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Manuel 'Pachuco' López: el primer Rey del Chanfle en el León

El veterano recrea una de las épocas más románticas del futbol leonés

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Por: Luis Gerardo Lugo

Manuel "Pachuco" López en un entrenamiento del León. Archivo Primo Quiroz.

Manuel "Pachuco" López en un entrenamiento del León. Archivo Primo Quiroz.

León.- Antes del ‘¡Tita-Tita!’, hubo un grito que emanaba desde la tribuna con una entera ilusión de gol, el de ‘¡Pachuco, Pachuco!’.

Se llama Manuel López, en su colonia lo conocieron como ‘Pachuco’, sus compañeros de equipo le decían ‘Chómpiras’ y el mundo del futbol lo bautizó como el ‘Rey del Chanfle’.

Jugó por década y media para el León, en los 50s y 60s, tomando la estafeta de las grandes figuras que le dieron lustre a la Fiera con los primeros títulos y de quienes el ‘Pachuco’ fue un fiel admirador, como Varela, Battaglia, Montemayor, Luna, Carbajal y ‘Mulo’ Gutiérrez.

Maestro de los tiros libres

Dicen que nadie como Manuel López para convertir en goles los tiros de castigo. Y él también lo afirma así. 

Épocas de antaño con balones pesados a los cuales inyectarles un efecto hacia la portería era sumamente difícil. “Yo picaba el balón, les daba la curvita por arriba de la barrera y listo”, expresa don Manuel, quien recién cumplió 84 años y afirma acordarse de “todo. Bueno, de casi todo”.

Como la vez que anotó su primer gol con ese chanfle que le caracterizó.

Nadie quería cobrar el tiro, eran puros chamacos, por ser el más viejo me dijeron ‘a ver Chómpiras, cóbralo tú”, rememora, “no quería, pero agarré el balón, tiré, me volteé para sonarme la nariz y solo escuché ‘¡Goool, Chómpiras, goool!’”.

Manuel López comenzó a adquirir fama por sus cobros a balón parado.

Cuando había una falta a unos metros del área la gente me pedía gritando ‘Pachuco, Pachuco’ y yo sentía muy bonito”.

El ‘Pachuco’ López pone al ‘Capi’ Luna como su mentor, además de haber sido quien lo trajo al León, fue quien le dijo qué hacer y cómo lograrlo.

Una trucha de chamaco para las canicas y el trompo, la elegancia de juego en los botines de Manuel López se refleja en su apodo.

En El Salto, un día para ir a cuidar vacas me bañé, me peiné y arriba un sombreo. Iba saliendo y un muchacho, al que yo le decía El Muñigo, me miró y gritó ¡Pachuquito! y desde ese entonces toda la gente iba diciendo ‘ahí va el Pachuco y ahí viene el Pachuco’”. 

De Brasil a Chivas

Muchas experiencias pasan por la mente del ‘Pachuco’. Sin preguntarle, pone en la plática aquella tarde en la que enfrentó a Brasil, previo al Mundial del 70. Don Manuel sacó uno de sus ‘chanfles’ y provocó que el portero carioca cayera mal y se lesionara.

“Entonces Gerson se fue caminando hasta medio campo, derechito hacia mí, al llegar conmigo me dio una patada en el estómago, yo creo que de coraje”. Una patada de campeón mundial.

El ‘Pachuco’ fue factor de experiencia en la Copa ganada en 1966 por un equipo esmeralda formado solo por mexicanos, mezcla de jóvenes y experimentados, aunque prevalecía lo primero.

Ya jugaba de contención, quitaba todo lo que llegaba a la media cancha, pero era un equipo de muchos chamacos a los que les decía ‘párate aquí, muévete allá, tócala…’”.

Esa vez contra Chivas fue una final épica teniendo al Estadio Azteca como marco, sin embargo, de ese juego a don Manuel le gana más la preocupación que el recuerdo del triunfo. “Dicen que en ese partido yo fracturé a Javier Barba, pero no les hagas caso, no fui yo”, aclara una y otra vez.

Aún sueña

Como futbolista de cepa y con ocho décadas de vida, al ‘Pachuco’ le mueve aún el gusanito, como él dice, de enseñarles a los jóvenes a tocar el balón, “no enseñar con un lápiz, eso no, quiero decirles cómo hacer y cómo tirar”.

Don Manuel en la actualidad. Cortesía.
Don Manuel en la actualidad. Cortesía.

Por si fuera poco, desea cobrarle un tiro de castigo a Rodolfo Cota, actual cancerbero de la Fiera.  “Le anoté un día a Carbajal, también le quiero anotar a Cota”, ríe al lado de su hijo Ricardo, quien ya tiene la idea para hacerle un partido de homenaje cuando se pueda y dónde se pueda.

Resumir en pocas palabras la historia de un jugador como el ‘Pachuco’ López puede resultar complicado. Y si lo hiciéramos con tiro a balón parado, se elegiría el de esa noche donde Manuel López tomó el balón, se hizo unos metros atrás, miró la portería defendida por la leyenda Amado Carrizo, cobró y batió la meta del River Plate en un recién inaugurado el Estadio León.

Ese gol fue catalogado de extraordinario, como extraordinario fue en la cancha el “Rey del Chanfle”.

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