Saboreando la Navidad

Pasando la pandemia, regresan los días mágicos, con los encuentros donde la familia se reúne; millones viajan por el País regresando a su lugar de origen a encontrarse con los suyos.

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Por: José Luis Palacios Blanco

Pasando la pandemia, regresan los días mágicos, con los encuentros donde la familia se reúne; millones viajan por el País regresando a su lugar de origen a encontrarse con los suyos. Es la importancia que tienen las estructuras familiares para cohesionar, unir a la familia y cómo el entorno las va modificando paulatinamente. Así, con el paso de los años y el aumento de las distancias, las familias mexicanas dedican menos tiempo a convivir, a comer juntos y poco a poco van encontrando nuevas formas de mantenerse y sobrevivir. Las fiestas navideñas, como también las que se dan durante el año, son oportunidades para cohesionar a las familias y también para que se active la economía pues se fomenta el consumo (bueno, el consumismo).

¿Son las navidades iguales que años anteriores? Han cambiado las fiestas navideñas, pero mantienen su esencia: es una conmemoración religiosa que se transformó en una oportunidad de integración familiar desde la época de la colonia y es en la modernidad que se hace un enorme negocio y por eso se crean los “aguinaldos” que antes se daban en forma de “colaciones” de dulces y el gobierno transforma desde la burocracia a mediados del siglo pasado en una bonificación de sueldo que se hace ley.

Pero también en estas fechas particularmente la niñez recibe regalos y los adultos intercambiamos obsequios en esta dinámica de integrarnos, de querernos, de sentirnos parte de una comunidad (ya sea de trabajo, vecinal, familiar, cultural, religiosa). La niñez (como los adultos mayores) son esa fracción de la sociedad que es más sensible a la escasez del dinero y del afecto y por eso es que son quienes más sufren en estas épocas; en la orfandad y el abandono es donde para miles no llegan los afectos y los regalos y allí es donde podríamos poner también nuestro corazón.  

¿Entonces qué hacemos con la navidad? Aplicando recientemente una encuesta a 250 leoneses, confirmo que la navidad sigue siendo una oportunidad privilegiada para convivir y para consumir activando la economía. Preguntando sobre las fiestas navideñas, encontramos que el 33% considera que son algo solamente comercial, 37% considera que son algo familiar, 19% que son algo espiritual, 4% que es algo que no sirve y el 7% que ninguna de las anteriores, es decir, la impresión de que es algo comercial comienza a tener mayor peso que la integración familiar. En cuanto a lo que se obsequia, el 47% dice que regala afecto, el 31% da regalos, el 15% da ambos y el 7% dice que ninguna de las anteriores. En cuanto a cuál de los siguientes hechos se dan en su vida en estas fechas, el 43% dice que reunir a la familia, el 15% dice que perdonar ofensas, el 12% le sirven para evaluar y planear, el 24% dice que todas las anteriores y el 5% que ninguna de las anteriores.

A la pregunta de ¿con quién pasa la navidad? El 65%, afirma que con sus padres, solo el 14% lo pasa con compañeros de trabajo; el 10% con amigos, el 9% la pasa solo y el 2% la pasa con quien sea. Pero son muchos los beneficios comerciales que se dan en estas fechas post pandemia, pues en la navidad (y el periodo vacacional en general), las ventas se incrementan con la oferta de juguetes; los restaurantes se llenan; las tiendas comerciales se abarrotan y la actividad económica puede arrojar ventas mucho mayores en el comercio que en el resto del año.

Si la navidad es entonces esa oportunidad de convivir con los nuestros, de querer y perdonar, también se contrasta con fenómenos como la depresión, donde estudios recientes muestran que es un fenómeno que se crea donde no hay siempre estos básicos de amor. En los jóvenes es donde más debemos trabajar para que ellos sientan el cariño que les damos padres, amigos, profesores, vecinos y así puedan encontrar sentido a la existencia y gozar la vida. Al final la navidad, la natividad, el nacer de nuevo, va mucho más allá de las compras y el consumismo. Es esa capacidad que tenemos los seres humanos de trascender nuestros problemas y nuestras limitaciones para ser mejores y felices sabiendo que todas las calamidades, al final serán superadas.

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