León, Gto.- A través de un recorrido musical por el legado de Chavela Vargas y José Alfredo Jiménez, “Chavela y sus mujeres” reunió a más de 6 mil 500 personas en la Calzada de las Artes del Forum Cultural Guanajuato, en una noche de música, memoria y homenaje, celebrada en el marco del 20 aniversario del recinto y del centenario del nacimiento del compositor guanajuatense.

Ofelia Medina, caracterizada como Chavela Vargas, abrió el concierto con un recuerdo de la estrecha amistad que mantuvo con José Alfredo Jiménez, así como de las noches de cantina y serenata que compartieron. Recordando el legado musical del compositor, cuyas canciones, décadas después, continúan vigentes en México y el mundo.
Sobre el repertorio del intérprete, expresó:
“Esas canciones de amor y de pura pasión. Es que así sentimos las mexicanas y los mexicanos, muy apasionados. Sí, porque yo soy mexicana, aunque haya nacido, pues, un poco más al sur. Es que los mexicanos nacemos donde nos da nuestra rechingada gana”.
Con un tono festivo y desenfadado, Medina aseguró que había vuelto a Guanajuato para celebrar a su querido amigo, a quien dedicó la noche y el espectáculo. También invitó al público a disfrutar de las artistas participantes:
“Prepárense que ya llegan esas diosas llenas de belleza, de hechiceras, chamanas, como yo. Todas diferentes, pero igual de chingonas. Y ahora yo me voy a esconder, porque si me ven se van a dar a la brava, ¿verdad?”

El concierto continuó con Regina Orozco, acompañada por el Mariachi Gama 1000, con quien interpretó “Cielo rojo”, “Virgen de medianoche”, “Luz de luna” y “Piensa en mí”, esta última junto a Ximena Sariñana.
Antes de interpretar “Paloma negra”, Orozco mantuvo el tono irreverente de la velada y bromeó con el público:
“Muchos compositores han hecho canciones a las palomas. No sé cuál es la relación que tengan las palomas con las mujeres traicioneras y medio puteas. Aquí dicen que León es gente muy decente, por eso yo hablo así. Supongo que no hay homosexuales aquí. Porque yo he sido reina gay 16 veces. Ya me dicen reina gay vitalicia. ¿Verdad, Chavelita?”

Más adelante, Ximena Sariñana destacó el significado de compartir el escenario con las intérpretes y rendir homenaje tanto a Chavela Vargas como a José Alfredo Jiménez:
“Buenas noches, León. Es un privilegio enorme para mí estar aquí, celebrando con estas increíbles mujeres que admiro, que respeto, que quiero, celebrando el grandísimo repertorio de José Alfredo Jiménez, celebrando a la increíble Chavela Vargas y cantando estas canciones que de verdad son canciones hermosas y para eso estamos aquí, para disfrutar, para cantar canciones increíbles que nos sabemos todos y conectar con la música, es un privilegio”.
Sariñana interpretó “Tú me acostumbraste” junto al Mariachi Gama 1000, además de “Gracias a la vida” y “Aquel amor”, acompañada por Los Macorinos.
Ofelia Medina regresó al escenario junto a Los Macorinos para interpretar “Que te vaya bonito” y posteriormente rendir homenaje a José Alfredo Jiménez, a quien recordó como un querido guanajuatense:
“¿Cómo ves, José Alfredo? ¡Qué homenaje te está haciendo tu público! A ver, un chingón aplauso y un grito hasta el cielo. ¡Ay! Aquí se te sigue amando. Querido guanajuatense, hace 100 años naciste aquí cerquita, en Dolores Hidalgo. Bueno, todavía faltan otras diosas por aparecer. El espectáculo tiene que continuar”.

Por su parte, Ely Guerra interpretó “Las simples cosas”, “La sandunga”, “El preso número nueve” y “Llegando a ti”, acompañada por Eugenia León y el Mariachi Gama 1000. “Gracias por recibirnos. León, desde hace 10 años no te veía en esta misma plaza hermosa. Estas canciones lo que hacen es recordarnos quiénes somos”, expresó Guerra antes de continuar con “Flor de azalea”.
Eugenia León presentó “Anoche te soñé”, una canción de su propia autoría con la que se estrenó como cantautora y que, explicó, le habría gustado interpretar junto a Chavela Vargas:
“Me estoy estrenando como cantautora. Espero que les agrade. Es una canción que me hubiera gustado mucho cantar con Chavela. Es un honor interpretar este tema para ustedes”.
León también interpretó “La bruja” y “Vámonos”, además de compartir con Ximena Sariñana el escenario para cantar a dueto “El último trago”.

