León.- Brillante resultó el concierto Sonidos y Colores de América en escena, ofrecido por el Centro de Investigación y Promoción Educativa y Cultural (CIPEC). Con tres momentos especiales que marcaron la velada: las mañanitas para el Lic. Mario Plasencia, presidente del consejo; la entrega de reconocimientos a colaboradores y una pieza adicional solicitada por el público ante el éxito de la jornada.
En el escenario del Teatro del Bicentenario Roberto Plascencia Saldaña se unieron la Orquesta Infantil y Juvenil CIPEC Villas de San Juan y el Coro Infantil del Instituto de Formación Integral CIPEC, sumando a 250 niños y jóvenes bajo una misma misión artística en el concierto Sonidos y Colores de América.
Un recorrido por la riqueza musical del continente

El espectáculo cumplió con las expectativas: fue un recorrido alegre y movido por la riqueza musical de México, Argentina, Colombia, Brasil y Venezuela, donde la destreza de los pequeños músicos fue la protagonista absoluta. La instrumentación fue completa, integrando cuerdas, metales, percusiones y alientos.
La dirección coral estuvo a cargo de Pedro Sureda, mientras que Ana María González lideró la orquesta con un carisma que conectó de inmediato con la audiencia, especialmente durante la interpretación de “El jinete”, de José Alfredo Jiménez.
En entrevista para AM, la directora González mostró su entusiasmo por el repertorio del concierto Sonidos y Colores de América, destacando el cierre con el “Huapango” de José Pablo Moncayo, pieza emblemática del nacionalismo musical mexicano estrenada en 1941.
Poesía, reflexión y tradición
El Lic. Francisco Corral Mena, en su calidad de maestro de ceremonias, condujo el protocolo con sobriedad y acierto, subrayando la importancia de luchar por la paz. La parte artística inició con el poema coral “Si yo pudiera” de Rosario Guzmán Hernández, una reflexión sobre la humanidad y el anhelo de vivir en armonía.
El coro infantil interpretó “El reparador de sueños” de Silvio Rodríguez y el clásico “Chinito Chong Ki Fu” de Francisco Gabilondo Soler ‘Cri-Cri’, figura fundamental de la lírica infantil mexicana.
Posteriormente, se rindió tributo a la poeta Gabriela Mistral con “Dame la mano y danzaremos”, seguido por temas tradicionales de la región andina como “Vicuñita” y la rítmica argentina de “Mamboretá” dentro del concierto Sonidos y Colores de América.



Fervor nacionalista y ritmos del sur
El momento de mayor fervor nacionalista llegó con la obra del dolorense José Alfredo Jiménez; el ensamble de guitarras y el coro entregaron una versión de “El jinete” que puso de pie a gran parte del auditorio. La presencia de México continuó con “La bruja”, pieza de José Elizalde ejecutada por la orquesta de cuerdas.
El toque caribeño lo aportó el ensamble de percusiones con la “Rítmica No. 5”, mientras que la sección de vientos y percusión transportó al público a Sudamérica con una suite de “Aires colombianos” de Andrés Fernando Pozo Gómez. El programa incluyó también el “Danzón Juárez”, tangos del Cono Sur y el “Huapango” de Moncayo, cerrando la sección oficial con “Mi querida Venezuela”, de Luis Silva.
Tras el cierre, los niños y jóvenes participantes manifestaron su alegría con el grito unísono de “¡Sí se pudo!”, celebrando la culminación de un proceso formativo de alto nivel. El evento concluyó con el agradecimiento de los directivos del CIPEC, encabezados por la Ing. Leticia Camino Muñoz, hacia los padres de familia y la comunidad leonesa por el apoyo constante al desarrollo integral de los niños a través de la música.

DMG