Cantidad de personas tenemos necesidad de formar redes, grupos, asociaciones, para tener con esa unión, mayor fuerza en nuestros propósitos. En la sociedad local se forman por motivos como el deporte, ser exalumnos de una escuela, ser vecinos de una colonia, compartir una religión o cuántos más. Reconozco hoy a los Rotarios leoneses, ese club filantrópico y de ayuda mutua originario de los Estados Unidos. Los clubes rotarios reúnen a personas de distintas generaciones que desean generar un cambio positivo en el mundo, en sus comunidades y en ellos mismos. Los socios de los clubes rotarios de todo el mundo fortalecen sus vínculos con amigos y vecinos tomando acción a través del servicio. Su símbolo es el cubo de una rueda, que representa a Rotary como una “fuerza viva”, nacida por los años veinte del siglo pasado. El afiliarse a un club rotario permite desarrollar oportunidades, como el liderazgo, el hablar en público, gestionar proyectos, convivir con juegos de mesa y planear eventos sociales, así como enlazar amistades con personas comprometidas con su entorno social.
Los rotarios nacieron en León, en 1928, según documentaba, quien fuera cronista de la ciudad, Carlos Arturo Navarro, surgido con la idea de formar un club que además de congregarlos en eventos sociales, hiciera algo en beneficio de la ciudad (dos años antes había sufrido una gran inundación) y según evidencias, en los salones del Casino de León fue celebrada la fundación del Club Rotario de León, formalizándose en el salón Rojo del Hotel Francés. Eran tiempos de la guerra cristera y este grupo de pioneros hizo crecer el club, para ya en 1954, siendo presidente del club don Alfonso Villaseñor se organizó el primer Baile del Cotillón con las hijas e hijos de los mismos socios rotarios. En 1964 organizaron la primera Romería de la Raza en la Deportiva “Enrique Fernández Martínez” cuando era presidente el querido Pepe Serra, evento cuyos remanentes se aplican en obras sociales de la ciudad y que congrega a las colonias de extranjeros.
El Club Rotario de León en su historia ha contribuido a cantidad de obras buenas: edificar escuelas, crear el Instituto de Rehabilitación y Educación Especial, construir las nuevas instalaciones de la Cruz Roja, ayudar a asilos y casas hogar, equipar hospitales, otorgar becas, regalar despensas, prótesis, sillas de ruedas. Por todo eso, festejo la toma de protesta del Consejo Directivo 2024-2025 del Club Rotario, considerado el más importante de la ciudad, formado por gente noble que convive en sus instalaciones de la calle Oaxaca, en un ambiente de camaradería y reflexión que gozamos los martes en su sede en la Arbide. Conozco a muchos rotarios y ellos promueven la paz, atienden enfermedades, ayudan con obras de agua potable y rehabilitan escuelas, ayudando a quienes menos tienen. Hace una semana, la Mesa Directiva 2024-2025 rindió protesta y está ahora integrada por el estimado Jorge Carlos Obregón Serrano como presidente; mi querido tocayo José Luis Díaz del Castillo Lie como vicepresidente; por Juan Germán Bulle como tesorero y por Lalo Bravo Reynoso como secretario general.
Me gustó que en su discurso de toma de protesta, Jorge Carlos Obregón, presidente entrante (Marco Antonio Martínez deja la presidencia), haya mencionado que se han propuesto atender las adicciones en la juventud y población en general, pues a unas calles tenemos el Centro de Rehabilitación Valdocco con los salesianos. Celebro a este grupo donde participan Luis Alaniz, Gerardo Ibarra, “Pollo” Tejada, Federico Durán, Miguel Ángel Franyutti, José Luis Andrade, Chuy Padilla, Rafi Yamín (qepd). Estos grupos de amistad enfocados a causas comunes son indispensables en México. Rotarios siendo una entidad internacional fomenta la solidaridad internacional; ayuda a los buenos estudiantes y recibe a oradores huéspedes en sus comidas, que aportan puntos de vista enriquecedores para seguir creciendo en la participación enorme que tienen los rotarios donde estén ubicados. Celebro, como muchos, que Rotarios León tenga este nuevo ciclo para seguir haciendo el bien por la ciudad. Gracias, Súper rotarios.
RAA
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