En uno de los momentos centrales de la noche, las cinco intérpretes se reunieron en el escenario para ofrecer un popurrí dedicado a Chavela Vargas, con temas como “No soy de aquí”, “Se me olvidó otra vez”, “No volveré”, “No me amenaces”, “Fallaste corazón”, “Échame a mí la culpa”, “La chancla”, “Macorina” y “Si nos dejan”.
Las golondrinas marcaron otro de los momentos emotivos de la velada, antes de dar paso a “Un mundo raro” y “Camino de Guanajuato”. Con este último tema, el público se puso de pie y acompañó a las intérpretes en el canto del emblemático tema de José Alfredo Jiménez.

Enaltecen a Chavela Vargas
En entrevista con AM, Regina Orozco explicó que “Chavela y sus mujeres” no busca imitar a Chavela Vargas, sino reinterpretar, desde la esencia de cada artista, las canciones que la intérprete hizo famosas.
“Nosotros no la imitamos. Quien hace la personificación es Ofelia Medina y lo hace increíble. Y nosotros cantamos canciones que ella cantó, incluido José Alfredo, por eso vinimos, y ella y él lo hacemos con nuestra esencia, con nuestra manera de ser cada quien. Porque si no, yo cantaría así: ‘La Llorona, Llorona’. Ella más que cantante era una gran intérprete”.
La artista explicó que Chavela y sus mujeres es un espectáculo con alrededor de 15 años de trayectoria y que su elenco ha cambiado con el tiempo. Eugenia León ha permanecido como una de sus figuras constantes, mientras que Chavela Vargas ha sido interpretada anteriormente por actrices como Vanessa Bauche e Itatí Cantoral. Entre las cantantes que han participado se encuentran Aída Cuevas, Tania Libertad, Natalia Lafourcade, María León, Paty Cantú y Vivir Quintana.

Por su parte, Ely Guerra destacó la importancia de Chavela Vargas como una figura representativa de la identidad mexicana y cuyo legado demuestra que “la voz perdura”.
“Yo creo que Chavela es una mujer que no solo nos ha dado identidad, sino que nos ha prometido algo: que la voz perdura, que la voz tiene una forma de agradarnos para continuar, para entender que la vida no es fácil, pero que es importante el gozo, la celebración”.
Guerra también habló de su experiencia en el proyecto, en el que ha participado durante siete años y que en 2026 representa su última temporada. Consideró que este periodo le ha permitido madurar como intérprete y llegar a León con “la mejor versión” de sí misma.
Más que esperar una reacción específica del público, la cantante señaló que su objetivo es entregarse por completo sobre el escenario, para que los asistentes reciban el talento mexicano desde un lugar de orgullo, seguridad y positividad. Para Guerra, la música también posee un poder sanador y puede convertirse en una forma de medicina emocional.
“Creo que la música es parte de la medicina natural a la que uno puede acceder. Creo que la música cura. Si alguien está herido por cualquier circunstancia, este es el hospital. Los invitamos a que vengan y que pueda trascender. Uno se sube a la tarima para entregarse por completo. No esperamos del público nada, venimos a darles todo”.

Asimismo, Eugenia León destacó la importancia de celebrar los 20 años del Forum Cultural de León con un espectáculo dedicado al legado de Chavela Vargas.
Para la intérprete, las “mujeres” de Chavela son principalmente aquellas que ella inspiró con su manera de cantar y de enfrentar la vida. Destacó su voz rota y su particular forma de interpretar temas universales como la soledad, el desamor, el dolor existencial, la muerte y el paso del tiempo. Comparó incluso la austeridad de su estilo con la obra de Juan Rulfo.
“Ella no podía ostentar, digamos, una belleza específica en su voz, pero sí una belleza enorme en su interpretación. En una voz rota, pero en una voz que decía, de una manera, los temas fundamentales de los seres humanos: la soledad, la decía como nadie; el dolor del amor mal correspondido, el dolor existencial, la muerte, el tiempo”.
León también resaltó a Chavela como una mujer que rompió esquemas dentro y fuera de la música. Recordó las dificultades que enfrentó por su orientación sexual, la pobreza, las adicciones y los momentos más complicados de su vida, así como su posterior resurgimiento artístico y el reconocimiento internacional que alcanzó durante su madurez.
“Vivió muchas cosas: rechazada en su casa por su elección sexual, rechazada en su comunidad, venirse de Costa Rica a México, vivir la pobreza, vivir el éxito, pero vivir también las adicciones de una manera muy tremenda, que casi se muere. Entonces, ya en la tercera edad, resurgir como resurgió, ser admirada en Europa, en Estados Unidos, estar en los mejores teatros del mundo, siendo ya una señora mayor”.
JLMP