¡Qué lindo es que en nuestro Guanajuato hacemos las vendimias en nuestros viñedos!
La historia del vino en Guanajuato inicia desde la conquista española, con las primeras vides que trajeron los españoles y que sembraron en donde se establecieron… uno de esos lugares, fue el Bajío. En 1548, un edicto real de Carlos V, el famoso rey Habsburgo “en cuyo reino no se ponía el sol,” decía que por cada 100 indios, habría que plantar 1000 vides. Esta industria floreció y más aún cuando Guanajuato quedó integrado al “Camino Real de Tierra adentro” la ruta comercial más extensa de su época con 2,580 kilómetros. Misioneros franciscanos, jesuitas y dominicos jugaron un papel fundamental en la expansión de la viticultura, estableciendo viñedos alrededor de sus misiones y enseñando a los indígenas las técnicas de cultivo y elaboración del vino. Al ser tan buena la producción de vides en la Nueva España, y haber cierto celo de los españoles, surge otro edicto real de Felipe II, en 1793, que prohíbe plantar nuevos viñedos excepto cuando implique la producción de vino para eucaristía y otras excepciones… siendo ésta, otra de las causas de la guerra de Independencia. Don Miguel Hidalgo trató de iniciar y enseñar la viticultura en Dolores, pero en la lucha de la Independencia, sus viñedos fueron quemados (México desconocido, Rodrigo Osegueda).
Durante la época de Porfirio Díaz, se plantaron un millón de vides en la Hacienda de San Roque, Guanajuato. En 1910 surge la primera bodega en San Luis de La Paz. Después, en 1960 nace en Guanajuato el primer vino fortificado autorizado por la Iglesia cato´lica mexicana para la consagración. En 1990, el catalán Juan Manchón Arcas, empieza a sembrar vides de variedades francesas en tierras de Ignacio Vega, creando “Cuna de Tierra” en Dolores, Hidalgo. En 2016, bajo su apoyo e influencia, ya existían 256 hectáreas plantadas, con 18 proyectos vitivinícolas. Y en el 2023, se cuentan con 450 hectáreas y 45 proyectos, 75% de los cuales, son productivos. (Ruta del vino).
El terroir o terruño (conjunto único de factores naturales y humanos) de San Miguel de Allende, caracterizado por sus suelos volcánicos, su altitud y su clima templado, ofrece condiciones ideales para el cultivo de la vid. Variedades internacionales como Cabernet Sauvignon, Merlot y Chardonnay, así como uvas autóctonas y el Chenin Blanc, encuentran en esta región un hogar donde expresar su máximo potencial. Gracias a esto, Guanajuato se ha consolidado como el cuarto productor de vino en México y ha creado la “Ruta del Vino del Valle de la Independencia”.
La verdad, da gusto viajar por nuestro estado, y más en esta época de lluvias, e ir viendo los paisajes verdes y con muchos viñedos. Hay gran variedad de bodegas de diferentes e interesantes construcciones, donde puedes vivir la experiencia de una buena cata de vinos. Justo de agosto a octubre, además, puedes participar en las diferentes vendimias, es decir, la recolección y cosecha de la uva. Normalmente hay música, buena comida, mejor bebida y ¡hasta puedes participar en la pisa del fruto, como en los tiempos antiguos!. ¡Hay que animarse y, para estas fiestas patrias, ir a recorrer y participar en nuestras vendimias!