Acercan universidades cultura

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Las principales instituciones académicas locales tratan de que sus alumnos se acerquen al arte muy cerca de sus aulas.

La Universidad Ibero Le

Talleres artísticos, conciertos, cineclubes y en algunos casos museos y espacios expositivos propios, con variados recursos, las principales universidades locales tratan de que sus alumnos se acerquen al arte a pocos pasos de sus aulas.
Del mismo modo que ninguna institución es igual a otra en historia o ideario, tampoco lo es su forma de abordar la actividad cultural, los recursos que tiene disponibles para ello, ni su perfil de alumnado, aunque es común la convicción por la formación integral.
En el caso de las instituciones de educación superior, el estándar más alto (y relativamente inalcanzable) es la Universidad de Guanajuato, cuya actividad cultural no sólo impacta a sus alumnos, sino a toda la población: los Entremeses Cervantinos (semilla del Festival Cervantino), su Feria del Libro con más de medio siglo de existencia y la Orquesta Sinfónica, son sólo la punta de un iceberg ejemplar, aunque centralizado en la capital del estado.
En León, aunque se han visto surgir muchas universidades privadas en los últimos años, son todavía las más añejas las que han logrado configurar los programas artísticos y culturales más sobresalientes.
A ritmo de jazz
Desde hace un lustro, el público de la Feria Estatal de León ha obsequiado su aplauso a la Compañía de Danza del Tec de Monterrey, grupo invitado regularmente al programa del Foro del Lago.
El conjunto conformado por cerca de 70 jóvenes dirigidos por Marcia Damián, es uno de los tres grupos representativos de la institución ubicada en el Cerro Gordo, junto con el Ensamble Musical que coordina Luis Cibrián y la Compañía de Teatro, que actualmente dirige Mayed Nazzoure.
Los grupos representativos son el lado más visible de la actividad cultural del Tec y sus emisarios en los encuentros y competencias intercampus, aunque también suelen dar presentaciones en escenarios tan grandes como la propia Feria o tan pequeños, como alguna institución de ayuda a la comunidad.
Paulina García, coordinadora de Difusión Cultural del Tec, afirma que aunque la institución no tiene como propósito crear artistas, la disciplina y trabajo de observación y reflexión que conlleva la práctica artística terminan teniendo un efecto formativo entre sus estudiantes.
“La observación de la realidad es una práctica intrínseca en las artes, si la desarrollan y aplican obtienen no sólo una comprensión del entorno, sino que desarrollan empatía y creatividad para actividades que benefician. Sin hablar de que la práctica artística te ayuda a ser más seguro de ti mismo, expresar tus inquietudes y luchar por lo que quieres”, dijo Paulina García.
Además de sus grupos representativos, en el Tec operan una docena de talleres artísticos de diversas disciplinas que atienden a 390 alumnos. Tiene también un programa de exposiciones de artes visuales y eventualmente se vinculan con actividades externas, como la Muestra Internacional de Cine.
Difundir conocimiento
Sede del 10° Encuentro Cultural del Sistema Universitario Jesuita, la Universidad Iberoamericana León ha sido el semillero de varios creadores y la casa de muchos de los catedráticos y pensadores más apreciados de la localidad. Por ello no sorprende que una de sus fuentes de orgullo sea su programa de publicaciones.
Además de trabajos netamente académicos, el Centro de Difusión Cultural de la Ibero ha producido antologías de microcuentos y relatos de adultos mayores, cuyas convocatorias han tenido gran respuesta.
La Ibero, una de las instituciones que desde tiempo atrás incorporaron el concepto de “formación integral” en su ideario, tiene más de 20 talleres artísticos, varios de los cuales están abiertos a público externo. Otra particularidad es que los alumnos de todas las carreras están obligados a tomar al menos uno.
“Los talleres antes eran voluntarios, pero desde este semestre los planes académicos incluyen una materia llamada Experiencia de Formación Integral, la que se acredita inscribiéndose en algún taller. La intención no es formar artistas, sino que se acerquen a la experiencia artística y goce estético”, explica Diana Cárdenas, directora del Centro de Difusión Cultural de la Ibero.
Otra particularidad de la Ibero es que fue la primera institución local en tener una galería de arte (la Sala Christian Jean), eje de su programa de exposiciones junto con la Hemeroteca. Posee también una colección de arte con más de 60 piezas de reconocidos artistas guanajuatenses (muchos de ellos ex alumnos) y a lo largo del año tiene eventos como el Festival de las Culturas Extranjeras, que coincide con el Cervantino.
Dentro y fuera
Siendo la Universidad más grande de la ciudad, La Salle Bajío posee casi como consecuencia un amplio abanico de actividades culturales, dentro de las que su “joya de la corona” es Mi Museo Universitario, recinto inaugurado el año pasado para albergar la amplia colección de arte popular y guanajuatense que la institución ha conformado en lo que va del siglo.
La Salle es la Universidad que más talleres (27) y más alumnos participantes (973) tiene. Todos son hasta ahora exclusivos para la comunidad universitaria, aunque se tiene previsto para el próximo semestre abrir algunos al público en general.
La Coordinación de Desarrollo y Gestión Cultural, cuya titular es María Elena Macías, también se hace cargo de dos cineclubes, un programa de visitas guiadas a museos locales y al menos un espectáculo musical y escénico al mes.
La Universidad La Salle ha logrado hacer tradición dos festivales artísticos: Danzarte, que cumplirá 10 años a finales de abril y se enlaza con el Día Internacional de la Danza, y Cortocinema el Festival de Cortometraje Universitario que este año llega a su undécima edición.
Además y no menos importante su Festival de la Canción y el desfile de Catrinas, un evento que ha trascendido el ámbito académico de los lasallistas.