¿Quién era ‘Filiful’? El futbolista más feo de México y papá de una joya de los Tigres

Por: Néstor Galindo

El famoso Filiberto Fulgencio dejó huella en el futbol mexicano

Filiberto Fulgencio.

Filiberto Fulgencio.

Regó clase en los campos de la Primera División mexicana, pero nunca fue portada de periódicos o revistas. Y no es que no tuviera calidad, desequilibrio o alegría por el futbol.

La verdad es que Filiberto Fulgencio tenía muchas virtudes, pero la belleza no era una de ellas.

filiberto fulgencio

Enrique “El Perro” Bermúdez lo apodó “Filiful” y ese mote lo acompañó toda su carrera e incluso lo heredó a su hijo Raymundo Fulgencio, hoy conocido como “Rayful” y considerado una promesa de los Tigres de la Autónoma de Nuevo León.

La leyenda de “Filiful”

Filiberto Fulgencio Cortés nació el 22 de diciembre de 1972 en Minatitlán, Veracruz. Se formó las fuerzas básicas de los Tiburones y debutó en Primera en 1995, enfrentándose a los Tecos de Víctor Manuel Vucetich.

Rapidito, luchón y con gusto por el regate, jugaba de mediocampista por izquierda. Tampoco es que fuera un virtuoso con el balón, pero siempre le echaba ganas.

El personaje de Filiful se construyó con esa pinta de jugador de barrio. Con sus singulares nombres, su evidente desinterés por lucir guapo en las fotos y por una trayectoria que lo llevaba de un equipo pintoresco a otro.

Así pasó por el Celaya sin Butragueño, el Cruz Azul Hidalgo que jugaba a unos metros de la planta cementera, el Necaxa post Aguinaga, el Puebla y el Querétaro, éste último metido en nexos con el narco.

“Es más feo que un carro por abajo”, lanzó alguna vez el comentarista Arturo “El Rudo” Rivera en una transmisión del Celaya y nadie lo desmintió.

Las anécdotas de Filiberto Fulgencio

Eso sí, Filiberto Fulgencio pocas veces perdía la sonrisa. Era una especie de Ronaldinho de las canchas mexicanas, aunque también tenía su carácter.

En el año 2000, por ejemplo, fue acusado de agredir a policías municipales tras ser expulsado en el Estadio 3 de Marzo de Zapopan.

Ya en el 2004, su último año en el futbol profesional, armó una revuelta junto a sus compañeros de los Trotamundos de Salamanca, que reclamaban infinidad de sueldos caídos.

Ahí terminó su carrera, con 86 juegos en Primera División. Se dedicó a jugar en los barrios veracruzanos y llegó a ser director de la Comisión del Deporte de Cosoleacaque y hasta directivo de una liga de beisbol semiprofesional, aunque su equipo fue eliminado cuando supuestamente “Filiful” golpeó a un ampayer.

Raymundo Fulgencio, el heredero

Ya retirado del  deporte profesional, el nombre de Filiberto Fulgencio volvió al escenario nacional hace unos años.

Raymundo Fulgencio, uno de los hijos de Filiberto, eligió el futbol y como su papá, surgió de las fuerzas básicas del Veracruz, donde jugó hasta 2019, cuando los Tiburones fueron desafiliados.

Su calidad le permitió quedarse en Primera, con los Tigres, y aunque ha batallado para ser titular, es considerado un jugador diferente, encarador y de disparo potente.

Tiene virtudes para ser un crack y, hay que decirlo, es menos feo que su papá.

Raymundo Fulgencio.
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