Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el jueves que firmaría una orden de emergencia para que el secretario de Seguridad Nacional pague de inmediato a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), mientras el Congreso pasa apuros para alcanzar un acuerdo que ponga fin al estancamiento presupuestario que ha atascado aeropuertos de EU y ha dejado a los trabajadores sin pago.
Trump anunció su decisión en una publicación en redes sociales, diciendo que quería detener rápidamente el “caos en los aeropuertos“.
“No es algo fácil de hacer, pero lo voy a hacer”, aseveró el mandatario.
Con la presión en aumento, la Casa Blanca había planteado la medida extraordinaria de invocar una emergencia nacional para pagar a los trabajadores de la TSA mientras los senadores revisaban una “última y definitiva” oferta para poner fin al estancamiento en la financiación.
Se niegan los demócratas
Los demócratas se han negado a financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), mientras exigen cambios en las redadas migratorias del presidente. Durante un evento en la Casa Blanca, Trump advirtió que intervendría si el Congreso no actuaba.
El Senado quedó paralizado y los senadores, listos para irse de la ciudad para su propio receso de primavera, se preparaban para quedarse toda la noche para alcanzar un acuerdo.
“Ya basta”, manifestó el líder de la mayoría del Senado, John Thune, al anunciar que había entregado la oferta final a los demócratas.
Thune no reveló detalles del nuevo marco de trabajo, pero indicó que retomaba la oferta republicana del fin de semana, antes de que se rompieran las conversaciones con la Casa Blanca y los demócratas.
“Con suerte… habrá un cierre definitivo de esto muy pronto”, expresó Thune.
41 días de interrupciones en viajes
La falta de financiamiento al DHS, que lleva 41 días, ha provocado interrupciones en los viajes, falta de pagos e incluso advertencias de cierres de aeropuertos. Los trabajadores de la TSA se acercan a su segunda semana sin recibir su cheque de pago, y miles se niegan a presentarse a trabajar.
Varios aeropuertos de EU están registrando tasas de ausencias superiores al 40% entre los trabajadores de la TSA, y casi 500 de sus casi 50,000 agentes de seguridad ya han renunciado durante el cierre. A nivel nacional, el miércoles, más del 11% de los empleados de la TSA faltaron al trabajo, según el DHS. Eso equivale a más de 3,120 ausencias.
¿Guardia Nacional a los aeropuertos de EU?
Trump, que en gran medida ha dejado que el Congreso resuelva el tema, amenazó con enviar a la Guardia Nacional a los aeropuertos de EU, además del despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que ahora están revisando las identificaciones de los viajeros, un hecho que genera preocupación.
La Casa Blanca está considerando un abanico de opciones, como declarar una emergencia nacional para pagar a los trabajadores de la TSA, una medida que estaría cargada políticamente y casi con certeza enfrentaría impugnaciones en los tribunales.
“Necesitan terminar este cierre de inmediato o tendremos que tomar medidas drásticas”, dijo Trump el jueves durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca.
En el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston, Melissa Gates dijo que no alcanzaría su vuelo a Baton Rouge, Luisiana, después de esperar más de 2 horas y media y aún no llegar al control de seguridad. Señaló que no había otros vuelos disponibles hasta el viernes.
“Debería haber manejado, ¿no?”, comentó Gates. “Cinco horas habrían sido una broma al lado de esto”.
Una “última oferta” sobre la mesa
Los senadores se retiraron para discutir en privado la oferta más reciente, mientras un grupo central de más de 10 senadores, demócratas y republicanos, trabajaba para pulir los detalles.
“Creo que todos nos damos cuenta de que no iremos a ninguna parte hasta que esto se termine”, afirmó el senador demócrata Mark Warner.
Los demócratas sostienen que las propuestas del Partido Republicano no han ido lo suficientemente lejos para imponer límites a los agentes del ICE, de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y de otras agencias federales que participan en las redadas migratorias, en particular tras la muerte de dos estadounidenses que protestaban contra esas acciones en Minneapolis. Quieren que los agentes federales lleven identificación, se descubran el rostro y se abstengan de realizar redadas cerca de escuelas, iglesias u otros lugares sensibles.
Otras opciones en aeropuertos de EU
Los republicanos dijeron, tras una reunión privada durante el almuerzo, que había otras opciones además de invocar la emergencia nacional.
“El presidente bien podría decidir eso, pero no lo sé”, dijo la senadora republicana Susan Collins, presidenta de la Comisión de Asignaciones, quien señaló que hay fondos en otros lugares que pueden usarse legalmente para pagar a la TSA, así como a la Guardia Costera.
Durante el fin de semana, las conversaciones con la Casa Blanca, incluidas las sostenidas con el “zar de la frontera”, Tom Homan, parecían avanzar hacia un acuerdo, incluso sobre varios puntos que los demócratas venían exigiendo, como las identificaciones y límites a las redadas en lugares sensibles.
El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, de Nueva York, dijo que necesitaban ver cambios reales. “Hemos estado hablando de reformas al ICE desde el primer día”, señaló.
Casi con seguridad, para cualquier acuerdo habrá que ceder terreno, mientras legisladores de los flancos izquierdo y derecho se rebelan. Republicanos conservadores han descalificado las propias propuestas del propio Partido Republicano, exigiendo financiación total para las operaciones migratorias y mostrando escepticismo ante la promesa de los líderes de que abordarían el proyecto de ley de Trump sobre votación con prueba de ciudadanía en un paquete legislativo posterior.
Trump se mantiene al margen de la disputa
Trump no abordó directamente el estado de las negociaciones la noche del miércoles durante una cena anual de recaudación de fondos del comité de campaña de los republicanos de la Cámara de Representantes. El jueves, el presidente reactivó su campaña para que los senadores eliminen el obstruccionismo como forma de vencer la oposición a las políticas republicanas, algo que la mayoría de los senadores republicanos no quiere hacer.
El gran proyecto de ley de recortes de impuestos del Partido Republicano que Trump promulgó el año pasado canalizó miles de millones hacia el DHS, incluidos 75,000 millones de dólares para operaciones del ICE, garantizando que el dinero siga fluyendo para su agenda de inmigración y deportación incluso con el cierre de la financiación. El ICE y otros agentes migratorios siguen cobrando.
Los republicanos dicen que el gobierno de Trump ya ha dado pasos para atender las exigencias demócratas, en particular después de juramentar al senador de Oklahoma, Markwayne Mullin, como nuevo secretario de Seguridad Nacional para reemplazar a Kristi Noem.
Crecen filas en aeropuertos de EU
“Esta es una situación desesperada”, declaró la administradora interina de la TSA, Ha Nguyen McNeill, en una audiencia de la Cámara de Representantes el miércoles.
Describió las múltiples dificultades que enfrentan los trabajadores de la TSA sin sueldo —facturas acumuladas y avisos de desalojo, incluso donaciones de sangre para llegar a fin de mes— y advirtió sobre posibles cierres de aeropuertos si más empleados se niegan a ir a trabajar.
“En este punto, tenemos que considerar todas las opciones sobre la mesa”, afirmó.
McNeill también dijo que los agentes de la TSA que trabajan en los aeropuertos del país han experimentado un aumento de más del 500% en la frecuencia de agresiones desde que comenzó el cierre.
“Esto es inaceptable”, sostuvo McNeill.
RAA