Cuando desaparecer en EU no importa si eres negra, latina o indígena

El caso de Enrique Gónzalez, el padre que busca a su hija desaparecida en Estados Unidos, no parará hasta encontrarla, muchas desapariciones se suman a la estadística, pero pareciera que no importan si son negras, latinas o indígenas. 

Por: The New York Times

González no parará hasta encontrar a su hija desaparecida en Estados Unidos. Foto: The New York Times.

González no parará hasta encontrar a su hija desaparecida en Estados Unidos. Foto: The New York Times.

NORTH MIAMI, Florida — Enrique Gonzalez se ha convertido en una visión familiar afuera del supermercado Publix en North Miami, donde pasa todas las noches repartiendo un montón de volantes con la fotografía de su hija desaparecida de 13 años.

Gonzalez entra en acción cuando ve a alguien joven, o un padre que podría sentir empatía, en la remota posibilidad de que algún extraño haya visto a su hija Victoria.

La estudiante de octavo grado ha estado desaparecida desde el 17 de septiembre. “Estoy rezando por ti, hombre”, le dijo un comprador, mientras miraba bien el cartel.

La reciente fascinación del país con cada detalle del caso de Gabrielle Petito, quien desapareció y luego fue encontrada muerta en Wyoming, ha planteado nuevas preguntas sobre las decenas de miles de mujeres y niñas, muchas de ellas negras, latinas o indígenas, que cada año se reportan desaparecidas y pasan desapercibidas.

Algunas se presumen muertas o víctimas de la trata de blancas. Muchas son fugitivas habituales, que a menudo no son una prioridad para la policía. Y la mayoría de ellas comparten un rasgo no deseado: a diferencia de Petito, quien relató con cuidado un viaje por carretera con su novio en internet, pocas personas han oído hablar de ellas, lo que genera preguntas incómodas sobre cuáles casos se publicitan e investigan y cuáles se ignoran en gran medida.

Sin la cobertura de los medios y la movilización policial que suele seguirle, a menudo son las familias las que deben buscar a sus seres queridos.

Más de un tercio de las mujeres y niñas reportadas como desaparecidas el año pasado en los Estados Unidos eran negras, y la falta de atención a sus casos ha llevado a algunas personas a crear organizaciones y sitios web dedicados a compartir carteles de cada mujer de color desaparecida, una por una, hasta que sean encontradas.

Una foto sin fecha proporcionada por Enrique González de su hija Victoria González, de 13 años, quien fue vista por última vez en la escuela en Miramar, Florida, el 19 de septiembre. 17, 2021. (Enrique González vía The New York Times)

La policía dice que se toma en serio todas las denuncias de personas desaparecidas, pero que un gran número de casos involucran a niñas o mujeres que han desaparecido de manera deliberada y no quieren ser encontradas.

También dicen que a menudo trabajan meses en un caso de maneras que son imperceptibles para las familias. Pero muchas familias lo que más buscan es visibilidad.

Las emisoras de noticias dan a conocer lo que es más importante en términos de audiencia. ¿Qué obtiene los mejores niveles de audiencia?”, dijo González.

La hija de González, una latina birracial, fue vista por última vez en la escuela hace dos semanas. Su familia se enteró de que se había estado comunicando con extraños en aplicaciones de citas para adultos con el nombre de “Hennessy”.

Su familia ha recibido mensajes difíciles de rastrear en Instagram que dicen que fue obligada a prostituirse en Miami Beach.

Un guardia de seguridad cree haberla visto en un edificio de apartamentos vacío en North Miami, a unos 20 kilómetros de su casa en Miramar, por lo que González ha centrado su búsqueda allí.

No puedo dormir porque me pregunto: ‘¿Alguien la lastimó?’”, dijo.

Como muchos adolescentes desaparecidos, Victoria ya se había ido de su casa pero nunca por más de un día, dijo su padre.

Tania Rues, portavoz del Departamento de Policía de Miramar, dijo que los detectives han peinado varios vecindarios en busca de la adolescente.

Estamos tratando de regresarla a su casa”, dijo Rues. “Nos tomamos muy en serio cualquier caso de persona desaparecida. Es más difícil cuando los que se pierden no quieren que los encuentren”.

Callahan Walsh, un defensor de los niños en El Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados, dijo que las niñas a menudo son persuadidas en línea y alentadas a salir de casa, lo que permite que la policía las descarte como fugitivas.

Walsh dijo que el centro recibe alrededor de 500 llamadas por personas desaparecidas a la semana. Aunque los niños negros conforman el 14 por ciento de los niños del país, representan el 31 por ciento de los informes de niños desaparecidos del centro, dijo.

Puede haber prejuicios conscientes e inconscientes entre las fuerzas policiales en casos que involucran a personas negras que resultan en una menor atención, dijo Walsh.

El año pasado, más de 70.000 niñas negras menores de 18 años fueron reportadas como desaparecidas, según el Centro Nacional de Información Criminal.

Las estadísticas que involucran a hispanos desaparecidos son más difíciles de obtener, porque están clasificados como “blancos” en los datos federales.

En realidad, encontramos a una porción de esos niños”, dijo Erika M. Rivers, quien creó el sitio web de personas desaparecidas de Our Black Girls hace tres años. “Incluso si las encontramos, sigue siendo un número astronómico”.

