Opinión

¿Quién más se suma?

Tienda de autoservicio comienza a retirar bolsas de plástico en León.

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Por: Francisco Horta

¿Quién más se suma?

Una vez más lo logramos, llegamos al viernes. “La próxima vez que venga no le daré bolsa de plástico en sus productos... para que lo considere”, me dijo la cajera el fin de semana al acudir al supermercado para surtir la despensa.

La advertencia, la tomé con agrado al saber que la idea de primero reducir, y luego pensar en su eliminación, va en serio.

Esto me sucedió el fin de semana en una de las sucursales que WalMart tiene en León, al salir me di cuenta que en efecto el comentario no fue una idea de la persona que amablemente me atendió, sino una petición general solicitada por la gerencia del supermercado para compartir a cada cliente que cruce la caja, y en realidad la idea está comenzando a funcionar; camino al estacionamiento encontré a un par de clientes que llevaban sus carritos repletos de productos, pero ya no de bolsas.

Claudia de la Vega, directora de Desarrollo y Responsabilidad Corporativa de Walmart, en entrevista para El Universal, el mes pasado ya había anunciado que en este año aplicarían una estrategia con mayor fuerza para concientizar a sus clientes para dejar de utilizar las bolsas de plástico, uno de los que más daño hace al medio ambiente, y que menor tiempo de vida utilizable tiene.

La estrategia cada vez será más específica, adelantan, buscando cada vez mayores resultados.

En los estados de Baja California Sur, Michoacán, Veracruz, Querétaro, Sonora, Chihuahua y Puebla han prohibido la utilización de las bolsas de plástico.

El plan de WalMart es que en 2025 eliminarán todo el plástico que no sea necesario en sus productos de marca propia y apostarán por la economía circular.

Área de oportunidad

Aprovechando que hablamos de sostenibilidad. Cada vez es mayor el número de congresos, exposiciones, seminarios dedicados a hablar sobre el tema.

Sin embargo en la industria local sigue siendo fuerte la resistencia a conocer a detalle del tema, y acto seguido trabajar para implementar al interior de las empresas.

Uno de los sectores en los que no es sencillo que el empresario se involucre en temas ambientales y sociales es en el calzado, una industria que por tradición está enfocada en su producción, en la entrega, en el pago de sus productos, y en ocasiones el tamaño de la empresa o el que sean empresas familiares les genera mayor complicación para tener espacios en los que puedan sentarse a trabajar en hacer sus primeras acciones orientadas a lo sostenible.

Cecilia Ortiz, coordinadora de Talento Humano y Responsabilidad Social de la CICEG, mencionó que actualmente 30 empresas trabajan en un programa -Empresa Segura- que les ayuda para el cumplimiento normativo ambiental, laboral y de buenas prácticas, que bien es cierto no es internacional, pero es una certificación interna, y al final lo más importante es que ya les permite irse involucrando al tema.

Comentó que además del desconocimiento, las causas de la resistencia son justamente las comentadas al inicio, están tan involucrados en la producción, y además no cuentan con una persona especializada que atienda temas externos, que en realidad comenta que al implementarse no solamente generan un impacto positivo al medio ambiente, sino al interior de la empresa.

De inicio apunta que las empresas se ahorran dinero al no tener que sufrir de posibles multas, además las personas al saber que su empresa se preocupa y hace acciones por su personal y el medio ambiente les genera mayor lealtad, algo clave considerando la alta rotación laboral que vive el estado de Guanajuato, por la diversidad de opciones que los trabajadores tienen en el sector manufacturero.

Ortiz también dijo que un porcentaje de las empresas no hacen acciones o no terminan cumpliendo porque existe diversos temas legales que deben de cumplir localmente, pero también estatal, y en ocasiones nacional lo que genera una mayor “pesadez” a la hora de querer comenzar a ser empresas socialmente responsables.

Ahora a prepararse

Para finalizar los que sin duda recibieron con agrado la noticia del “SÍ” al T-MEC fueron en la Cámara de Comercio México-Estados Unidos capítulo Guanajuato que preside Sergio Ponce López.

En México el organismos agremia a 2 mil 400 empresas, en el estado son 35, compartió que ahora el reto es que más empresas cuenten con la capacidad de producción y logística para seguir aumentando los niveles de comercio de México a Norteamérica.

Ponce López mencionó que era necesario mantener con actualizaciones un tratado que comenzó en 1992, y que dos años más tarde se materializó para permitir a México demostrar que contaba con productos de calidad.

En caso de que no hubiera existido acuerdo el escenario no duda que hubiese sido catastrófico.

Y tú, ¿qué opinas?