Los Cachirules de la Selección: El escándalo que nos dejó sin Mundial

Por: Gabriel Márquez

Así descubrieron la mayor trampa en la historia del futbol mexicano.

Los cachirules marcaron la historia del futbol mexicano.

Los cachirules marcaron la historia del futbol mexicano.

Desde aquel 17 de octubre de 1943 que se jugó el primer partido de futbol de la era profesional en México, varias historias han cimbrado el balompié azteca, desde escándalos dentro de las instituciones, hasta el involucramiento de los aficionados en situaciones lamentables.

Sin embargo, el mayor escándalo deportivo que jamás haya vivido el futbol mexicano se dio en 1988, cuando el periodista deportivo Antonio Moreno descubrió varias alineaciones indebidas en la Selección Mexicana Sub-20, en plena clasificatoria a la Copa Mundial de Fútbol Juvenil de 1989, con jugadores que rebasaban el límite de edad. 

Una problemática que llegó hasta los extremos, pues FIFA castigó y muy duro al balompié azteca con la prohibición de la Selección Mexicana de disputar torneos internacionales, incluido el Mundial mayor de Italia 1990. 

¿Por qué "cachirules"?

Siempre que entra a colación el tema “cachirul”, es inevitable que la pregunta sobre su significado no asalte al aficionado. 

El origen de este término bien podría ser catalogado como una palabra coloquial en el habla mexicano, pues se comenzó a usar para nombrar a objetos de mala calidad o de dudosa procedencia. 

Es así como llega al futbol llanero, donde se empieza a catalogar como “cachirul” a aquel jugador que no estaba registrado en la plantilla, pero jugaba con un equipo determinado para evitar perder en la mesa por falta de jugadores. El engaño al árbitro era simple: alinear a un futbolista empleando el registro de otro.

El proceso truculento

Antes de disputar la clasificación a la Copa Mundial Juvenil de 1989, la Selección Mexicana disputó el Preolímpico de la CONCACAF entre diciembre de 1987 y febrero de 1988, clasificando sin problemas al ganar sus tres partidos ante rivales como Guatemala y Guyana. México sería el representante de la zona en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988.  

Sin embargo, la participación de México en la disciplina futbolística se vino abajo el mismo año que se llevó a cabo la justa olímpica. 

El equipo mexicano que alineó indebidamente.

Guatemala albergó la doceava edición del Torneo Juvenil de la CONCACAF en abril de 1988, de cara al Mundial Juvenil que se disputó en Arabía Saudita un año después, en 1989. 

El torneo clasificatorio premiaba a los dos mejores lugares del torneo con la clasificación al citado Mundial y por lo sucedido en meses antes, México era pleno candidato para quedar entre esos dos primeros puestos. 

Caminando al Mundial

La Selección Mexicana hizo valer su papel de favorito y en Mazatenango, la sede del país guatemalteco que albergó este certamen, clasificó a la Fase Final “caminando”.

Terminaron primeros del Grupo 2 con paso perfecto, ganando los cuatro encuentros disputados con 15 goles a favor y sólo uno en contra, con goleadas como el 4-1 ante Bermudas y el 7-0 frente al combinado representante de Antillas Neerlandesas.

Es así como, en la Fase Final, clasifican como subcampeones con dos victorias ante Cuba y Estados Unidos, y la única derrota en el torneo ante Costa Rica, quien terminó campeón del certamen que culminó el 24 de abril; sin embargo, el formato de competencia les permitió a los mexicanos ganarse el premio de ir a Arabia Saudita para disputar el Mundial Juvenil el siguiente año. 

El escándalo deportivo

Durante la realización de la copa clasificatoria, Antonio Moreno, periodista deportivo que en aquel momento fungía como analista en la cadena Imevisión (ahora TV Azteca) y autor de una columna en el diario Ovaciones, reveló junto a su colega, Alfredo Ruíz, una clara discrepancia de edades entre la lista que presentó la Federación Mexicana de Futbol ante la CONCACAF y la que publicó el mismo organismo mexicano en un anuario que fue entregado a los medios de comunicación.