En general, cerca del 88 por ciento de las personas de todas las razas que se reportaron como desaparecidas el año pasado fueron encontradas más adelante, regresaron a sus casas o se determinó que el informe no era válido, según el Centro Nacional de Información Criminal.

Natalie Wilson, cofundadora de Black & Missing Foundation, dijo que el hecho de que su organización exista habla de la magnitud del problema. Las niñas negras a menudo se clasifican como fugitivas y es posible que no sean consideradas para activar las Alertas Amber, a pesar del riesgo de tráfico que enfrentan esos niños, dijo.

Y para quienes tienen más de 18 años, cuando las familias intentan presentar una denuncia policial, se les dice: ‘Tu ser querido es un adulto, puede entrar y salir cuando les plazca y no tienen que decirte adónde van’”, explicó. “Solo estamos tratando de alcanzar condiciones equitativas”.

Casos de desaparición de mujeres no paran en Estados Unidos

Una foto sin fecha proporcionada por Rita Turner de Desheena Kyle, quien fue vista por última vez en Knoxville, Tennessee, en junio. (Rita Turner vía The New York Times)

Desheena Kyle tenía 26 años cuando desapareció en Knoxville, Tennessee, en junio. Su tía, Rita Turner, dijo que ver la cobertura ininterrumpida de la desaparición de Petito, que incluyó varios reportajes en The New York Times, fue doloroso, en particular cuando también hubo una búsqueda masiva de un niño blanco desaparecido en Tennessee que desapareció más o menos al mismo tiempo que su sobrina.

“Me dio náuseas saber que no se estaba haciendo lo mismo por Desheena”, dijo.

El Departamento de Policía de Knoxville dijo que, debido al tiempo que había transcurrido sin tener información sobre Kyle, su caso estaba siendo tratado como un posible homicidio.

Según la policía, los investigadores pasaron cientos de horas buscando, entrevistando a testigos y siguiendo pistas.

El exnovio de Kyle es una “persona de interés” en el caso y está encarcelado por cargos no relacionados, dijo la policía.

Turner había decidido unirse a los voluntarios, quienes iban a buscar por sus propios medios a su sobrina el miércoles por la noche, pero poco después se encontró el cuerpo de la joven.

Durante décadas los casos de mujeres desaparecidas, y las preguntas sobre si la policía realizó investigaciones exhaustivas, han afectado a las comunidades indígenas en Estados Unidos.

Annita Lucchesi es la fundadora del Sovereign Bodies Institute, que mantiene una base de datos de unas 5000 mujeres nativas desaparecidas.

Es racismo, misoginia y colonialismo”, dijo Lucchesi al resumir el problema en tres palabras.

En años más recientes, las agencias federales y estatales en todo el país y en Montana redoblaron sus fuerzas de trabajo y recursos para hacer cumplir la ley, incluido un nuevo esfuerzo del Departamento de Justicia para coordinar las respuestas federales y locales a las desapariciones y asesinatos en los territorios indígenas.

En Puerto Rico, donde los activistas han registrado a 32 mujeres y niñas que permanecen desaparecidas desde 2020, el comité de seguridad pública de la Cámara de Representantes de la isla inició una investigación, pero con pocos resultados.

La policía admitió en audiencia pública que no tenían un registro completo y depurado de las mujeres desaparecidas, quiénes habían sido encontradas o no, dijo Debora Upegui-Hernández, analista del Observatorio de Equidad de Género de Puerto Rico. “En pocas palabras, todavía no existe una política sobre cómo se manejan los casos de mujeres desaparecidas”.

Después de que Alma Elsie Ayala Ayala, de 69 años, desapareciera de Santurce, en San Juan, en enero de 2020, la unidad de delitos mayores de la policía esperó un año y medio antes de redoblar sus esfuerzos en el caso, dijo su familia. Karina Ojeda Erazo, sargento de la Policía de Puerto Rico dijo que no sabía el motivo de la demora, excepto que el comisionado de policía quería asignar más recursos a la compleja investigación.

Muchas veces, los amigos y la familia se encargan de la búsqueda. En uno de los casos más recientes, recurrieron a las redes sociales para pedir información sobre Lauren Cho, una mujer estadounidense de origen asiático que desapareció en junio, cerca del Parque Nacional Joshua Tree en California.

Miembros de la comunidad se ofrecieron por su cuenta como voluntarios en Facebook para unirse a la búsqueda. Las autoridades dicen que las familias de las personas desaparecidas se sienten frustradas porque no están al tanto de todo el esfuerzo que se hace para encontrar a las personas desaparecidas.

La mayoría no son el tipo de casos en los que hay que encontrar al responsable o en los que se corre un grave peligro, dijo Carl Jeannot, sargento de la unidad de personas desaparecidas del Departamento de Policía de Miami-Dade. “Por lo general, es alguien que se sale de sus patrones normales, y su familia los extraña y quisiera ayuda para localizarlos”.

Una de sus detectives, Suzanne Gowdie, dijo que los agentes de policía están muy preocupados por los casos de mujeres desaparecidas.

“Eso me mantiene despierta por las noches. Siempre me pregunto cuál debería ser el próximo paso”, dijo. “La verdad es que las estamos buscando”.

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