El color y la pasión por la pintura se ven reflejados en cada una de las piezas de Claudia Aranda, una artista leonesa con una sólida carrera que comenzó a los 30 años. Tras descubrir su amor por el arte en sus clases de arquitectura, emprendió un camino que la ha llevado a exponer en prestigiosos espacios internacionales y a consolidarse como una creadora polifacética.
A lo largo de su trayectoria, Claudia ha explorado diversas etapas y temáticas, desde el desnudo y el estilo rústico hasta el retrato. Su versatilidad le permite dominar técnicas como el pop art, grabado, acuarela, acrílico y óleo, incluso llevando su arte a objetos cotidianos como muebles y bolsos diseñados por ella misma.
Yo me inspiro en la vida, en los momentos que estoy viviendo; cada pintura es un reto. El arte habla por sí mismo y te invita a crear cada vez más”, expresó en entrevista con AM.

Un lenguaje que trasciende fronteras
La proyección de la artista leonesa Claudia Aranda ha alcanzado hitos significativos, entre los que destacan una exposición individual de 59 piezas, la creación de murales y una exitosa subasta en Miami.
Para ella, el arte es un aprendizaje diario que le permite experimentar con sus emociones y dar forma a sus pensamientos de maneras infinitas.
Su éxito no solo se mide en ventas o museos, sino en su capacidad para conectar con el espectador. Claudia considera que el arte es un proceso evolutivo donde la música que escucha y el entorno que habita se funden en el lienzo para crear nuevas realidades.



El arte como sanación y enseñanza
Además de su labor creativa, Claudia es una apasionada tallerista. A través de su academia, Inkside, comparte sus conocimientos todos los martes en Balcones del Campestre.
Su experiencia en la docencia le ha permitido trabajar con personas de todas las edades, desde niños de nueve años hasta adultos de 96, incluyendo a su propio padre, para quien la pintura fue una herramienta vital de sanación tras la pérdida de su esposa.
Con planes de realizar una gran exposición que funcione como recuento de su carrera y otra dedicada al talento de sus alumnos, Claudia Aranda exhorta a las nuevas generaciones a no perder la capacidad de asombro ni su habilidad manual en un mundo cada vez más digitalizado.



DMG