León, Gto.- La obra teatral Lágrimas de agua dulce, presentada en el Teatro Ignacio García Téllez, es una puesta en escena divertida pero también de profundas reflexiones sobre la escasez del agua.

Abordando los conflictos entre gobierno y clero, y la explotación de la pequeña Sofía, interpretada por Brenda Santiago, quien sufre abusos por su propio padre.

Esta representación forma parte del programa de promoción al teatro impulsado por el Gobierno Federal y ejecutado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En esta ocasión, la función estuvo a cargo de La Gaviota Compañía de Teatro, dirigida por Jorge Smythe, con texto de Jaime Chabaud y dirección escénica de Mauricio Pimentel.

Un elenco que emociona

Don Notario (Jorge Smythe) y José ( Alonso Barrales), imagen de la ambición. Foto: Mary Ochoa

El elenco estuvo conformado por Cointa Galindo, quien caracterizó a la abuela; Brenda Santiago, como Sofía; Jorge Smythe, como el notario; Carlos Aguilera, en doble papel de alcalde y Felipe; Alonso Barrales, como José, el padre de Sofía; Fernanda Olvera, como beata y Mateo, y Karla Feregrino, como beata y Sara.

La obra inicia con la presencia de Felipe (Carlos Aguilera) y Sofía (Brenda Santiago), quienes se presentan ante el público, se identifican, luego se colocan las máscaras y comienzan a actuar.

En su diálogo, que habla de todo y de nada, Felipe hiere a Sofía, quien empieza a llorar. Entonces llegaron dos amigos, se formó un coro y surgió el tema del sabor de las lágrimas: las de Sofía son dulces, las de Felipe son saladas.

El valor simbólico del agua

La abuela (Cointa Galindo) entiende bien a su nieta. Foto: Mary Ochoa

Desde ese momento, la historia de la obra teatral Lágrimas de agua dulce toma rumbo hacia la metáfora: los niños se convierten en los héroes que salvan a su pueblo, aunque la historia termina en tragedia.

Las lágrimas dulces derramadas por Sofía simbolizan la esperanza y el sacrificio de quienes murieron de sed en pueblos olvidados de México. 

La única que comprende la trascendencia de los hechos es la abuela, quien condena la ambición de José, el padre de Sofía; del Contador; del alcalde y del sacerdote.

Cuando los personajes descubren que las lágrimas de Sofía pueden salvar a su comunidad —una tierra seca como las que describe Juan Rulfo en Nos han dado la tierra—, el padre ve en su hija una fuente de ingresos, el notario un negocio, el alcalde un pretexto político y el cura una oportunidad para lucrar con la fe.

Crítica y ternura en escena

  • Obra teatral Lágrimas de agua dulce (6)
  • Obra teatral Lágrimas de agua dulce (4)
  • Obra teatral Lágrimas de agua dulce (2)
  • Obra teatral Lágrimas de agua dulce (3)

Una escena que refleja la realidad política mexicana ocurre durante la inauguración de un pozo seco. Donde posan las autoridades para la foto oficial, una sátira que desató risas entre los asistentes.

Las intervenciones de la abuela, con sus refranes y sus caldos de pollo y frijoles, provocaron hilaridad, sobre todo cuando enfrenta a las beatas y reprende a su hijo con severidad.

En contraste, una escena tierna ocurre cuando Felipe pide perdón a Sofía y le regala una flor, gesto que provoca un respiro de ternura antes del trágico desenlace.

El final, marcado por la muerte de Sofía —quien derrama sus lágrimas dulces para salvar a su pueblo—, deja al público conmovido y reflexionando sobre el poder del sacrificio y la avaricia humana.

La puesta en escena se presenta en el Teatro Ignacio García Téllez, ubicado a un costado de la Clínica 1 del IMSS.

Noticias relacionadas:

Buscar en Guanajuato: La tragedia de la desaparición de personas resuena en el Cervantino

Explora la obra ‘Ruinas’ la resiliencia femenina, de María José Gómez

“¿Qué entiendes tú por amor?”: Reflexiona y sorprende obra en el Teatro García Téllez

DMG

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.