Uno de los anuarios que difundía la FMF a medios de comunicación.

La publicación de esta investigación se dio el 12 de abril de 1988 cuando México goleó a Bermudas en Guatemala, en una nota que no fue firmada. Días después, el 20 de abril, cuando México ganó 2-1 a Cuba en la Fase Final, Antonio Moreno publicó en su columna una frase que se toma como clara referencia sobre el tema. 

“Es un peligro tratar de ganar ventaja sobre los rivales al incluir jugadores mayores a la edad permitida”. 

Rafael del Castillo Ruíz, que en aquel momento fungía como presidente de la FMF, simplemente minimizó las acusaciones. 

“Ya vi tu nota, no te voy a contestar nada de lo que me preguntes y si tienes pruebas, publicalas”, contó años después Antonio Moreno sobre el doctor Rafael del Castillo en una entrevista con Javier Alarcón.

La advertencia que no importó

Tiempo antes de que arrancara el Torneo Juvenil, la FIFA publicó un comunicado a inicios de año con una clara advertencia de no engañar al máximo organismo del Fútbol Mundial respecto a las edades de los jugadores a participar en torneos juveniles, pues era una práctica muy común en todo el Mundo y el límite sólo era de 20 años. 

Aquel comunicado venía plasmado en el anuario de la FIFA que era entregado a los periodistas y comunicadores de todo el mundo.

Esto no importó a los directivos de la FMF que, aún así, permitieron la alteración de edades de los jugadores Aurelio Rivera, José Luis Mata, Gerardo Jiménez y José de la Fuente, quienes rebasaban hasta los siete años del límite permitido. 

“Lo peor es que en el anuario venía la (edad) real. Y yo decía: ‘cómo en el anuario están balconeándose que los jugadores que la Selección mandó, cualquiera que ve el anuario se va dar cuenta que tiene más edad. O el anuario está mal, o estamos haciendo trampa’”, contó Moreno en la citada entrevista con Javier Alarcón. 

Una sanción que se trató de minimizar

La investigación de la Procuraduría General de la República (FGR) confirmó la falsificación de actas de nacimiento bajó el auspicio de Rafael Castillo Ruíz, quien siempre trató de no tocar el tema.

A pesar de todo, la sanción de la CONCACAF, publicada el 23 de junio de 1988, ya estaba hecha para las Selecciones Mexicanas Juveniles, y aunque se trató usar la influencia de Guillermo Cañedo en la FIFA debido a que era asesor del entonces presidente Jao Havelange, no se pudo anular, ni siquiera minimizar el castigo, agudizando aún más las cosas. 

La influencia de Guillermo Cañedo en la FIFA, no fue suficiente.

Al final, el 30 de junio de 1988 la FIFA no sólo respaldó las sanciones hechas por la CONCACAF, sino que además extendió la suspensión de dos años a todas las categorías de la Selección Mexicana en competencias que organiza dicho organismo.

Lo que dejó el escándalo

Debido a la sanción impulsada por las reclamaciones de justicia por parte de las Federaciones de Estados Unidos y Guatemala, México se quedó fuera de los Juegos Olímpicos de 1988 en Seúl, cediendo su lugar a Estados Unidos. 

La ausencia que más dolió fue en el Mundial de Italia 1990, pues tras haber presenciado en 1986 el Mundial en nuestro país, la generación prometía bastante al contar con un Hugo Sánchez en el mejor momento de su carrera, así como los arqueros Jorge Campos y Adrián Chávez, entre otras figuras.

México perdió la oportunidad de trascender con una generación promisoria.

Los cambios también fueron administrativos, pues al menos 10 directivos de todas las categorías en el Fútbol Mexicano, dejaron su cargo después del escándalo que cimbró al futbol a nivel mundial.

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