Salamanca, Guanajuato.- La cocina como un espacio de memoria, identidad y transmisión de saberes fue el eje central del Proyecto Recetarios vivos: La cocina como territorio, una iniciativa que rescata recetas e historias de mujeres guanajuatenses y que fue presentada el jueves 18 de diciembre en el Centro de las Artes de Salamanca.
El proyecto surge a partir de una pregunta aparentemente sencilla pero profunda: ¿cómo sabemos lo que sabemos? Para Fátima E. Ramírez Domínguez, creadora de esta propuesta, la respuesta se encuentra muchas veces en la cocina, en esos procesos cotidianos que se aprenden al lado de una abuela, una madre, una hermana o una persona querida. Proveniente de una familia matriarcal, Fátima creció entendiendo la cocina como un ritual cargado de significado.



Cuando nacíamos niñas, mi abuela nos lavaba las manos con especias, con hierbabuena, romero, albahaca, clavo; hacía una infusión para preservar el sazón”, relata.
Fátima es artista digital, curadora emergente e investigadora, perfiles que le permitieron construir las bases para crear este repositorio de recetas e historias. El nombre del proyecto no es casual: una receta está viva, cambia con cada ingrediente añadido, con cada ajuste en el proceso o con una presentación distinta. Además, cada platillo delimita un territorio, marca un origen y, en muchos casos, viaja y se transforma en otros espacios.
Con esta visión, decidió participar en la convocatoria Cartografías de la memoria: mujeres y territorios en Guanajuato, impulsada por la Secretaría de Cultura estatal, de la cual resultó beneficiaria.

El reto fue reunir las participantes y las historias de por lo menos diez mujeres de distintos municipios. Así, el recetario reúne voces y sabores de lugares como Valtierrilla, Salamanca, Celaya e incluso Morelos, conformando un mapa culinario lleno de tradición y vida familiar.
El conocimiento se transmite a partir de la escucha, de observar a las demás personas; la cocina es el espacio donde se toman muchas de las decisiones importantes”, explica la autora.
El repositorio digital es apenas la primera etapa del proyecto. Fátima busca nuevos apoyos para hacerlo crecer y materializarlo en un libro físico. Por ahora, Recetarios vivos puede consultarse de manera electrónica en https://recetariosvivos.com.mx así como en las redes sociales del proyecto.
LF