En Guanajuato 3.1 millones de personas tienen un ingreso pobre

Félix y Eusebio narran cómo le hacen para sobrevivir, junto con ellos, el porcentaje de población  por debajo de la línea de pobreza pasó de 49.3 a 51.1% en la entidad. 

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Por: Silvia Millán

Félix Zambrano Amézquita.

Félix Zambrano Amézquita.

León, Guanajuato. Después de un accidente en el que tuvo quemaduras de tercer grado, Félix Zambrano Amézquita pasó de ganar 2 mil pesos semanales, a juntar apenas 500 pesos por semana.  

Como él, en Guanajuato 3.1 millones de personas tienen un ingreso inferior a la línea de pobreza por ingresos. 

Para el cierre del 2020 esta cifra representó un aumento de 175 mil personas en comparación con 2018 cuando se registraron 2.9 millones de personas en esta condición.

Esto de acuerdo con la medición de la pobreza realizada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

El documento del bienestar económico detalla que el porcentaje de la población con esta carencia pasó de 49.3 a 51.1% en la entidad.

Hace dos años Félix Zambrano Amézquita sufrió quemaduras de tercer grado en sus piernas, manos y parte de su espalda.

El accidente fue en el taller de calzado en el que trabajaba, la gravedad de las quemaduras derivó en la amputación de su pierna izquierda, desde entonces se mueve en una silla de ruedas.

El hombre de 61 años trabaja como pegador, en ese entonces su atención fue a través de Seguro Popular. A pesar de la ayuda económica que recibió de su patrón, todo se fue en atención médica, detalló.

Después del accidente ya no pudo trabajar, desde entonces se ha dedicado a hacer pequeños trabajos en algunos sitios que emplean de forma temporal, haciendo mandados, con la ayuda que le dan logra reunir 500 pesos, en sus años de obrero antes del accidente llegaba a ganar hasta 2 mil pesos semanales.

La esposa de Félix se dedica a hacer aseo en una casa, por cada día que va recibe 150 pesos. Fuera de estos ingresos no recibe pensión ni ayuda económica de ningún tipo. A esto se suma que sus dos hijos se quedaron sin trabajo por la pandemia, han estado de manera intermitente de forma eventual.

Félix destacó que puede hacer mandados, le interesa trabajar para ganar algo de dinero para sus gastos y  medicamentos que por el accidente ahora debe usar insulina.

Tenemos que buscarle para ganar algo, no quedarnos detenidos debemos buscarle. Quiero que me den trabajo, puedo estar sentado y usar las manos”, dijo.

Se queda endeudado 

La llegada de la pandemia dejó sin empleo a Eusebio Aranda González desde hace un año.

El hombre de 70 años trabajaba como vigilante en una fábrica de calzado, al buscar empleo por su edad, le dicen que no lo contratan, su réplica es “va a trabajar la edad o yo”, cuestionó.

Eusebio detalló que antes de perder el empleo se endeudó para hacer arreglos en su casa, por lo que tiene una deuda mayor a 30 mil pesos.

En este tiempo además de su pensión, gana 60 pesos cada tercer día al recolectar botellas de plástico.

La esposa de Eusebio no trabaja, sus hijos le ayudan con lo básico para comer, pero su preocupación son las deudas.

Nunca pensé que me iba a quedar sin trabajo, por eso me endeudé. Pensé, tengo trabajo, tengo salud, pensamos que somos de verdad indispensables”, reconoció.

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