinete de Seguridad, revisó los videos en el C4 y estuvo en contacto con los familiares. El viernes asistió al funeral del Policía.

Acudió a cambios de turnos para platicar con agentes. Cuando otros policías fueron atacados a balazos y salieron ilesos, se presentó en la madrugada a solidarizarse. 

El jueves pasado junto con el gobernador Diego Sinhue se reunieron con el subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Ricardo Mejía Berdeja, para fortalecer la coordinación. Aunque tampoco informaron más de ese encuentro. 

Ale parece que quiere, como dice, ‘tomar el toro por los cuernos’ con la ‘papa caliente’ de la violencia, veremos si puede. En política querer no es poder. Necesitará un buen equipo, un proyecto, recursos suficientes, apoyo Federal y Estatal, oídos para escuchar lo que no va bien, y no claudicar ni un solo minuto.

Irapuato, los abusos

 

La promesa del nuevo secretario de Seguridad en Irapuato, Miguel Ángel Simental, de tener una policía cercana a la ciudadanía, se mancha con el actuar de los elementos que siguen dando de qué hablar por su presunto mal comportamiento.

Y es que esta semana surgió la denuncia de los padres de un menor de edad que acusan a elementos de la Policía de presuntamente agredir físicamente al joven.

Esto el pasado domingo en la colonia Plan Guanajuato, donde los padres aseguran que los policías dijeron haber sido agredidos verbalmente por el menor y un amigo. La reacción de los agentes fue llevar a los chicos a una bodega en la misma colonia para cometer la agresión física, según dijo la víctima, con palos y tubos.

Las autoridades dicen que ya investigan el hecho e incluso, que ya se dio atención a los presuntos agredidos en un Centro de Atención a Víctimas.

También está el caso del elemento de Vialidad que dice que disparó a uno de sus vecinos el 9 de octubre, horas antes de tomar posesión del nuevo Ayuntamiento.

Hay otra acusación reciente de que un elemento de Tránsito ayudó a escapar a los agresores de un joven que murió en la colonia Nuevo México, lo que desencadenó que en tres ocasiones incendiaron la puerta de la casa de este elemento. Las autoridades dicen que no fue él, que no hay investigaciones ni denuncias.

La violencia y la inseguridad son el pan de cada día en Irapuato y las autoridades tienen que plantear pronto una estrategia efectiva. A dos semanas de la gestión de Lorena Alfaro no han presentado el plan de seguridad ni se han nombrado a los directores que, se supone, vienen a trabajar para recuperar la paz en la ciudad.

Gobierno improvisado

 

De poco ha servido que el alcalde Alejandro Navarro esté en su segunda vuelta. El caos reina en el Ayuntamiento y los golpes bajos están a la orden del día.

La mayoría de síndicos y regidores son nuevos al igual que los responsables de secretarías, sin experiencia en asuntos públicos. Entre ellos se encuentra la  secretaria del Ayuntamiento, Martha Isabel Delgado Zárate, quien sufrió la novatada durante la instalación de la primera sesión. Sabía que ocuparía este cargo pero nunca verificó que la primera sesión se hiciera conforme a la legalidad.

No convocó a los regidores a participar en la sesión a pesar del reglamento que marca que debe avisarles 24 horas antes, así que como se fueron enterando los nuevos integrantes del Ayuntamiento, se fueron presentando para tomar protesta.

De plano la Secretaría no tiene oficio político pese a haber sido diputada local por el PAN, cargo que ni ella esperaba ganar cuando compitió por el distrito local.

La falta de experiencia también se nota en la actual directora de Desarrollo Social y Humano, la priista Patricia Sánchez Stevenson, quien tiene a su cargo el consultorio de Salud Municipal, donde varios aviadores cobran sin presentarse a laborar.

Dicen que la actual directora de Salud, Minnet Rodríguez, sólo está en el papel porque desde agosto no se presenta a trabajar, tras denunciar que sufrió acoso laboral por su ex jefe y actual regidor panista (Marco Antonio Campos). El consultorio siempre está vacío y nadie hace nada para que vuelva a funcionar.

En el Departamento Jurídico se encuentra el ex síndico José Luis Vega Godínez, quien nunca ha ganado un juicio, ni siquiera su reelección y terminó por llamar corruptos a los dirigentes estatales del PAN. 

La alcaldesa Alejandra Gutiérrez y el gobernador Diego Sinhue Rodríguez en reunión con Ricardo Mejía, subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno federal, el pasado jueves.
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