Sin medicinas

"Si te equivocas, reconoce el error y cambia de conducta; todo el mundo puede equivocarse, pero sólo los necios persisten en el error". 

Periandro de Corinto.

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Por: Sergio Sarmiento

Quizá el mayor de los fracasos del régimen de López Obrador es la escasez de medicamentos. Lo peor es que la ha provocado su propio gobierno. Todos los políticos cometen errores, pero pueden corregirlos: el primer paso es reconocerlos. El presidente, sin embargo, no solo se niega a aceptar los suyos, sino que insiste en que todo va muy bien.

Este 20 de septiembre López Obrador reiteró su acusación de que las empresas farmacéuticas nacionales "fueron capaces hasta de movilizar a padres, a niños, para ver si cedíamos y dábamos marcha atrás a nuestro plan de comprar los medicamentos en el extranjero, porque estaba prohibido, no se podían comprar medicamentos en otros países porque era controlarlo todo el mercado, apoyar a estas 10 grandes corporaciones para que se tuviesen que comprar los medicamentos en México, para mantener esta corrupción en el país".

Quizá en la sección "Quién es quién en las mentiras" del matutino presidencial debiera denunciarse esta falsedad o equivocación. No es verdad que en México haya estado prohibida la compra de medicamentos extranjeros. Durante décadas se han importado enormes cantidades de fármacos. Lo que no se permitía, y no se acepta hasta la fecha en otros países, es importar medicamentos sin registro sanitario nacional. El presidente enmendó la ley para permitir el ingreso de medicamentos sin ese registro, lo cual podría poner en riesgo a los pacientes, pero ni así ha resuelto el problema de escasez.

El lunes AMLO reiteró su letanía de agravios contra las farmacéuticas nacionales. "Se robaban el dinero de las medicinas, pero no solo eso, hasta adulteraban los medicamentos, y todo eso con el silencio cómplice de los medios de información". Son acusaciones muy serias. Debe castigarse severamente a quien haya robado o alterado medicinas, o a quien lo haya encubierto. El problema es que no hay un solo caso comprobado. No se entiende, por otra parte, por qué cuando se robaban las medicinas sí estaba abastecido el sistema de salud, mientras que hoy que ya no se las roban tenemos una escasez tan grave.

Durante meses el presidente negó que hubiera desabastecimiento y acusó a las farmacéuticas de inventarlo. Ahora dice que "estamos resolviendo el problema del abasto de los medicamentos. Se hizo un acuerdo con la ONU, ya se compraron y estamos distribuyéndolos para que no falten los medicamentos. Y con un añadido muy importante. se van a entregar de manera gratuita". Todas las semanas el secretario de salud, Jorge Alcocer, recita cifras: "De acuerdo a la demanda de este sector, que consta de 1,840 claves, ayer se han recibido, hasta ayer, 104 millones de piezas. Como pueden ver, estas han sido entregadas. Hasta el 10 de septiembre la recepción era de 400 millones 829 mil 830 piezas, a lo que la última y patriótica semana [¡!] se agregaron 44 millones 56 mil 560 nuevas piezas derivadas de las órdenes de suministro, cinco mil 200 de ellas que se generaron en esta semana. Y la meta a alcanzar en diciembre de este año, en que llegaremos a un total de 444 millones 886 mil 390 piezas".

En medio de esta confusa avalancha de cifras los medicamentos siguen escaseando. Jeremías Contreras, padre de una niña con cáncer, uno de los que el lunes se apostaron afuera de la mañanera en Oaxaca, me decía en radio: "En el Hospital del Niño no ha llegado ningún medicamento de parte del gobierno federal". Ni él ni los demás padres aceptan estar siendo manipulados. "Solo queremos medicinas para nuestros hijos".

Sin pagos

 

En Zacatecas, ni los maestros ni los jubilados del Issstezac han recibido sus quincenas. El nuevo gobernador, David Monreal, expresó su "voluntad para resolver el problema". Pero, al parecer, el gobierno de la entidad está quebrado.

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