Vladimir Boltianski: Algunos recuerdos personales

Tuve el privilegio de conocer al Dr. Vladirmir Grigorievich Boltianski (1925-2019) prácticamente desde que llegó a México a trabajar en el Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT) en la ciudad de Guanajuato.

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Por: Vicente Aboites

Tuve el privilegio de conocer al Dr. Vladirmir Grigorievich Boltianski (1925-2019) prácticamente desde que llegó a México a trabajar en el Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT) en la ciudad de Guanajuato.

El Dr. José Ángel Canavati quien fuera director general de esa Institución, me comentaba entonces, con gran entusiasmo sobre la llegada de tan destacada personalidad. El Dr. Boltiasnki nació el 26 de abril de 1925 en la ciudad de Moscú.  Cuando inicia la Segunda Guerra Mundial Vladimir Boltianski tenía catorce años de edad y al terminar este dramático acontecimiento que costó la vida a más de veinte millones de compatriotas suyos, Boltianski tenía veinte años.

Vale mencionar que tan pronto le fue permitido Boltianski se enlistó como miembro de las Fuerzas Armadas Soviéticas, mejor conocidas como Ejército Rojo. Allí estuvo adscrito a una unidad responsable de colocar líneas alámbricas de comunicación a lo largo del frente entre las unidades de mando soviéticas. Esta era una labor esencial para coordinar los ataques del Ejército Rojo contra las fuerzas alemanas así como para organizar la propia defensa, sin embargo era también una actividad peligrosa de muy alto riesgo. Solo tres años después de terminada la guerra Boltiasnki se graduó en la prestigiada Universidad Estatal de Moscú, M.V. Lomonnosov en 1948. Su sobresaliente labor académica fue ampliamente reconocida al recibir el Premio Lenin por sus aportaciones a la Teoría de Control Óptimo. Es importante recordar que durante el periodo soviético el Premio Lenin era considerado, en relación a su prestigio, equivalente al Premio Nobel occidental y era otorgado a las personas que destacaban en los campos de la ciencia, literatura, arte, arquitectura y tecnología.

Durante varios años fui co-organizador de un Congreso de Matemáticas Aplicadas y Computación, celebrado en Bulgaria, en esos eventos eran típicas las conversaciones de sobre mesa con numerosos colegas del ex bloque soviético acerca de qué investigadores conocidos de esa región trabajaban en México. 

Fue enorme su sorpresa al saber que Vladimir Boltianski residía en Guanajuato y accediendo a una petición unánime prometí que haría todo lo posible por llevar como invitado especial y de honor al profesor Boltianski al próximo congreso que se celebraría en el año 2008 en Plovdig, Bulgaria. Boltianski era ampliamente reconocido en el mundo pero particularmente en los países del ex bloque soviético debido a los numerosos libros y artículos que había publicado. Muchos de sus libros fueron publicados por la famosa editorial MIR de Moscú en ediciones gigantescas. Ejemplos de algunos títulos son: ¿Qué es el cálculo diferencial?, La envolvente, Figuras equivalentes y equicompuestas, entre muchísimos otros.

Estos eran ampliamente conocidos por todo científico formado dentro del ex bloque soviético. En ese congreso Boltianski presentó un interesante y controversial trabajo sobre “Gravitación Ultra-Newtoniana” en el cual propone una teoría alternativa a la teoría de la relatividad de Albert Einstein que Boltianski desarrolló y había publicado el año anterior en el Bulletin of the Georgian National Academy of Sciences, vol. 175, no. 3, (2007).

Como resultado de nuestros encuentros y charlas personales y académicas, posteriormente tuve la oportunidad y el privilegio de co-autorear con Boltianski un trabajo sobre el proceso del co-descubrimiento en la ciencia a partir de la sincronización de mapas gaussianos; ver: V. Aboites, V.G. Boltyanskii, M. Wilson, (2012), International Journal of Pure and Applied Mathematics, V. 79, No. 2, P. 357-373, “A model for Co-Discovery in Science based on the Synchronization of Gauss Maps”.

Lamentablemente el pasado 16 de abril el profesor Vladirmir Grigorievich Boltianski, heroico soldado, distinguido académico y extraordinario amigo, falleció apaciblemente en su hogar en la ciudad de Guanajuato en compañía de su esposa y compañera, la Sra. Erika de Boltianski. Sus numerosos amigos, colegas y familiares lamentamos este triste acontecimiento. Sus restos fueron enterrados en esa ciudad en presencia de representantes de la Iglesia Rusa Ortodoxa que ex profeso llegaron para este evento.

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